José A. Delgado
13-Ago-2009

Acento boricua

Poco falto para que se encontraran en la Casa Blanca.

Sonia Sotomayor, la nueva integrante de la máxima instancia judicial estadounidense, y Chita Rivera, la reconocida actriz y bailarina, fueron homenajeadas ayer por el presidente Barack Obama, en eventos separados.

A Sotomayor, nacida en Nueva York de padres puertorriqueños, Obama le ofreció una recepción cuatro días después de haber jurado como la primera hispana y la tercera mujer en el Tribunal Supremo de Estados Unidos.

Rivera, mientras, fue una de las 16 personalidades a las que Obama le confirió la Medalla de la Libertad, la máxima condecoración civil en Estados Unidos.

"Celebramos el impacto que través de Estados Unidos ha tenido la jueza asociada Sotomayor, en gente que ha sido inspirada por la excepcional historial sobre su vida. Celebramos la grandeza de un país en que esa historia es posible", dijo Obama en su mensaje.

Sotomayor, por su parte, mantuvo que "es la fe de esta nación en una unión más perfecta la que permite a una muchacha puertorriqueña de El Bronx estar aquí en este momento".

Al reconocer a Rivera, Obama sostuvo que la carrera de la actriz y bailarina, de origen puertorriqueño y nacida en Washington D.C., demuestra que "la vida puede ser luminosa en Estados Unidos".
             Junto a Rivera recibieron ayer la Medalla de la Libertad otras 15 personalidades, incluidos el reverendo Desmond Tutu, el senador demócrata Edward Kennedy (quien convalece de cáncer en el cerebro y fue representado por su hija Kara, la tenista Billy Jean King, la jueza jubilada del Tribunal Supremo Sandra Day O'Connor  y el asesinado activista pro derechos civiles Harvey Milk, entre otros.

Un grupo de líderes boricuas estuvo presente en la ceremonia en honor a Sotomayor, encabezados por el gobernador Luis Fortuño, quien – alejado de los conflictos a que se enfrenta en San Juan – le extendió una invitación a la jueza para que visite pronto a Puerto Rico, donde espera organizarle un recibimiento de pueblo.

En la recepción a Sotomayor también estuvieron el comisionado residente Pedro Pierluisi – quien no acompañó a Fortuño a su encuentro con los periodistas -; la presidenta del Caucus Hispano del Congreso, Nydia Velázquez; el congresista José Serrano, quien le organiza una fiesta a Sotomayor en El Bronx; el presidente de la Coalición Nacional Puertorriqueña, Rafael Fantauzzi; Mari Carmen Aponte, una de las mejores amigas de Sotomayor y ex jefa de la oficina del Gobierno de Puerto Rico en Washington (PRFAA); Xavier Romeu, otro ex director de PRFAA y quien fue oficial jurídico de Sotomayor; y César Perales, fundador del Fondo Puertorriqueño para la Educación y la Defensa Legal (PRLDEF), ahora conocido como "Latino Justice".

Chita Rivera, quien llegó a la Casa Blanca quizá un par de horas después de que terminó la recepción a Sotomayor, dijo que hubiese querido encontrarse con la nueva jueza asociada del Tribunal Supremo.

Uno de los pasatiempos de Sotomayor – además de ir a juegos de béisbol -, es el teatro y el ballet. Como una "muchacha puertorriqueña de El Bronx" – como ella misma se describió en la Casa Blanca -, tiene que haber crecido admirando el trabajo de la primera Anita de la presentación original de "West Side Story". Pero, ayer fue Chita Rivera la que expresó "me muero por conocerla".

"Tenía tantas ganas de verla. Me moría por estar ahí. Decía, ‘vamos a estar allí casi a la misma hora, ojalá no utilice la misma chaqueta que yo’. Una amiga me dijo, ‘debes llamarla y deben ir a almozar juntas’. Sería tremendo pero soy muy tímida para eso", contó Rivera.

Ese almuerzo debería ponerse en agenda.

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