Hace unos cuantos añitos, cuando Juan Laporte estaba confrontando problemas para controlar al mexicano Rubén Castillo en su primera defensa como campeón peso pluma del CMB, combate celebrado en el coliseo Roberto Clemente, un fanático comentó a voz en cuello: ¡Gómez los achoca a los dos en la misma noche!”.
Al final de la pelea, sin embargo, cuando Laporte acribilló en el décimo asalto a Castillo -un sólido primer retador que tenía fama de ser ‘el mejor peleador a ocho asaltos del mundo’-, alguien gritó: “¡Que se cuide Gómez con ese jibarito de Guayama!”. Y no me sorprendería descubrir ahora, tantos años después, que se trató de la misma persona.
¿Qué quiero decir?
Que los fanáticos del boxeo, tal vez más que los de cualquier otro deporte, suelen cambiar rápidamente de opinión, muchas veces impulsados por los vientos de los últimos acontecimientos.
No hace mucho, cuando Juanma López parecía encaminado a romper el récord de nocauts seguidos en el primer asalto, no faltó quien empezara a considerarlo el próximo Mike Tyson, o incluso a vaticinarle un porvenir tan demoledor como el de Gómez.
Ahora, sin embargo, si nos dejamos llevar por los comentarios de elnuevodia.com que reaccionaron a su tediosa victoria sabatina sobre Olivier Lontchi, hay quienes incluso lo tildan de ‘globo inflado’ y se lamentan el haber botado los $30 o lo que sea que haya costado la transmisión de ‘pay-per-view’.
Y no hay dudas que Juanma no tuvo su mejor noche; por momentos, de hecho, se pareció al Juanma que hace par de años estaba haciendo una que otra peleíta monga contra rivales de tercera categoría, amenazando con transformarse en otro Pollo de Jesús.
Y esta vez, ante un oponente al que debió haberse ‘ loncheado’ en tres o cuatro asaltos, se le vio tragándose derechazos en Atlantic City frente a un público tan escaso que la pelea hubo de ser trasladada a un teatro interior del famoso Boardwalk Hall.
Mi sospecha es, sin embargo, que si bien Juanma no es tan bueno como estuvo luciendo frente a Daniel Ponce de León y companía -nadie puede serlo-, tampoco es tan ‘peleador promedio’ como se presentó ante Lontchi.
Y es muy probable que si mañana mismo le llegaran a poner al frente a algunos de los grandes nombres de su categoría -digamos, el más grande de todos, Israel Vázquez, un peleador totalmente diferente-, Juanma tendría la oportunidad de lucir indeciblemente superior.
Sin embargo, esa pelea, que sería la ideal para él, parece alejarse cada vez más en el horizonte. Días atrás, el mexicano Vázquez, inactivo desde el año pasado cuando fue operado por tercera vez de un desprendimiento de retina después de su tercer volcánico encuentro con Rafael Márquez, anunció la intención de regresar en septiembre, pero ya montado en las 126 libras. Y aunque mencionó la posibilidad de una eventual confrontación con Juanma -aduciendo que siempre resulta atractivo revivir la rivalidad mexicano-boricua-, también expresó la creencia que, para él, la bolsa más jugosa muy probablemente correspondería a una cuarta pelea con Márquez.
Días atrás su manejador, Frank Espinoza, me expresó más o menos lo mismo.
“Pero todo va a depender de los promotores”, dijo. “Israel debe reaparecer en septiembre o a principios de octubre, y lo mismo puede ser una pelea de calentamiento, como una grande”.Espinoza sí alabó a Juanma y admitió el riesgo que representaría para su veterano gladiador.
“Es un peleador muy bueno que tiene un gran trasfondo en el aficionismo”, dijo. “Estoy seguro de que va a tener una gran carrera”. “Pero la pelea grande para nosotros ahora mismo es con Márquez”.
Así las cosas, a Juanma se le asoma ahora un futuro que, según ha expresado su promotor, Bob Arum, consiste de otra pelea contra un rival más o menos del nivel de Lontchi en septiembre y, más tarde, un posible ascenso a las 126 libras. Pero no para enfrentar a Vázquez ni a Márquez, sino tal vez al cubano Yuriorkis Gamboa, campeón interino del peso pluma por la AMB.
Éste, conocido como ‘El Ciclón de Guantánamo’, tiene como profesional un récord de 15-0 y 13 nocauts en poco más de dos años de actividad, luego de haber ganado la medalla de oro en las Olimpiadas de 2004.
Para mí sería el peor rival que le pudieran buscar a Juanma en esta etapa de su carrera -poco nombre, mucho riesgo-...
Pero no tienen que hacerme caso; yo no soy promotor ni mucho menos.