El economista Jerry Webman visita Puerto Rico y ofrece sus recomendaciones de cómo invertir en tiempos volátiles
Por Joanisabel González / joanisabel.gonzalez@elnuevodia.com
El reajuste estadounidense, la crisis en Europa y el traslado de la “gran moderación” a las economías emergentes marcarán el paso de un mundo que se mueve “en tres velocidades” y donde la volatilidad ha mostrado niveles récord en la última década.
En síntesis, esas son las previsiones de Jerry Webman, economista jefe de la casa de fondos de inversión Oppenheimer para este año.
Webman ofreció su visión del mundo a un selecto grupo de clientes de Popular Securities, a quienes instó, a modo de broma, a alejarse de “la pornografía financiera” que, según él, se desata cada vez que eventos políticos o económicos parecen influenciar los índices bursátiles.
“En la mayoría de los casos, lo mejor es no hacer nada”, dijo el economista.
Según Webman, desde el 2007, los hogares estadounidenses son más pobres tras el estallido de la burbuja provocada por los excesos crediticios. No obstante, dijo que el consumidor estadounidense continúa adquiriendo bienes y servicios. “Comprar sigue siendo el pasatiempo nacional”, indicó .
Reconoció que los estadounidenses toman menos dinero prestado ahora, pero esa actividad es más barata por el entorno de bajas tasas de interés que recién reafirmó la Reserva Federal.
Agregó que hasta hace unos meses, el endeudamiento de los consumidores como porciento de su ingreso disponible se ubicó en un 114% y que en el futuro cercano, los hogares continuarán desapalancándose. Esa dinámica, sin embargo, será favorable a la economía estadounidense. Mientras menos dinero se destine al pago de obligaciones, se entiende que habrá más dinero para consumir.
A preguntas de Negocios, Webman indicó que el nivel de la deuda estadounidense no es sostenible y que una reducción en las tasas corporativas sería favorable. Pero ello requerirá ampliar la base de recaudos de la primera economía del mundo eliminando exenciones o ciertos tratos preferenciales.
Agregó que el reajuste de la economía estadounidense -cuyo desempeño se estima oscilaría en un 2.5%- tome entre cinco a 10 diez años.
La barca europea
Según el economista, el evento que podría llenarle “el cuarto de agua” a Estados Unidos es la crisis europea.
Explicó que el riesgo que representa la zona euro no está asociado con una desaceleración económica sino con el posible colapso de un banco europeo grande, tipo Lehman Brothers. Y ello ello resultaría en “un problema en cascada” para todo el sistema.
Webman opinó que la decisión del Banco Central Europeo de otorgar financiamiento a los bancos europeos busca proveer liquidez en el sistema financiero, pero insistió en que tal medida no resuelve los problemas de fondo. “Grecia está en bancarrota”.
El economista señaló que en la medida en que países como Italia, Francia y España necesiten refinanciar su deuda y encuentren dificultad para ello, la zona euro provocará “ruido” hasta que la región se dirija hacia una mayor unidad. Eso significa un control más centralizado de los presupuestos de las naciones que integran el segundo polo del mundo desarrollado.
Por otra parte, Webman destacó que los mercados emergentes -Asia, Africa y en especial, América Latina- aplicaron con éxito decisiones de política monetaria para propiciar crecimiento al punto de que atajar la inflación se ha vuelto una necesidad.
Empero, el economista sugirió ser “muy cuidadoso” a la hora de adquirir posiciones en economías emergentes, como sería la China por ejemplo. Esto porque podría invertirse demasiado en compañías propiedad del estado. Explicó que la cautela se debe a que las empresas gubernamentales no necesariamente estarán preocupadas por el interés particular de los accionistas sino más bien por controlar el flujo de capital para fines de política pública, subrayó.
¿Dónde apostar?
Cuando se trate de acciones, Webman destacó la rentabilidad de las multinacionales estadounidenses al tiempo que recomendó mirar títulos con dividendos, prestando más atención al crecimiento que al rendimiento.
En tanto, el economista recomendó explorar oportunidades en el mundo de bonos corporativos de alto rendimiento. Explicó que en estos momentos, tales notas exhiben rendimientos mejores que aquellas del Tesoro estadounidense, cuya tasa actual (alrededor de 1.8% en la nota a diez años) ni siquiera ayuda a compensar la inflación.
Agregó que un ejercicio similar podría hacerse en ciertas deudas soberanas en países emergentes, como México, Perú y Brasil, entre otros, cuyas relaciones de deuda a producto bruto son mucho más bajas.
Por otra parte, el economista indicó que el mercado de bonos municipales estadounidense también ofrece oportunidades, insistiendo en que los impagos son mínimos, alrededor de 0.7% en un mercado de unos $3,700 millones.
En ese contexto, Webman sostuvo que aunque las casas acreditadoras no siempre están correctas, estas mejoraron el rango crediticio de Puerto Rico, como resultado de los ajustes presupuestarios que se han logrado. Por ello, dijo que en los próximos años, la probabilidad de un impago (default) por parte de Puerto Rico es “bien baja”, en especial, luego de la puesta en vigor del arbitrio a las corporaciones foráneas y cambios en el patrón de gastos gubernamentales.