Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

Los neandertales se aparearon con algunos seres humanos modernos y dejaron su huella en el genoma humano, según biólogos del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, en Leipzig, Alemania.

El equipo investigador, encabezado por Svante Paabo han reconstruido lentamente el genoma de los neandertales, fornidos cazadores que dominaron Europa hasta hace 30,000 años, extrayendo fragmentos de ADN que todavía existen en sus huesos fósiles.

Los científicos dicen que han recuperado el 60% del genoma hasta el momento. Al comparar lo disponible con los de varios seres humanos de hoy, concluyeron que entre el 1% y el 4% del genoma de los no africanos de hoy se deriva de los neandertales. Pero el ADN del neandertal no parece haber desempeñado un papel importante en la evolución humana, opinó el equipo.

Los expertos creen que la secuencia del genoma neandertal será importante para entender la evolución humana desde que las dos especies se dividieron hace unos 600,000 años.

Ya han identificado unos 100 genes y señalan que la naturaleza de los genes en los humanos que difieren de los neandertales no tiene ningún interés particular porque se relaciona con lo que significa ser humano, o por lo menos no neandertal. Algunos de los genes parecen estar vinculados a la función cognitiva y otros a la estructura ósea.

La conclusión del equipo de que probablemente hubo intercruce entre los neandertales y los seres humanos modernos antes de que europeos y asiáticos se dividieran, es recibida con reservas por algunos antropólogos.

Un grado de intercruce entre los humanos modernos y los neandertales en Europa no sería muy sorprendente ya que la especie se yuxtapuso allí hace 44,000 años, cuando los seres humanos entraron por primera vez a Europa, hace 30,000 años, cuando los últimos neandertales se extinguieron. Los antropólogos discuten por años si el récord de los fósiles muestra evidencia de individuos con rasgos mixtos.

Sin embargo, el estudio en Leipzig, que se basa sólo en cálculos genéticos y estadísticos, es difícil que concuerde con el récord de la arqueología. El grupo de Leipzig dice que el intercruce no ocurrió en Europa, sino en el Oriente Medio, hace de 100,000 a 60,000 años, antes de que las poblaciones de seres humanos modernos de Europa y Asia Oriental se dividieran.

Paabo ha sido pionero de la extracción y análisis del antiguo ADN de huesos fósiles, superando desalentadores obstáculos en su búsqueda del genoma neandertal. Quizás el más serio sea que la mayoría de los huesos están muy contaminados con el ADN del genoma humano, que es enormemente similar al del neandertal. El ADN que ha analizado surge de tres huesos pequeños de la cueva Vindija, en Croacia.

Sin restar méritos a Paabo, Ian Tattersall, paleontólogo del Mueso Americano de Historia Natural, en Nueva York, cuestionó algunas de sus interpretaciones. “Esta, probablemente, no es la última palabra de los autores... obviamente, andan a tientas para explicar lo que han descubierto”, opinó.

El paleontólogo Richard Klein, mientras, dijo que “la parte pequeña que yo puedo juzgar (del trabajo), me parece problemática, por lo que tengo que preocuparme por el resto”.

La teoría del intercruce del grupo de Leipzig socavaría la creencia actual de que todas las poblaciones de seres humanos de hoy proceden del mismo banco de genes que existió hace apenas 50,000 años. Lo que falseamos aquí es la fuerte hipótesis de fuera de África de que todo el mundo proviene de la misma población”, afirmó Paabo.


💬Ver 0 comentarios