¿QUIERE USTED RESUCITAR TIEMPOS PASADOS Y REVIVIR LOS MOMENTOS GLORIOSOS, JOCOSOS O CURIOSOS DE SU VIDA ESTUDIANTIL? Envíenos su fotografía con un pequeño comentario del evento a: cartas@elnuevodia.com o por correo a El Nuevo Día, Sección Cartas, P. O. Box 9067512, San Juan, P.R. 00906-7512.
San Juan
Reacciono al artículo titulado “Jardín Tomado”, escrito por Vanessa Droz y publicado el 18 de marzo en Perspectiva.
Primero quiero aclarar que no se trata de un jardín tomado, sino de un jardín rescatado. Cabe señalar que en ningún momento ha habido un despliegue de miembros de la Guardia Nacional con armas largas, ni vigilancia de la guardia Municipal y Estatal ni despliegue de un helicóptero.
En cambio aquí sí ha habido una genuina preocupación e interés de la Primera Dama, Lucé Vela, de rescatar los Jardines de Casa Blanca que son parte de uno de nuestros patrimonios históricos como lo es la antigua casa de Juan Ponce De León.
Dicha estructura olvidada por pasadas administraciones que no atendieron a tiempo el descontrol existente de arboles que fueron deteriorando dicho lugar historico, sin tomar medidas siendo uno de los lugares mas importante turístico debido a la localizacion del mismo.
Como residente quiero reconocer a "Los Amigos de los Jardines de Casa Blanca". Pero aqui se trata de un esfuerzo mucho mas amplio que se requiere de una coordinación Interagencial liderada por el Departamento de Recursos Naturales, el Sr. Héctor Sanchez ,Director de Recursos Naturales de San Juan.
Ademas del Departamento de Salud, Municipio de San Juan, Guaynabo y contribucion privada como lo es la Universidad Politectnica, destacando ingenieros paisajista,biologos forestales, etc.
Espero que se reconozca la iniciativa de la Primera Dama, y trabajemos por bienestar y rescate de dicho lugar.
Vicky Calderón
San JuanTrujillo Alto
La clase graduada del 1954 del Colegio Nuestra Señora de Valvanera, de Coamo, se reunirá para un compartir hoy domingo 21 de marzo. a las 11:00 a.m., en la residencia de Nidia Torres. Para información, llamar al (787) 233-2774.
Puente abandonado
Regularmente transito por el puente que cruza la avenida 65 de Infantería, en dirección de Trujillo Alto. Lamentablemente he notado que dicha vía adolece de limpieza, al extremo que en ésta hay yerbajos de más de dos pies y suciedad a lo largo de la misma.
Desde que construyeron este puente no he visto brigadas de Obras Públicas limpiando. Exhorto a esta agencia a que envíe personal para que limpie en forma programada.
Ángel L. Rodríguez
Trujillo AltoSan Juan
Me uno a las cientos de personas que no les interesa que los cuenten en este llamado “cuestionario”. Se nos ofrece una cantidad de soluciones a nuestros problemas, pero si entienden que nos vamos a creer el cuento, ya no.
Llevo más de cinco años solicitando la remoción de un cobertizo para la guagua de la AMA ubicado en la parte trasera de mi hogar, en el # 226, en Venus Gardens.
A pesar de que he recibido visitas y promesas de las agencias, aún no han hecho nada. Este “monstruo” así lo llamamos, es un peligro para los que lo utilizan, ya que está roto y para nuestra seguridad.
Ahora me piden que llenando un papel para que me cuenten lograrán arreglar cientos de cosas. Como decía mi padre... ¡sí Pepe! Conmigo no cuenten.
Suz Ann García
San JuanREPRESENTANTE DEL LECTOr
Nanny Torres
REPRESENTANTE DEL LECTOrNada como disfrutar de nuestro bello país. Y en estos días en que la lluvia nos ha dado tregua, lo ideal es lanzarse a respirar un poco de aire fresco y qué mejor que en la montañas de Borinquen bella.
Eso hice la semana pasada. Me adentré por las veredas y montañas de mi querido pueblo, Río Grande. Precisamente mi destino era El Yunque, nuestro tesoro nacional y para mí una maravilla del mundo.
Como quería disfrutar de la belleza de mi pueblo, transité por la carretera 186 para llegar al bosque pluvial. Es la carretera que accede a El Verde, enclave paradisiaco, colmado de yagrumos, helechos y miramelindas y bordeado de ríos, que penosamente lucen casi secos.
Hacía muchos años que no transitaba por el área. Recordé que los domingos era muy concurrida. Varios merenderos y miradores hacían del lugar uno muy atractivo, no sólo para los turistas sino para los locales.
Una pena pues hoy día el panorama es otro. Ahora transitar por la 186 es una tortura. Los boquetes y el deterioro de la vía le rompe la espalda al más tonificado de los humanos. De los merenderos apenas quedan dos o tres pedazos de madera podrida perdidos entre la maleza. Igual los baños y los miradores.
El esqueleto de un canto de carro viejo da la bienvenida a los conductores. A su lado un letrero señala que se le dará una multa de $1,000 a quien arroje basura. ¿Cinismo urbano?
Me pregunto cuánto dinero se gasta el Gobierno en estos letreritos. Porque no son disuasivo, donde quiera que hay uno lo bordea un reguerete de basura.
Vuelvo a la carretera 186, por la que al parecer ni el Alcalde de Río Grande ni ninguno de sus ayudantes y, mucho menos, funcionarios gubernamentales transitan, porque si así fuera no creo que estuviera en esas condiciones. Ya lo dije, no hay carro ni espalda que la resista.
Más adelante, vi una carretera de los más linda. Embreada de arriba a abajo. Con cunetones a ambos lados y limpia. Pareciera que la lavan con manguera diariamente. Y llama la atención porque la diferencia con la 186 es del cielo a la tierra. Pregunté. “Es la que pasa frente a la casa del Alcalde”, me contestaron.
Envíe comentarios a ntorres1@elnuevodia.com.