Abogados sostienen que la mayoría del Supremo no actuó con prudencia
Por Osman Pérez Méndez / operez@elnuevodía.com
Destacados juristas sostuvieron anoche que aun cuando las situaciones vividas en el Tribunal Supremo en las pasadas semanas son indicativas de una crisis, no creen que la institución como tal esté amenazada, sino que padece “un déficit de legitimidad”.
Los profesores de Derecho Efraín Rivera Ramos, Carlos Ramos González y Carlos Gorrín Peralta explicaron la situación que vive el Supremo y sus posibles consecuencias en un conversario efectuado en el Colegio de Abogados.
En el centro de la controversia están las dos resoluciones emitidas por la mayoría de seis jueces asociados que se perciben como que despojan al juez presidente, Federico Hernández Denton, del poder administrativo dentro de la Rama Judicial que le otorga la propia Constitución.
Los jueces asociados nombrados por el gobernador Luis Fortuño adoptaron nuevas reglas para conducir las investigaciones especiales de la Rama Judicial. Además, ordenaron detener una pesquisa sobre el uso de recursos y fondos públicos en la judicatura comisionada por la Oficina de Administración de los Tribunales (OAT) y crearon una comisión de ciudadanos para realizar su propia pesquisa.
Rivera Ramos dijo que “hay un conflicto inmediato si el pleno (del Supremo) puede socavar la labor del presidente”.
El profesor Ramos González, al analizar en detalle la primera resolución, indicó que la misma “levanta muchas dudas”, y que al hacerla no se cumplió con lo que él considera una máxima de actuar con “prudencia, transparencia, inteligencia y consenso”.
Ramos González también aludió al hecho de que la segunda resolución no detalla en qué forma o hasta dónde pueden llegar la comisión investigadora de cinco ciudadanos para hacer su trabajo.
Mientras, Gorrín Peralta dijo que la comisión de ciudadanos terminaría convirtiéndose en una división para investigar a toda la OAT. Destacó que la resolución de los jueces asociados otorga poderes a la comisión que de hecho no están claramente definidos.
Asimismo, se advirtió que el Tribunal Supremo tendría que atender las posibles impugnaciones de las dos resoluciones que sus propios integrantes aprobaron.