Rafael Muñoz Cintrón dirigía la oficina estatal de “Homeland Security”
Por Eugenio Hopgood Dávila / ehopgood@elnuevodia.com
Un funcionario clave en la seguridad del País, el ahora exdirector de la Oficina de Asuntos de Seguridad Pública (OASP), Rafael Muñoz Cintrón, tuvo que renunciar a su puesto tras causar un accidente mientras conducía un auto del gobierno ebrio con .27% de alcohol en su sangre, más del triple del límite legal, según documentos judiciales.
No obstante, Muñoz Cintrón, de 39 años, fue reclutado de inmediato por el director de la Agencia Estatal de Manejo de Emergencias y Desastres (Aemead), Heriberto Saurí, a otro puesto de confianza, como su ayudante en la dirección del Cuerpo de Emergencias Médicas, confirmó Saurí, a quien también responde la OASP.
El funcionario dijo que lo nombró en Emergencias Médicas “porque tiene derecho a reinstalación, ya que viene con un nombramiento de carrera”.
Sin embargo, admitió que el nuevo puesto que dio a Muñoz Cintrón, hijastro del exsuperintendente de la Policía Pedro Toledo y activista republicano, es uno de confianza. “Hay que esperar a que termine el caso judicial; eso es lo que va a determinar su situación en el servicio público”, sostuvo. Agregó que luego “habrá que identificar o crear una plaza de carrera para él”.
Muñoz Cintrón, devengaba $7,000 al mes como director de la OASP, conocida en inglés como State Homeland Security Office, y ahora gana $4,000, dijo Saurí.
Cuestionado si no es impropio tener a un acusado de conducir ebrio como ayudante en Emergencias Médicas, cuyo personal precisamente atiende a las víctimas de accidentes, Saurí dijo que Muñoz Cintrón “solo está en funciones administrativas, no tiene que ver con la política pública ni el cuido de víctimas”.
Precisamente, Muñoz Cintrón, su esposa, la relacionista público del gobierno Margarita Casalduc, y sus dos hijas menores de edad fueron las víctimas del accidente causado por el funcionario el 21 de noviembre pasado, ya que según el Informe de Accidente de Tránsito de la Policía resultaron con “lesiones leves y recibieron servicios de paramédicos”.
Muñoz Cintrón conducía una guagua Chevrolet Tahoe, propiedad de Aemead a las 8:30 p.m. “a velocidad exagerada” por la Autopista Luis A. Ferré, cuando en el kilómetro 24.4 “cambió indebidamente de carril hacia el paseo, perdiendo el control, yendo a impactar con su parte frontal la barrera de hormigón que había”, según el informe del agente Fernando Estrada.
Pero mientras se desarrolla discretamente su proceso judicial por el delito de conducir ebrio en violación al artículo 7.02 de la Ley de Tránsito, Saurí no fue el único en acomodar bajo su ala a Muñoz Cintrón.
El secretario de Estado, Kenneth McClintock, informó ayer que al enterarse de que Muñoz Cintrón había renunciado a OASP “lo pedí en destaque y me está prestando servicios en Secretaría Auxiliar de Asuntos de Gobierno”.
McClintock restó importancia a que Muñoz Cintrón esté acusado de delito, y dijo que “mientras eso se está investigando allá, él tiene unos talentos, una profundidad de conocimientos en asuntos federales y muy buenos contactos y yo necesito esos servicios”.
Agregó que es un destaque por lo que no recibe paga adicional a lo que cobra en Emergencias Médicas. “Desde el 17 de enero está acá, también trabaja algunas horas allá (con Saurí), pero la mayoría del tiempo está acá”, dijo McClintock.
En su entrevista, diez minutos antes, Saurí no mencionó que su ahora ayudante en Emergencias Médicas estuviese trabajando la mayoría de las horas para el Departamento de Estado.
Sobre el accidente, Saurí dijo que Muñoz Cintrón no tenía autorización para utilizar el vehículo para fines personales. “Solo para fines oficiales y para ir y regresar a la oficina”, explicó. Añadió que esa parte de la pesquisa la realiza la Administración de Servicios Generales (ASG), quien rendirá un informe sobre si fue indebido el uso del vehículo y si le cobrarán a Muñoz Cintrón los daños.
La juez Ediltrudis Betancourt halló causa para juicio contra Muñoz Cintrón el 28 de diciembre en el Tribunal de Caguas, y el miércoles pasado su abogado Edgar Vega Pabón pidió suspender el juicio para poder preparar la defensa. El juicio quedó pautado para el 5 de marzo en la sala del juez Daniel López, informó el fiscal de distrito José Capó.
La denuncia policial solo le imputa el delito de guiar ebrio y no el de causar daño corporal por conducir ebrio lo que hubiera representado una multa de hasta $5,000 y suspensión de licencia por cinco años.