¿Darse el gustazo o escoger un plato más saludable?
Por Lucía Salas Víquez / La Nación/ GDA
Popularmente se repite que el camino al infierno está lleno de buenas intenciones... y parece que los problemas de mala alimentación también. Quienes comen frecuentemente fuera de casa registran un fuerte interés por consumir comida saludable, sin embargo, a la hora “de la verdad” las decisiones se encaminan a otros resultados.
Al menos así lo demuestra el Reporte Mundial del Menú -Nutrición que atrae- presentado por Unilever Food Solutions en Costa Rica.
El estudio indica que cuando salen a comer fuera de casa, un 66% de las personas tienen la intención de elegir un plato más saludable, pero ya en el restaurante, un 71% prefiere darse un gusto, disfrutar por lo que paga.
Las razones para rechazar la opción más saludable recaen en que sienten que la presentación de los platos es menos apetecible (43%), demasiado costosa (57%) o no muy abundantes (45%).
Los resultados evidencian, además, la existencia de una “brecha de conocimiento nutricional”, pues el 75% de los entrevistados no pudo identificar la cantidad diaria recomendada de grasa. Es decir, pese a que quieren más información, no siempre saben cómo aprovecharla.
El estudio añade que, cuando comen fuera, los clientes buscan lo mejor de ambos mundos: opciones más nutritivas (66%) y más atractivas al paladar (72%).
Judith Zethof, directora general de Unilever Food Solutions para la Región Andina y Centroamérica, conversa sobre las decisiones necesarias para promover un consumo más saludable.
¿Qué busca un comensal en un plato saludable?
“Quiere encontrar su plato favorito. No quiere variación, sino, que sus platos normales cuenten con una versión más saludable. En lugar de freír, por ejemplo, prefieren que los alimentos se preparen al horno. Piden, además, la opción de medias porciones. Es importante analizar los métodos de cocción, porque se preparan alimentos con mucho aceite.
Es necesario incluir platos preparados a la plancha y al horno y usar hierbas para condimentar. Con solo eso, se pueden disminuir hasta 1,100 calorías”, dice.
¿En qué fijarse al comer fuera? En el método de preparación; en los acompañamientos: poder elegir cuánto aderezo agregar; que el plato incluya una porción de vegetales; que utilicen productos frescos y de temporada.