Top de la pagina

Columnas

    Facebook Twitter Digg Google Buzz
25 de enero de 2013

En busca de sentido común

MINIA GONZÁLEZ ÁLVAREZ

“He encontrado sobre 50 proyectos viables, con capital, y están detenidos en una agencia u otra por razones que no son de sentido común” (Alberto Bacó Bagué)



“Sentido común” es lo que necesitan las oficinas de auditoría interna de las agencias y la Oficina del Contralor. En las últimas décadas han obligado, so pena de señalamientos sobre mala administración, a la elaboración de múltiples procedimientos sobre actividades que se repiten en las diferentes unidades que componen una misma agencia.

Aplican, sin razonabilidad y sin tener a quién rendir cuentas, el poder de hacer señalamientos sobre controles y sana administración, abocando a la inmovilidad y manteniendo a los servidores públicos en un régimen de terror. Terror a que la opinión pública los juzgue como malos administradores.

Aclaro que no hablo sobre los señalamientos de mal uso de fondos y de corrupción, que para eso es que deben operar. Hablo de las manoseadas frases de “falta de controles” y “no seguir procedimientos” que garanticen una “sana administración” (término vago, por amplio).

Atención secretarios y ejecutivos de agencias. Estos auditores intervienen cada unidad operacional o división, que pueden ser más de 20 en una agencia, y a cada una les exigen que elaboren procedimientos por la actividad que ejecutan, aunque sean repetitivas dentro de la agencia. Obviamente, diferentes personas elaboran diferentes procesos. Multipliquemos. ¿Cuántas unidades, por ejemplo, generan requisiciones de pago? ¿Se sabe que por cada unidad dentro de cada departamento de una agencia hay un proceso diferente para solicitar pagos? Cada uno establece estructuras y pasos disímiles sobre la generación de una orden, la redacción, la revisión, el empleado que lo solicita, la aprobación de los supervisores, la pre-intervención, la autorización de emisión de cheque, el registro, el pago y el resguardo de expedientes y documentos. Y en cada paso debe intervenir personal diferente; si no, le señalan “falta de controles”.

A veces, los auditores exigen que el procedimiento adjudique el nombre de cada empleado en lugar de mencionar puestos. Pero, si aquél se ausenta y lo sustituye otro o su supervisor, el ejecutivo de agencia incurre en una grave violación al principio de “sana administración” por “falta de controles” y “no seguir los procedimientos” establecidos. Así se sostiene un régimen de terror e inmovilidad; por evitar señalamientos de auditoría que se publican. Se atrasan las encomiendas de cada agencia hasta que llegue el empleado encargado (todos lo hemos sufrido) y se hace irrelevante el Gobierno, en perjuicio del pueblo.

De nada sirven las buenas intenciones de una nueva administración si no se examina este micro-mundo que extiende su infección a toda la función pública. De nada sirven los procesos expeditos si existe un exceso de procesos. Como ejemplo tenemos la nueva agencia de permisos que se creó con ese propósito y que en pocos días cayó víctima de la misma enfermedad creada por los sistemas actuales de auditoría pública.

¿Por qué, por ejemplo, no se tiene un solo procedimiento de pago por agencia, que describa los niveles mínimos de autoridad solamente y no un relato de pasos por empleado en cada unidad operacional? La intención es garantizar controles fiscales mínimos de sana administración y eliminar la mal llamada burocracia que aniquila la razón de ser del servicio público.

Los auditores que contribuyen a la creación de este micro-mundo lleno de procesos están obligados a invertir la fórmula. Hagan un ejercicio de introspección, sean desprendidos y dejen de buscar la razón de su existencia en esos procesos excesivos. Reconozcan responsabilidad y contribuyan para que las encomiendas de esta administración y las venideras sean exitosas.

Los auditores, invisibles para el público general, deben mirar cada agencia como un ente integral y no fraccionado en unidades independientes. Tomen la iniciativa de consolidar procesos, con guías mínimas de autoridad que satisfagan principios básicos sobre controles. Tienen ante sí el reto de garantizar el que fluya el servicio, se establezcan parámetros racionales, sin obstáculos burocráticos y con mucho “sentido común”.

  • 1Comentarios
  • Enviar
  •                       
  •                       
Cargando..
Martes 22 de julio de 2014
86ºF El Clima El Clima
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Primer paso:
Primer paso: