Top de la pagina

Blogs

Noticias

Las cosas por su nombre

Benjamín Torres Gotay

BIO
    Facebook Twitter Digg Google Buzz
  • Visto: 3792 veces
26 de octubre de 2014

Adictos a la ignorancia

Cada cual conoce bien su rol en este drama del infierno. 

A unos los vemos todos los días en la mayoría de las intersecciones, con el vasito plástico extendido, o gimiendo en oscuros zaguanes, curándose bajo puentes, durmiendo en parques públicos, mal muriendo en edificios abandonados. Caminan tambaleándose, el cuerpo, la voz y la mirada cansados, los brazos y las piernas llenas de úlceras. Viven en esa lucha feroz, infernal, apasionada, por procurarse el dinero de la próxima cura. 

Otros son más discretos. Se dan el pase de perico antes de acomodarse la corbata. Llevan la pastillita entres las tarjetas de crédito en las billeteras. Salen, a veces, de la zona cómoda para rozarse con el margen y capear. Por el pase, la pastilla o la roca, dejan de pagar el colegio del hijo. De viajar. Llegan tarde al trabajo. Pierden familias. Se destruyen ellos mismos y destruyen a los que están a su alrededor.

Están los soldados: esos son los muchachos jóvenes, flacos, descamisados, que vemos en las noticias cuando los arrestan o cuando los matan. Dejaron la escuela y se metieron al punto para tener una motora o unos tennis nuevos. Son los que salen a cualquier hora armados hasta los dientes para, si no les pasa antes a ellos mismos, “darle pa’ bajo” al rival, dejarlo “pegao”, crear viudas prematuras, huérfanos, llanto de madre  y de abuela.

Y están los generales. A esos, muy rara vez, por no decir nunca, los vemos. Son los del billete. Son los que tiene la infraestructura para importar y financiar cargamentos de droga. Son los que tienen los contactos afuera. Son los que nunca se ensucian las manos. Son como los inversionistas de Wall Street; ponen el billete, reciben el dividendo, jamás ven el material. 

A todos los junta una viscosa línea de sangre. Y todos, tanto ellos como nosotros, somos víctimas del que probablemente sea el error de política pública más descomunal de los últimos 100 años: la insensata, descerebrada e inútil “guerra contra las drogas”. No hay probablemente ninguna política peor diseñada o ejecutada durante el último siglo que la demente idea de que querer aplicarle un enfoque policiaco-militar a un problema de salud pública. 

Incontables seres humanos encarcelados, y sus vidas y las de sus familias arruinadas para siempre, por tratar como delincuentes a personas que lo que necesitan es que se les atienda como lo que son, como enfermos; los infinitos recursos desperdiciados por estados tratando de combatir el desmesuradamente lucrativo negocio del tráfico de drogas; el dinero que se perdió construyendo cárceles y comprando equipo policiaco y militar para pelear una “guerra” que con lo que hay que pelearla es con  la razón.

En Puerto Rico hemos sufrido este flagelo de manera particularmente brutal. El ser ruta de tránsito de cargamentos de drogas entre Suramérica, el mayor productor de drogas ilegales del mundo, y Estados Unidos, por mucho el mayor consumidor, nos convirtió en campo de batalla de narcotraficantes lo cual lleva cuatro décadas tiñendo de sangre nuestras calles y llenando a nuestras familias de drogadictos y de dolor. 

Somos, en este momento, uno de los países más violentos del mundo, gracias principalmente al problema de la droga. Además, pululan por nuestras calles cerca de 150,000 adictos crónicos, buscándose a la buena o a la mala el dinero para la cura, cientos de nuestras comunidades están infestadas y son aterrorizadas por gangas de narcotraficantes de poca monta, las cárceles están llenas de usuarios de droga e invertimos cuantiosos de nuestros escasos recursos en tratar de combatir esta invencible plaga.

Felizmente, poco a poco la comunidad internacional entra en razón con este tema.  El pasado mes, la Comisión Global sobre Política de Drogas de la Organización de Naciones Unidas (ONU), apoyada en lógicas irrebatibles, propuso un cambio totalmente radical en el manejo de este problema: legalicen las drogas y regulen su mercado. El razonamiento es simple: el mercado no va a desaparecer. Se le deja que se regule a sí mismo como ahora, a fuerza de sangre y muerte, o se le intenta regular con leyes y ordenamientos jurídicos.

