EL DOMINGO FUI a Coamo al Maratón San Blas. Me levanté temprano, pues vivo en San Juan, y me encontré con un súper tapón. Llegué a las 10:45 a.m. y a esa hora me indicaron que no había chips (cronómetros), que los números se acabaron y los disponibles no indicaban San Blas 50.
Nos informaron que pagáramos los $25 porque el tiempo se iba a tomar manualmente y que las medallas se enviarían por correo. Accedí y me inscribí.
Corrí 21 kilómetros y cuando llegué no habían medallas. Tampoco está mi resultado. O sea que era lo mismo pagar que no pagar. Iba a obtener lo mismo, nada. Excepto la satisfacción de completarlo.
¿Es así como piensan competir con otras carreras fallándole a los corredores aficionados?
Para mí la medalla es lo más importante, pues es el fruto vivo del esfuerzo realizado. Para el corredor de Kenia no será así, su interés, más que una medalla, es el cheque. Para eso corre.
Nosotros somos los que llevamos gente, a los que nos gritan y vacilan y nos faltan el respeto.
Nos engañaron, nadie me va a creer que corrí San Blas y lo completé, pero no tengo una medalla, ni aparece mi nombre en los resultados.
Soy el corredor fantasma. Pasé por el San Blas y me quedé sin nada. Solo mi cuerpo se enteró, después de 21 kilómteros me duele hasta el pelo y soy calvo.
Luis Orlando Arrufat Ruiz
San JuanMuy serio es el error cometido por Hernán Padilla (El Nuevo Día, 6 febrero de 2012, p. 45) al afirmar que la alternativa de libre asociación reconocida por las Naciones Unidas requiere que ambas naciones que acuerdan un Pacto de Libre Asociación sean independientes.
En ninguno de los apartados de la Resolución 1541 (XV) en la cual la comunidad internacional acepta la libre asociación como opción legítima para poner fin a una situación colonial, se establece tal condición que, equivocadamente, reclama Padilla.
Todavía más, en ninguno de los casos de libre asociación aprobados por la ONU se ha requerido la independencia a la nación que se asocia. (Vea, por ejemplo Islas Cook - Nueva Zelandia Resolución 2064 (XX).
Más cuidado y rigor debe mostrar quien pretenda ser analista de la relación política que adolecemos.
Juan R. Fernández, Ph. D.
San JuanEl 2 de octubre de 2011, radiqué una querella (# WR-3513853) en la Autoridad de Energía Eléctrica debido a un foco fundido. Desde entonces, todos los meses llamo a la agencia para darle seguimiento.
En más de 10 ocasiones me he comunicado con la línea directa y siempre recibo la misma contestación: “Estamos trabajando la querella”.
Si estuvieran trabajando la querella, el foco ya estuviera arreglado.
Cynthia Rodríguez
Cabo RojoDiariamente la televisión local está transmitiendo anuncios y programas no aptos para menores en horarios diurnos. Nuestros pequeños están siendo bombardeados con imágenes de índole sexual y violencia extrema. Consideramos que las escenas que estamos viendo actualmente son sumamente dañinas a los niños y afectan su desarrollo emocional.
Como padres responsables estamos bien pendientes de la programación que permitimos ver a nuestros hijos, pero no podemos controlar los anuncios que se transmiten a diario, en horario que ven los niños.
Solicitamos a la gerencia de todos los canales locales que eliminen de su programación los anuncios y programas a que nos referimos, en horarios que ven los menores.
Educar es un trabajo que nos corresponde a todos; si queremos que los valores acrecienten en nuestra gente, debemos enfocarnos en construir y en colaborar con la formación de mejores seres humanos. Después de todo, nuestros hijos son el futuro de Puerto Rico y queremos lo mejor para ellos.
Confiamos en que los encargados de manejar los anuncios y programas en los espacios televisivos corrijan de inmediato la situación antes expuesta.
Marce Irizarry
Toa AltaDistinga sobretodo (prenda de vestir) de sobre todo (principalmente).
Tengo una preocupación muy grande por todos los que transitamos por la carretera 176, en el sector conocido por los “guanos”, en Cupey Alto.
En ese lugar, el puente se encuentra a punto de colapsar y me preocupa que un conductor inocente pierda la vida. El problema se agrava cada vez que llueve o residentes del área arrojan el agua de las piscinas a la calle.
Al parecer a nadie le importa, pero esto preocupa y pone en peligro las vidas de inocentes.
Magda Ayala
San Juan


