Cuando mi hija mayor me dijo que ella y su acompañante habían pagado $87 entre los dos para ver un partido de baloncesto del equipo nacional de Puerto Rico y su similar de Canadá en la recién concluida Copa Tuto Marchand celebrada en San Juan, casi infarto, por mi madre.
Y es que como parte de esta serie de fogueo que montó la FIBA en donde participaron otros dos equipos, Brasil y Argentina, a lo largo de tres días se jugó un doble choque en el Choliseo de Puerto Rico, la arena más cara y más famosa de la Isla.
Los cuatro equipos se preparaban para jugar días más tarde, pero esta vez en el Coliseo Roberto Clemente, en el torneo Premundial de basket que guarda cuatro sillas para el Mundial del Turquía en el 2010.
Pero, fogueo al fin, en donde los equipos se presentaron sin su mejor condición de juego, con ausencia de jugadores estelares y con los dirigentes afinando jugadas y sistemas, pagar casi $44 por un boleto de entrada a un partido como ese, sí que está caro el asunto.
Porque además, a eso súmele lo que se paga por el estacionamiento en el área del Choliseo, así como comerse unos nachos con queso y una botella de agua o un refresco y es como pare no querer ir más en el resto del año a ver un juego de fogueo, y cuidado si oficial, en estos tiempos de crisis económica.
En Estados Unidos, los dueños de equipos deportivos profesionales, están al tanto de lo caro de la vida y le han ido buscando la vuelta al fanático.
En la pelota de Grandes Ligas, varios equipos han estado imitando al de los Gemelos de Minessota, que venden un día en la semana boletos especiales que incluye además de ver el juego, un 'todo lo que usted pueda comer' en una sección especifica del Metrodome por lo menos una hora y media antes de que se cante 'playball'.
Y ha sido un éxito.
El fanático Charlie Romain, de 22 años, compartió días atrás con AP su experiencia de comprar un boleto por $34 en vez de los $22 que pagaba, para ir a ver a los Mellizos y de paso comer todo lo que pudo una hora antes del inicio del partido.
Cuatro hot dogs, tres nachos con queso, un pretzel, popcorn y cuatro paletas de mantecado, fue todo lo que se engulló antes de sentarse a ver el partido de esa noche. El refresco y el agua también están incluidos en el paquete.
Pero, la cerveza y el mantecado en cono o las barquillas no lo están. Eso cuesta aparte. Y la oferta de 'coma todo lo que puedas' termina a las 9:00 p.m. no importa cuantos innings queden para acabarse el juego.
“Esa es sin duda una gran oferta para el fanático y nosotros estamos muy a gusto con lo que ofrecemos”, dijo el funcionario de los Mellizos, Chris Iles.
Otros equipos ya copian la idea de Minessota.
Los Dodgers de los Angeles habían iniciado este concepto dos años atrás, un 'all you can eat seats' en un área de los jardines que en muchas ocasiones permanecía vacía. Allí el fanático podía comer cuantas veces quisiera los famosos 'Dodger dogs'. Este año, el costo del boleto para esa actividad es de $25 si lo compra por adelantado y $30 si lo compra el día del juego.
En San Diego, los Padres tiene su propia oferta por $28 y $32 dependiendo de la silla y sección que compre el fanático. Allí la oferta es el 'veggie dog'.
Los Piratas de Pittsburgh, los Orioles de Baltimore y los Vigilantes de Texas, también tienen sus ofertas de 'all you can eat'.
Mientras, el equipo local de liga menor de Camden Riversharks por ejemplo, vende en su estadio maní y Cracker Jack, excepto para los fanáticos que ocupan la suite 319.
Allí ofrecen para la venta maní y comida 'antialérgica', que no contenga aceite ni derivados del maní que le pueda causar daños a los fanáticos que sufren de alergia al maní.
Finalmente, el equipo californiano de fútbol, Chivas USA, imitó a los Dodgers de Los Angeles y ofrece un boleto por $25 para ver el juego y un 'all you can eat' en sus tiendas. Hot dogs, nachos, popcorn y refrescos se pueden comer en el Home Depot Center esta temporada.
Pero, y aquí en Puerto Rico, ¿estamos listos para implementar ese concepto?. La pregunta que me hago es, podrá el fanático y los equipos profesionales boricuas, estar preparados para manejar un boleto un poco más caro, pero con un 'all you can eat'.
En la pelota Doble A el menú puede ser cuchifrito, empanadillas, alcapurrias, cuajitos, muslo de pollo, cerveza, refrescos y agua.
En el basket del BSN, habrá empanadillas, nachos, maní, muslos de pollo, hot dogs, hamburguers, tripletas y pizza.
Y hasta se me ocurre pensar, cómo se comportará el fanático en esas filas del 'all you can eat' en el fino y firulístico 'Choliseo' José Miguel Agrelot...
Habría que ver...
Por lo pronto tendremos que esperar por que algún promotor o dueño de equipo meta un pie al bote.
