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Cartas |
Naranjito
Julio Ángel Figueroa Morales
Durante la última semana de julio me reporté a la escuela Rosa Luz Zayas, del Barrio Feijoo, en Naranjito a pintar la cancha para poder recibir a mis estudiantes. Si no fuera por los reclusos del campamento Zarzal, de Río Grande, esa labor no se hubiese terminado.
Quiero darles mi más expresivas gracias a nombre de la directora, comunidad escolar y el mío propio, por esa enorme ayuda en favor de la escuela. Su comportamiento y disciplina laboral son indicadores del deseo que tienen en volver a ser las personas útiles en la sociedad que tanto necesitamos.
Julio Ángel Figueroa Morales
Naranjito

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