Una congregación de religiosas boricuas trabaja sin tregua para ayudar a los haitianos
Por Iliana Fuentes Lugo / iliana.fuentes@elnuevodia.com
En su misión social de ayudar a los más pobres, una congregación de monjas puertorriqueñas ha trascendido fronteras y se ha insertado en lo más profundo de la sociedad haitiana para llevar esperanza a los residentes del vecino país.
Las Hermanas Dominicas de Nuestra Señora del Rosario de Fátima se establecieron en Haití hace 11 años para desarrollar proyectos de formación y asistencia social en un lugar donde más de la mitad de los adultos son analfabetas, según datos de la Organización de Naciones Unidas. En 2008, se establecieron de forma permanente en el municipio norteño de Pignon, que está a unas cinco horas de Puerto Príncipe, la capital.
Pignon, un municipio de 40 mil habitantes, carece de agua potable y la electricidad es un lujo que llega pocas horas a la semana gracias a generadores eléctricos como el que tiene la parroquia del pueblo y del que se suplen las Hermanas Dominicas durante menos de una hora al día.
Aun así, la congregación construye, con la ayuda de donativos que llegan desde Puerto Rico, un centro para ofrecer cursos de idiomas, computadoras, informática, costura, manualidades y secretarial, entre otros. Además, intentan habilitar un comedor para ofrecer al menos una comida al día a niños y ancianos de la comunidad.
“Estamos tratando de capacitar a las familias para que ellos tengan una oportunidad de vida”, destacó Germana Rodríguez, una de las monjas puertorriqueñas que lleva cerca de un año establecida en la misión junto a otras dos hermanas dominicas.
De momento, las hermanas trabajan junto a algunos maestros en unos salones que les ha prestado la parroquia, pero en los próximos meses tendrán que desalojarlos pues los usarán para otros fines. Mientras, continúan ofreciendo los cursos por los que cobran a los más de 300 estudiantes que asisten a los talleres una cuota, que aunque Rodríguez no quiso precisar la cantidad, aseguró que es mínima y que sirve para la compra de materiales y la celebración de actividades.
“Es una cuota para enseñarles que hay que valorar el dinero y el trabajo...que todo tampoco se les puede dar de gratis. Por muchos años, muchos países han hecho su esfuerzo de ayudar a Haití en muchas áreas y ya entonces ellos también se han acostumbrado a ‘dame, dame, dame’”, explicó Rodríguez.
Para las hermanas es tan importante ayudar a los haitianos como darles las herramientas para que ellos puedan desarrollarse y encontrar o crearse sus propios empleos, y los resultados comienzan a verse. Cuenta Rodríguez que algunas de las primeras alumnas de costura ya imparten los talleres y cobran por ello. Mientras una de las estudiantes de secretarial aprendió francés, mejoró su dominio escrito del creole -idioma que predomina en Haití- y logró encontrar trabajo en el pueblo.
Entre tanto, la congregación, creada en Yauco en 1949, amadrina a 42 niños para pagar sus estudios y comparte de la comida que se preparan en la casa parroquial para alimentar una vez al día a unas 20 personas. Y quisieran hacer más, insiste Sor Germana.
“A nosotros nos duele porque nos vemos como atadas y estamos allí con un corazón abierto para colaborar desde nuestra pobreza”, comenta la religiosa mientras explica que, al depender de donaciones, hay meses en los que tienen que subsistir y mantener sus proyectos con entre $300 a $500.
Solicitan donaciones
Las Hermanas Dominicas de Nuestra Señora del Rosario deFátima es una congregación de monjas creada en la isla por Madre Dominga Guzmán Florit en 1949.
Las hermanas dedican la mayor parte de sus obras a trabajar con comunidades empobrecidas en Puerto Rico, Venezuela, República Dominicana y Haití.
Para la misión de Haití necesitan donaciones que les permitan culminar la construcción de un centro educativo y un comedor comunitario.
Las donaciones se pueden hacer a nombre de Hermanas de Fátima, Misión Pignon a la cuenta del Banco Popular 07739732.
Para más información sobre las congregación y sus trabajos en fuera de Puerto Rico puede llamar al 787-856-4256 o al 787-856-3043.