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Cartas

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La partida de Cheo, mi triste problema

‘Mi triste problema’ es que se me fue un pedacito de vida con la partida de Cheo Feliciano porque hace 40 años le puso ‘Anacaona’ a los entonces graduandos y graduandas de la escuela superior Manuel Méndez Liciaga en San Sebastián del Pepino. De hecho, el próximo 5 de julio se efectuará el encuentro de los “igualitos” de nuestra clase 1974. Él no estará físicamente, pero sí su música.

Corría el 1973 y teníamos que llevar un grupo musical a nuestro “senior prom” diferente a los años previos. Cada clase quería darse el bótate con su fiesta de despedida de la “High”. A Pepino llegaron Richie Ray y El Gran Combo, entre otros bandones que alegraron nuestra juventud. ¿A quién llevar para no quedarnos atrás? No recuerdo de quién fue la idea, pero en la discusión en la directiva surgió la voz sentimental. Con uno de mis panas de la vida, Rodolfo “Pucho” Torres, viajamos en par de ocasiones en pon y en carro público a la calle Cerra en Santurce para gestionar la contratación de Cheo y mantener así la “rivalidad escolar” a gran altura. Finalmente, llegamos a la oficina de Rafael Viera, quien viabilizó la contratación de Cheo Feliciano y Justo Betancourt con la orquesta la Internacional para el gran baile de mayo de 1974, en el entonces lujoso club Rotario en el Pepino.

En esa época no imaginaba que el destino me llevaría a la profesión periodística, por lo que aproveche el 35 aniversario en la música de Cheo y en una conversación breve antes de un ensayo en el CBA de Santurce, le comenté sobre el encuentro de 1974. ¡“Fueron muchos bailes”! exclamó para intentar aliviar la ausencia de detalles. No importa Cheo porque sigo 'Contigo en la distancia'

El joven Nazareno cargó el pesado madero en forma de cruz por ti y por mí. El Gólgota cruel fue testigo del sacrificio de Cruz. A los 33 años. Jesús de Nazaret fue inmolado en la Cruz del Calvario. Su sacrificio no fue en vano. Por su sangre hemos sido redimidos de nuestros pecados y por su llaga, somos sanos, según lo expresa el libro más antiguo.

En esta semana santa sería bueno reflexionar sobre aquel sacrificio y su significado. En ocasiones, hasta asistir a un templo es sacrificio para algunos, el Padre hizo sacrificio de valor, por eso ya no tenemos que hacer penitencias, Él las hizo por nosotros.

Tendamos nuestra mirada al Getsemaní, la cruz ya está vacía, Él venció la muerte al tercer día de su sacrificio. Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe.

Puerto Rico necesita seres humanos capaces de emular las andanzas del caballero de los pies polvorientos para poder convivir en paz y armonía respetando los derechos de los demás, teniendo misericordia del necesitado, tener un sentido de orden y honradez en nuestros actos.

Lucen parecidas pero no lo son. Simpleza es falta de inteligencia y rapidez en una persona cuando razona, acto o dicho poco inteligente, cosa poco importante o de poco valor. Simplicidad es la ausencia total de complicación en una cosa, ingenuidad o carácter simple que tiene una persona, ausencia de adornos en una obra artística.

“Que publiquen la lista de los comercios evasores. Eso es lo que tiene que hacer Hacienda”

“No es publicar nombres en una lista de deudores, es hacer bien el trabajo”

Levantarse y conocer la noticia de la trágica muerte de Cheo Feliciano me parte el corazón. Me crié con la música de Cheo. Fue mi maestro de historia, de la vida, del amor.

Cheo, quien dio voz y melodía a la poesía del gran Tite Curet Alonso. Con él aprendí de Anacaona, de los entierros de mi gente pobre, de Juan Albañil, y de tantas otras estampas de mi bello Puerto Rico.

Con Cheo aprendí de la belleza del bolero. Esas letras que enamoran y que bailábamos en una loseta en los ‘parties’ de marquesina. “Amada mía”, “Franqueza cruel”, “Contigo en la distancia”, y de su autoría, “Como ríen”. Y, por supuesto, como olvidar el famoso tema “El ratón”.

No dudo que este pueblo se desbordará en expresiones de cariño y gratitud a uno de nuestros grandes de la salsa y del bolero. A un ser que nos dio cátedra de vida.

Se nos fue Cheo, juglar de la realidad boricua. Cantante del amor y de la vida.

Se nos fue Cheo. Familia, un fuerte aplauso a la grandeza.

Nannette Cruz, San Juan

Conmovedora para todos los puertorriqueños la partida física del gran cantante Cheo Feliciano. Dentro de toda la tristeza que nos embarga, las palabras pronunciadas por su esposa Cocó aún retumban en nuestros oídos. Decía que su amado Cheo lamentaba el hecho de tener trabajo en muchísimas plazas fuera de Puerto Rico, pero no así en su natal islita, donde a lo sumo hacía dos presentaciones al año. A veces no se es profeta en la tierra que nos vio nacer. Sin embargo, la admiración por este gran cantante y ser humano está latente en cada corazón boricua.

Un legado de una voz única y una humildad inmensa nos hará imborrable su recuerdo. Aún nos quedan muchos Cheos Feliciano. Reconozcamos en vida sus talentos. No esperemos a que sea tarde para dar las oportunidades y reconocimientos de tantos artistas que como Cheo nos entregaron lo mejor de sí.

¡Celebremos la vida y el talento de un gran artista y un mejor ser humano... Cheo Feliciano!

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