12-Noviembre-2009 | KARÍN O. CARDONA

EX DIRECTORA DEL ARCHIVO GENERAL DE PUERTO RICO


La memoria del mundo


El Programa Memoria del Mundo de la UNESCO se creó en 1992 ante la preocupación por el deterioro del patrimonio documental de los pueblos del planeta. Pretende contribuir a la preservación y divulgación del patrimonio documental de los países miembros de la UNESCO, mediante la inclusión, en una lista conocida como Registro de la Memoria del Mundo, de fondos y colecciones documentales de importancia mundial.


Este tema se maneja con regularidad en el campo de los archivos históricos, ya que gran parte de esa memoria se custodia en ellos. Por esta razón, los directores de los archivos nacionales en todo el mundo son los que dirigen o participan de los diversos comités regionales en que se estructura este programa. El caso de Puerto Rico es la excepción, ya que nuestro país no es miembro de la UNESCO. No podemos participar del Comité Regional para América Latina y el Caribe, y tampoco presentar propuestas, a pesar de tener altas probabilidades de que sean consideradas favorablemente.


En el Registro se recogen documentos con una diversidad de temas y de soportes, desde la Biblia de Gutenberg, hasta el Archivo de los Derechos Humanos de Chile. Entre las colecciones y los fondos registrados se encuentran, el Fondo José Martí (Cuba), la película “Los olvidados”, de Luis Buñuel, (México), el Fondo documental de negros y esclavos (Colombia), el diario de Ana Frank (Países Bajos), “El cantar de los Nibelungos” (Alemania), el primer catecismo escrito en papiamento (Antillas Neerlandesas) y la colección de filmes y vídeos de John Marshall sobre los bosquimanos ju/’hoansi, (Estados Unidos).


Estos documentos, a simple vista, no guardan relación alguna, y sin embargo, cumplen con varios de los criterios establecidos por el Registro. Son auténticos, únicos e irreemplazables. Evocan su época, reflejan aspectos del comportamiento humano, capturan la esencia de movimientos y transiciones y contienen información fundamental sobre una localidad importante en la historia y la cultura mundial. En nuestros archivos, públicos y privados, se guardan documentos que cumplen con estos criterios. Los documentos de la vida y obra de Eugenio María de Hostos, las películas de la DIVEDCO, los documentos de los esclavos y las carpetas de la División de Inteligencia de la Policía, que guarda el Archivo General de Puerto Rico, son algunos de ellos.


Para proceder con las propuestas y que seamos los puertorriqueños los que defendamos nuestro interés de preservar y compartir con el mundo, éste y otros aspectos de nuestra cultura, es necesaria la inclusión de Puerto Rico como miembro asociado de la UNESCO.


Durante la década de los 80, el Consejo Nacional de Instituciones Culturales de Puerto Rico, bajo la tutela del doctor Ricardo Alegría, gestionó el ingreso de Puerto Rico a la UNESCO como miembro asociado. En esa ocasión la acción no prosperó. Este año, el doctor Alegría, ha comenzado nuevamente con estas gestiones y ha radicado una solicitud ante la delegación de Estados Unidos en la UNESCO.


En nuestro país, dichas gestiones se han traducido en dos medidas radicadas ante la Cámara de Representantes, la resolución concurrente de la Cámara 63 de 18 de mayo de 2009, y la resolución conjunta de la Cámara 422 de 15 de mayo de 2009. Hay que ver si estas medidas prosperan aun ante el temor de algunos de que la inclusión de Puerto Rico en este organismo sea un paso hacia la independencia de la isla. Cabe preguntarnos, y la soberanía deportiva, ¿cuánto nos ha hecho acercarnos a esa independencia?


La protección y divulgación a nivel mundial de nuestra memoria escrita, es sólo uno de los beneficios que podemos obtener de nuestra participación en la UNESCO.


La exposición de nuestros intelectuales, la posibilidad de exportar nuestras riquezas culturales y la oportunidad de enriquecernos de otras naciones serán quizás nuestras mayores ganancias.


Comentarios

Háganos saber su opinión respecto a este artículo. Es necesario registrarse y activar su cuenta para participar.
Condiciones de uso

Email
Contraseña

Para poder comentar usted debe registrarse con su nombre verdadero e indicar un e-mail de contacto. Queda prohibido cualquier insulto o agravio, amenazas de cualquier índole o insinuaciones hacia o contra cualquier persona. No se permite lenguaje libeloso, difamatorio, ilegal, obsceno u ofensivo, faltas de respeto y el uso de sobrenombres de mal gusto o mensajes que violen los derechos de intimidad de terceras personas. El Nuevo Dia se reserva el derecho a decidir que mensajes incumplen estas normas, las Reglas para Comentar o los Términos y Condiciones de Uso de el Nuevo Dia, a eliminarlos sin previo aviso y a expulsar a un Usuario que, a su sólo juicio, incumpla las mismas. Usted es el único responsable por el contenido que usted aporte.