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16 de noviembre de 2012
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Critican apoyo de García Padilla a APP

La privatización del aeropuerto sigue bajo lupa

 

Por Joanisabel González / joanisabel.gonzalez@elnuevodia.com

Opositores a la alianza público-privada del aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín (LMM) lamentaron ayer que el gobernador electo Alejandro García Padilla se comprometiera a continuar con la transacción.

De igual forma, señalaron que la transferencia del principal aeropuerto del Caribe al sector privado fue forzada por transacciones financieras, habida cuenta que la corporación pública no tiene dinero para pagar a los bonistas y ahora el Banco Gubernamental de Fomento (BGF) podría terminar pagando la deuda de la corporación pública.

“Aquí vivimos en un encanto permanente”, dijo el economista José Antonio Herrero, al señalar que la decisión de García Padilla fue como “disparar de la baqueta”. Según Herrero, la transacción está unos $1,200 millones por debajo del valor presente.

En una entrevista con El Nuevo Día, Agustín Arellano, principal oficial ejecutivo de Aerostar, no entró en los estimados de Herrero, pero indicó que la valoración del aeropuerto fue la mejor y más cercana a la realidad. Agregó que la transacción no incluye el hotel que ubica allí y tampoco carga aérea.

“El contrato se firmó, pero no ha entrado en vigor porque quedan condiciones que tienen que cumplirse”, explicó el economista al señalar que uno de los requisitos esenciales es el aval de la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés).

En julio pasado y luego de un largo proceso de análisis, la administración de Luis Fortuño y Aerostar Holdings firmaron un contrato para que el consorcio méxico-estadounidense opere el aeropuerto por unos 40 años.

Puertos recibiría un pago inicial de $615 millones, pagos anuales que totalizarían otros $552 millones al cabo de la vida del contrato, así como el compromiso de inversiones futuras.

Si la FAA no aprueba la transferencia, no habría un impacto financiero inmediato para Puerto Rico, pero si el Gobierno local desiste del acuerdo, habría que pagarle a Aerostar un mínimo de $8 millones más compensaciones sujetas a fórmulas contractuales.

“Como ciudadana, (opino que) no debemos ceder este aeropuerto y como representante sindical tengo la preocupación de lo que les espera a cientos de compañeros”, dijo por su parte la presidenta de la Hermandad de Empleados de Oficina y Ramas Anexas de Puertos, Astrid Rosario.

La líder sindical aseguró que, contrario a expresiones de oficiales de gobierno, el personal que representa sí está capacitado para operar el LMM y reiteró que el sindicato continuará cabildeando en contra del acuerdo porque nunca se les incluyó en el proceso de análisis y negociación.

Mientras, el consultor en aviación Luis A. Irizarry sostuvo que la administración entrante debió entablar una conversación con la FAA para detener el proceso. “Puertos va a colocarse en una situación peor a la que está, porque el dinero que deje la transacción no dará para cubrir la deuda y los gastos en los aeropuertos regionales y puertos”, sostuvo.

Los entrevistados coincidieron en que la transacción se pensó para pagar a los bonistas, y no en las repercusiones que traería a la economía local.

En diciembre del año pasado, la Autoridad para el Financiamiento de la Infraestructura (AFI) emitió $669 millones en bonos para pagar las obligaciones de Puertos. Entonces, el prospecto de la emisión señalaba que, si no se aprobaba la concesión del Luis Muñoz Marín, la corporación “no podrá cumplir todas sus obligaciones” y los acuerdos prestatarios y de fideicomiso sin la existencia del BGF.

En la solicitud de la alianza público-privada ante la FAA se indica que en el 2013, el BGF, a nombre de Puertos, tendrá las siguientes obligaciones: el vencimiento obligatorio de $340 millones de deuda que tendrá que ser pagada o refinanciada como parte de la serie 2011 de AFI y el remercadeo de otros $136 millones correspondientes a tal emisión.

“Sin la alianza público-privada, el BGF tendrá que manejar ambas obligaciones para el 2013, lo que probablemente redundará en un perfil de servicio a la deuda más alto para Puertos”, reza la solicitud.

Los bonos de AFI a nombre de Puertos tendrían que redimirse o refinanciarse no más tarde del 15 de diciembre de 2014.

En contraste, la solicitud ante la FAA también indica que aun con la transacción “no era posible predecir” cuáles serían los ingresos restantes de Puertos, para conocer si esta corporación podría honrar sus obligaciones en el futuro.

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