Seguir dándole vueltas a la noria, como hasta ahora, solo va a producir más muerte, más destrucción, más vidas arruinadas, dijo la Comisión, compuesta por, entre otros, el escritor Mario Vargas Llosa, los expresidentes de México, Ernesto Zedillo; de Colombia, César Gaviria; de Chile, Ricardo Lagos y de Portugal, Jorge Sampaio; el ex secretario general de la ONU, Koffi Annan y ex primer ministro de Grecia, George Papandreous. 

"Las políticas sobre drogas han tenido como resultado mayor violencia, penas de prisión más largas y erosión de la gobernanza alrededor del mundo”, dice el informe de la ONU. 

Poco a poco, diferentes países están ensayando modelos novedosos. En los países escandinavos, por ejemplo, hace tiempo que no es delito consumir marihuana, una yerba que puede ser hasta medicinal y que sin duda es menos dañina que el alcohol y el cigarrillo, pero que en algún momento fue metida en el bote de otras drogas. 

En Uruguay, es legal la marihuana y en diferentes jurisdicciones de Estados Unidos se está ensayando, hasta ahora con éxito, lo mismo.  No será inmediato, pero es de esperar que poco a poco, como con otros temas, con el tiempo la humanidad entre en razón y esta locura de querer darle respuestas militares a un problema médico sea un viejo y mal recuerdo. 

¿Y Puerto Rico? Pues aquí, como en otros temas, en lo de las drogas siguen guiándonos la ignorancia y la politiquería. Políticos que no ven más allá de sus narices siguen hablando de “mano dura” y de “cero tolerancia” y cada vez que se discute el proyecto de Miguel Pereira para despenalizar la posesión de pequeñas cantidades de yerba sale un payaso  o una payasa a decir que se quiere promover la drogadicción y el libertinaje.  Es que, según hay adictos a la droga, los hay a la demogogia y a la ignorancia.

(benjamin.torres@gfrmedia.com, Twitter.com/TorresGotay)

  • 36Comentarios
  • Enviar
  •                       
  •                       
Cargando..
Sábado 1 de noviembre de 2014
80ºF El Clima El Clima
Top

Benjamín Torres Gotay

Benjamín Torres Gotay ha ejercido el periodismo de manera ininterrumpida desde su graduación de la ...

  • Sígueme en:
  • Síguenos en Twitter
  • Subscríbete RSS
Fin
Calendario
26.10.2014

Adictos a la ignorancia

Cada cual conoce bien su rol en este drama del infierno.  A unos los vemos todos los días en la mayoría de las intersecciones, con el vasito plástico extendido, o gimiendo en oscuros zaguanes, curándose bajo puentes, durmiendo en parques públicos, mal muriendo en edificios abandonados. C...

19.10.2014

La yihad criolla

No se les olvidó llamar la prensa, porque eso no puede faltar. Antes, habían hecho un hashtag, un lema y afiches bien bonitos.Después, pusieron cuatro generalidades en el documento, lo firmaron en una pomposa ceremonia y dieron, cada uno, discursos encendidos en patriotismo y pasión.Eso fue el pasad...

12.10.2014

La razón y las vísceras

Cuenta la leyenda que Puerto Rico era una sociedad de avanzada. Había, según se dice, educación pública de calidad, un sistema de salud universal que era copiado en otras partes del mundo, una universidad estatal en que reunía las mentes más privilegiadas del planeta, buenos programas de segurid...

5.10.2014

Cuatrienios de un año

Los cañones los están aceitando esta vez un poco más temprano que de costumbre. Siempre llega el momento en que el gobernante, oyendo el rumor de la batalla acercarse, temiendo por lo que pudo haberle salido mal, por el ánimo de los que pudo haber importunado con sus acciones, nervioso de que l...

28.09.2014

El refugio

Era la hora en que tenía que estar aprendiendo versos de Góngora, el contenido de las células o estudiando la correspondencia entre Martí y Betances. Estaba, en cambio, corriendo caballo por un barrio de Juncos, en compañía de un adulto con récord criminal con el que no tenía vínculo familiar. ...

Páginas: 1
Fin
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Primer paso:
Primer paso: