Gabino Iglesias
Así “cantaba” Daddy Yankee en su canción “Flow Gansteril”: “Si alguien le falta el respeto a mi nena, le bajo con calor con mi peine 30”.
“La noche está buena pa’ formar un tiroteo, pa’ llevarnos a cualquiera que ande en busca de fantasmeo. ’Ta buena la champaña, el blin-blineo, el pistoleo. Guarden los fuletes a lo que vamos pa’l perreo”. Esa poesía pertenece a la canción “La noche está buena”, la que el Yankee compartía con el hoy archifamoso Don Omar. ¿Llega con dos ejemplos o necesitan más?
Hoy el discurso es otro y Yankee sale en la prensa hablando de su preocupación por el crimen en Puerto Rico.
Bah. El cuento ya me lo sé: Yankee creció, aprendió y maduró. Esa mezcla de “pop”, bachata y música electrónica que es ahora el reguetón ya no habla de eso. Mentira, quedan un sinnúmero de “cantantes” que practican el trillado discurso de los kilos y la “jalaera” de gatillo, pero nadie se acuerda. Sin embargo, los grandes que una vez glorificaron el estilo de vida que lleva a una muerte de balas y cuneta, ahora se lavan las manos y no se acuerdan. ¿Soy el único que recuerda que Yankee empezó su carrera con nombre de rifle?
Un país de memoria corta está condenado a revolcarse siempre en la misma pocilga. Cuando un hombre habla de asesinatos y de activar a Covadonga es malo. Sin embargo, si el mismo sujeto junta palabras bonitas y convence a la masa de que el sueño de Bolívar aún es posible, el Ateneo no se acuerda de lo primero y le otorga una medalla.
Memoria corta. Por eso la hija de un tipo que está preso por ladrón se convierte en “socialité”. Por eso celebramos la fama y olvidamos los discursos. Por eso siguen en el poder los mismos energúmenos. Por eso Carlos Molina no recuerda ni una sola clase de gramática. Por eso no se acuerda de nada Manny Manuel. Por eso nos hundimos.
Por desgracia, nadie se acuerda de cómo nadar.
n El autor es estudiante doctoral.

El individuo lo disfruta como si se tratara de un juego. Mira el vídeo