José Rafael Fernández habla de la histórica transacción
histórica compra del BBVA-PRPor Joanisabel González / joanisabel.gonzalez@elnuevodia.com
La junta de Gobierno de la Reserva Federal, la Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras (OCIF) y los reguladores del mercado de valores recibirán en las próximas semanas una petición de aprobación a la transacción bancaria del año o quizás la transacción más importante que se haya gestado en la historia financiera de Puerto Rico.
Se trata de la fusión propuesta entre Oriental Financial Group (NYSE:OFG) y las operaciones del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) en Puerto Rico. El acuerdo ronda $500 millones, la cifra más alta que se haya acordado alguna vez en la compra de un banco en la Isla, según José Rafael Fernández, principal oficial ejecutivo de Oriental y otros banqueros consultados.
Más allá de la cuantía, si la transacción se aprueba, el sector bancario de la Isla se reconfigura por completo, pues Oriental tendría un rol que pocos vieron como posible: ser el contrapeso de la banca depositaria de la Isla como el segundo banco comercial de Puerto Rico, desplazando de ese lugar a FirstBank y siendo solo precedido por Banco Popular. Esto es, a partir de las cifras del sector, a marzo de este año.
A preguntas de Negocios, Fernández no aquilata el acuerdo desde la perspectiva de posiciones. Acepta, sin embargo, que el acuerdo es también una apuesta a Puerto Rico, asunto que tenía claro, pero que no apreció del todo hasta hace unos días cuando un billetero le reconoció en un restaurante de Hato Rey.
“El billetero me vio y me dijo: ‘Usted es el presidente de Oriental. Le deseo mucha suerte. Contamos con su éxito en Puerto Rico’ ”, relata.
Fernández, empero, pasa el elogio y la encomienda a “los 1,500 empleados de Oriental y del BBVA” y prefiere decir que la transacción beneficiaría a accionistas y clientes.
Destaca que Oriental pagará por los activos del BBVA en la Isla una prima de 3% en relación a la mediana de 65% que se ha pagado en transacciones de entre $200 millones y $6,000 millones en Estados Unidos en los pasados 24 meses. La compra por parte de Oriental se haría en un múltiplo de 14 veces las ganancias versus 27.5 veces en transacciones comparables.
A cambio, para fin de año, la transacción significaría para Oriental aumentar sus préstamos brutos en unos $3,400 millones y sus depósitos en unos $3,200 millones.
En ingreso neto, la compra supondría $7 millones para el 2013.
Ola de transacciones
La fusión Oriental/BBVA-PR, para la que se necesita una inyección de capital de unos $150 millones adicionales a los $350 millones en los libros de Oriental, se da en un ambiente de relativo auge en transacciones bancarias.
De acuerdo con la firma de recopilación de información financiera SNL, hasta el 19 de junio pasado, se produjeron 99 fusiones de bancos o entidades de ahorro y crédito en Estados Unidos, unas siete más que las registradas en la primera mitad del 2011. En conjunto, las transacciones totalizaron unos $4,150 millones y se vendieron unos $45,300 millones en activos.
Idea añeja hecha realidad
En septiembre del año pasado, cuando El Nuevo Día publicó que Oriental miraba los libros del BBVA, se rumoraba la transacción en el distrito financiero con algo de incredulidad.
Ahora, cuestionado acerca de los méritos del acuerdo, Fernández revela que Oriental pensó en adquirir otra entidad tan pronto resultó ganador en la subasta por los activos del fallido Eurobank, en abril de 2010.
“Los libros se ven siempre porque son públicos”, indica el banquero al revelar que Oriental examinó la gestión de la competencia por algún tiempo hasta que identificaron al BBVA-PR.
¿Ustedes ofrecieron comprar o el BBVA les tocó a la puerta?
“Diría que fue un encuentro de intelectos y una conversación constructiva de ambos lados”, dice Fernández al tiempo que pide paciencia por la existencia de un acuerdo de confidencialidad entre las partes.
Indica, sin embargo, que las conversaciones cobraron bastante formalidad a principios de este año y en febrero pasado, comunicó a los reguladores federales y locales sus intenciones.
Fusión de iguales
El banquero, aprovecha la pregunta de Negocios para aclarar que Oriental ya no es un banco pequeño y que por ello, no se trata de un acuerdo a lo David frente a Goliath. Señala más bien que la institución fundada hace unos 48 años y la operación del BBVA en Puerto Rico tienen pesos iguales, pero estructuras de negocios distintas, lo que supone un “evento transformativo” para Oriental.
“Es una transacción que nos posiciona como líder y con una base muy sólida de capital que permite generar ingresos recurrentes y predecibles”, recalca.
Oriental posee una fuerte cuota de mercado en gestión de patrimonios, mientras que la operación de valores del BBVA es reducida. En cambio, la cartera de autos del BBVA-PR se encuentra entre las primeras de la banca depositaria, por lo cual, la compra pondría a Oriental a la cabeza en ese segmento junto a FirstBank y el Popular.
Por otro lado, Oriental tiene cierta cuota en la venta de productos de seguro a individuos, mientras la compra de BBVA Seguros -incluida en el acuerdo- significa la incursión en el segmento de propiedad y contingencia.
Un acuerdo para crecer
“Nos complementamos tan bien que esta fusión no es para cortar, sino para crecer”, destaca Fernández al indicar que eso fue lo primero que indicó a los empleados del BBVA en la Isla tras anunciar la compra. “Esta transacción es una apuesta por Puerto Rico”.
Así las cosas, Fernández asegura que la fusión con el BBVA supone estabilidad de empleo para los casi 950 profesionales que allí laboran.
¿Por qué habla de integrar a los empleados del BBVA y en cambio, despidió casi a la mitad de los que trabajaron para Eurobank?
“La respuesta es sencilla. Hay un récord de éxito, de resultados en los empleados del BBVA. Lamentablemente, no puedo decir lo mismo de la alta gerencia de Eurobank”, replica.
Agrega que la compra de Eurobank fue una coyuntura muy distinta a las razones que motivan la compra del BBVA-PR.
En el 2010, la compraventa de ciertos activos de Eurobank y aquellos de R-G Premier Bank y Westernbank por parte de Scotiabank y Popular se dieron atornilladas por los reguladores ante un escenario de insolvencia.
En el caso del BBVA-PR, Fernández ve la transacción como el punto de partida para una nueva ola de consolidación del sector en un entorno de desapalancamiento que se acerca a “sus postrimerías”.
Esa visión al parecer también la comparten otros banqueros en la Isla.
Hace unos días, Richard Carrión, principal oficial ejecutivo de Popular Inc. (Nasdaq:BPOP) y su homólogo en Scotiabank Puerto Rico, Peter Bessey, favorecieron la fusión Oriental/BBVAPR en la publicación especializada American Banker (AB).
Mientras Carrión señalaba a AB que se haga “lo necesario” en materia de consolidación para empezar a competir ferozmente en el mercado local, Bessey describía la compra como “una demostración de fe” en la economía puertorriqueña. Sin embargo, no todo es color de rosa o naranja (el color distintivo de Oriental).
El otrora titular de la OCIF, Antonio Faría, no cree que la Isla continúe con un exceso de capacidad en lo que respecta a oferta bancaria.
Indica que es “bueno” conocer que un banco local compre la operación de un banco internacional. En contraste, “cuando un banco internacional decide salir de nuestro mercado es porque no ofrece el rendimiento o las garantías de ingreso que espera”, explica Faría.
Se trata de “una pérdida de relevancia” de la economía de Puerto Rico en el contexto del hemisferio y del mundo, añade Faría.
En el caso del BBVA, la institución (ahora líder en México y en el sur de Estados Unidos) utilizó a la entidad bancaria internacional en Puerto Rico como trampolín para incursionar en el resto del hemisferio.
Ahora su salida, se une a más de una decena de franquicias internacionales que han recogido vela, desde Citibank hasta el Chase, según la OCIF.
“Tampoco me parece que sea favorable desde el punto de vista del consumidor”, continúa Faría.
Indica que la fusión continuará bajando el pago de intereses en depósitos lo que da al traste con la necesidad de fomentar el ahorro en la Isla. Tal tendencia ya ha sido reconocida por diversas instituciones y por el propio Oriental al detallar la transacción.
Por otro lado, Faría indica que fondos baratos, contribuyen a préstamos más económicos para el consumidor.
“El problema es que ahora se exigen más requisitos”, agrega.
En el caso de préstamos comerciales, la historia se complica. “Ese cliente comercial, la tiene bien difícil porque la consolidación se da combinada con un exceso de regulación”, explica Faría.
Y eso, agrega, entra en conflicto con la intención de reactivar la economía a través del financiamiento a las pequeñas y medianas empresas, uno de los objetivos que Oriental se ha propuesto con la transacción que impulsa y que debiera aprobarse antes de que concluya el año.