En momentos en que nuestras familias enfrentan altos costos de vida, salarios rezagados y la posibilidad de perder su hogar, yo comprendo lo importante que es tener a un verdadero colaborador en la Casa Blanca. Un presidente que luche por ti y que te trate con el respeto que te mereces. Como alguien que creció en Hawai, que conoce las particularidades de vivir en una isla y que aprecia el gran orgullo que sientes por tu Isla del Encanto, ése es el presidente que yo prometo ser.
Voy a ser un presidente que trabajará con Puerto Rico para que recupere su estabilidad económica y su competitividad en el siglo 21. Proveeremos a cada niño la educación necesaria para competir en una economía globalizada. Garantizaremos un seguro de salud universal a todos. Incentivaremos los empresarios con apoyo necesario para expandir sus negocios. E invertiremos en la infraestructura y en el sector de energía ambiental para que podamos aportar a un futuro de energía renovable y, a la vez, crear miles de empleos bien remunerados.
Como presidente, mi primer paso será crear un Grupo de Trabajo entre el Gobierno federal y el local para promover la economía puertorriqueña. El Grupo de Trabajo realizará un estudio sistemático y reportará sobre maneras específicas que generen oportunidades de empleo en la Isla. Tendrá hasta el 31 de agosto de 2009 para entregar su reporte y yo actuaré inmediatamente sometiendo iniciativas específicas al Congreso basadas en ese reporte.
También, hay pasos que podemos tomar de inmediato. Desde 1996, Puerto Rico ha perdido más de 40,000 empleos de manufactura. Necesitamos energizar esa industria con nuevos incentivos de inversión. Trabajaré para extender los beneficios del crédito por ingreso devengado (EITC) y el crédito por hijos (CTC). Para financiar el Fondo de Desarrollo Comunitario (CDBG) y para aumentar el salario mínimo federal beneficiando a las familias puertorriqueñas. Fortaleceré las comunidades rurales que han estado rezagadas mejorando su infraestructura y sus áreas de vivienda. Tampoco obviaremos otros sectores productivos de la Isla que contribuyen a su desarrollo, como los pequeños negocios y el turismo.
Cualquier discusión sobre la Isla estaría incompleta sin mencionar el centenario problema del status. Como presidente, me comprometo a garantizar que los puertorriqueños puedan tener un proceso justo de libre determinación.
Trabajaré con representantes de todas las ideologías para desarrollar un proceso equitativo y respetaré y apoyaré la decisión que tome la buena gente de Puerto Rico.
Puedes confiar en que lucharé por ti porque yo he estado luchando por ciudadanos americanos como tú por las pasadas dos décadas. Luego de terminar la universidad, rechacé una carrera en Wall Street para trabajar como organizador comunitario en Chicago ayudando a proveer entrenamiento de trabajo a desempleados tras los cierres de plantas de acero locales. Trabajé de la mano de líderes hispanos en asuntos como escuelas fracasadas, manejo ilegal de desperdicios y falta de inmunización en nuestros niños. Como abogado de derechos civiles, defendí a múltiples personas que sufrieron discrimen en su trabajo o en las urnas por su raza o nacionalidad. Como senador estatal logré un consenso bipartito para expandir la cobertura de salud a 150,000 familias y un recorte en las contribuciones devolviéndoles $100 millones a miles de trabajadores.
Te ofrezco un detallado grupo de propuestas de política pública. Pero más aún, te ofrezco un nuevo tipo de liderazgo en Washington. Liderazgo que une ciudadanos americanos de todas las razas, nacionalidades y afiliaciones políticas formando una coalición de cambio que Washington no puede ignorar. Un liderazgo en el que puedes confiar para hablarte claro sobre los retos que enfrentamos. Un liderazgo que le servirá a nuestra gente, no a los grandes intereses.
Te propongo forjar un cambio real que impacte a todos los ciudadanos americanos, aquí en Puerto Rico y en los 50 estados.
Este es el mensaje que te llevaré en mi campaña por Puerto Rico en las próximas semanas. Esta primaria representa una coyuntura histórica en la que tendrás la oportunidad de determinar quién será el próximo presidente de los Estados Unidos.
Esta elección -este momento- es muy importante como para conformarnos con lo mismo de siempre.
Tenemos que aspirar a más, y con tu apoyo el 1ro. de junio, eso es lo que haremos juntos.