Pablo A. Jiménez
08-Feb-2010

Tancredo y el racismo

En los Estados Unidos hay un nuevo movimiento político, llamado en inglés “The Tea Party”. Este es un nombre casi intraducible, dado que literalmente significa “la fiesta para tomar té”, pero en realidad es una alusión a un episodio de la revolución estadounidense. El 16 de diciembre de 1773 un grupo de patriotas se rebelaron contra el pago de impuestos y aranceles a los británicos, lanzando al mar el té que había en un barco anclado en la bahía de Boston. Este episodio se conoce como el “Boston Tea Party”.


Quienes forman parte del nuevo movimiento son, en su inmensa mayoría, personas “blancas” de trasfondo anglo-europeo que están muy disgustadas con el rumbo que lleva el país. Una de sus mayores preocupaciones es el déficit del gobierno federal, que de alguna manera achacan a Obama olvidando que fue el pasado presidente Bush quien despilfarró el superávit dejado por Clinton. A estos se unen las personas que acusan al presidente Obama de ser un inmigrante ilegal, de ser comunista y de querer quitarle el cuidado médico a las personas ancianas.


Como es de esperar, este río revuelto atrae a líderes políticos de la extrema derecha, quienes no tienen muchas posibilidades en el Partido Republicano tradicional. Estas personas piensan que el nuevo movimiento puede catapultarlos a la dirección del partido, llevándoles a las más altas posiciones electivas.


Así llegamos a la triste figura de Tom Tancredo, quien fuera representante a la cámara de los Estados Unidos por el sexto distrito de Colorado.


Tancredo abrió la asamblea del “Tea Party” el pasado 4 de febrero con un discurso donde achacó la elección de Obama a los “inmigrantes ilegales” y a las personas hispanas “analfabetas” que votaron por él. Afirmó que el pueblo hispano llevó a un “socialista” a la Casa Blanca y abogó por requerir un examen de lectura para determinar que todo votante lea inglés.


Las palabras de Tancredo, junto a la actitud con que pronunció su discurso, destilan odio, particularmente hacia la comunidad hispana. Algunos de sus argumentos son ridículos, como la idea de que decenas de miles de personas que no tienen residencia legal votaron en las pasadas elecciones. Otros de sus argumentos son falsos, como la idea de que Obama es un socialista. Y aun otros argumentos son increíblemente peligrosos, como la idea de requerir algún tipo de examen a las personas de grupos minoritarios antes de votar.


La práctica de obligar a las comunidades minoritarias a tomar exámenes antes de votar evoca los tiempos de la segregación racial en el sur de los Estados Unidos. Este era uno de los trucos usados por los racistas para descalificar a los votantes de ascendencia afro-americana. Por lo tanto, Tancredo está abogando por el regreso a la segregación. Estos son comentarios racistas e inmorales que la comunidad hispana debe condenar y que el pueblo de Puerto Rico, en solidaridad con la comunidad hispana, también debe rechazar de manera contundente.

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El Rev. Dr. Pablo A. Jiménez es el pastor de la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo) en el Barrio Espinosa de Dorado, PR. Para contactar el Rev. Jiménez, o acceder varios de sus escritos, grabaciones de audio o vídeos, visite http://www.drpablojimenez.com

sobre el autor

Pablo A. Jiménez

El Dr. Pablo A. Jiménez Rojas es un ministro ordenado de la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo) [ICDC]. Nacido en la ciudad de Nueva York, se ...

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