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Estilos de vida

Hogar y familia
21 de julio de 2012
6:01 a.m.
 

Cuando los niños y jóvenes deben manejar el duelo

Ante los recientes casos de violencia es importante saber cómo hablar con tus hijos de la muerte

 

Por Yadira Sánchez, PsyD / Especial El Nuevo Día

En los últimos meses la sociedad ha experimentando muchas situaciones lamentables producto de la violencia. La masacre en la sala de cine de Colorado es sólo uno de los múltiples eventos violentos que han copado los medios de comunicación en los últimos meses.

La pérdida de seres queridos se ha visto en televisión y se ha compartido el dolor y el sufrimiento de las familias. Es importante observar cómo nuestros menores interpretan y reaccionan ante estas situaciones.

Según estudios recientes realizados en los Estados Unidos, aproximadamente el 90% de los estudiantes experimentarán la pérdida de una persona cercana; muy probable antes de terminar la escuela superior.

Todos los niños manejan la muerte y las pérdidas de manera diferente. Frecuentemente, observando también como los adultos a su alrededor manejan estas situaciones, los adultos les sirven de modelaje en estos procesos.

Aquí algunos consejos para ayudar a los niños a manejar situaciones relacionadas con la muerte. Teniendo en mente que la reacción de cada niño depende de su edad, temperamento y su manera de enfrentar los problemas.

Algunos niños prefieren hablar del acontecimiento en detalle; otros son más callados y se preocupan en silencio. Hay algunos que se ponen hiperactivos y otros prefieren mantener su rutina usual.

Posibles reacciones de duelo según el grupo de edad:

Pequeños (2-5 años):

•Pueden pensar que sus propios pensamientos o deseos fueron lo que causó la muerte

•Pueden entender que la muerte es reversible

•Volver a comportamientos anteriores; como chuparse el dedo o conductas que ya había superado

Niños (6-9 años):

•Comienzan a percibir que la muerte es final

•La muerte es vista como contagiosa y asocian un evento con la muerte; si alguien falleció en un avión, ellos no querrán viajar ?Se les hace difícil entender la muerte como algo abstracto.

"Tweens" (10-12 años):

•Los amigos y compañeros son muy importante y una muerte de alguno de ellos será trascendental al igual que en pérdidas de seres cercanos, esas amistades serán su apoyo.

•Son inquisitivos, búsqueda de información, preguntarán mucho cuando se sientan listos

Adolescentes (13 años +):

Exhiben una comprensión más adulta de entendimiento ante la muerte.

Tienen culpabilidad si están molestos o se han alejado familia.

Más dados a expresar sus emociones de tristeza, coraje o desesperanza.

Debes buscar apoyo si observas las siguientes conductas:

•Tener miedo de ir a dormir

•Rechazo de amigos, no querer hablar con ninguno

•Tener dificultad para separarse de los padres

•Llanto excesivo y con frecuencia

•Intimidación o convertirse en el mas chistoso

•Participar en agresiones físicas

•Preocuparse excesivamente por cuestiones de salud

•Tener dolores de cabeza y dolores de estómago

•Falta de concentración

Aspectos para tomar en consideración:

·         Recuerde que el duelo es un proceso.

·         No mentir o decir verdades a medias. Decirle a un niño que la persona fallecida está durmiendo o en un viaje será solo conducente a confusión.

·         Dedique tiempo a escuchar a los niños después de que han experimentado una muerte. Podrán necesitar hablar acerca de sus sentimientos.

·         Tenga en cuenta que también es un tiempo difícil para los niños y el proceso de duelo surgirá a su ritmo.

·         Ser consciente de su propia necesidad de llorar. Centrándose en el menor es importante, pero no a expensas de su necesidad emocional. Los adultos que han perdido un ser querido, si consiguen ayudarse a sí mismos serán mucho más efectivos en poder ayudar a los niños. En algunas ocasiones será esencial buscar ayuda de un profesional de salud mental para trabajar el manejo del duelo y las emociones.

Algunos libros útiles: Cuando mueren los dinosaurios (Brown & Brown, 1996), Death is Hard to Live With (Bode, 1993), When Someone Very Special Dies (Heegaard, 1988), When a Friend Dies (Gootman, 1994), Honoring our Loved Ones: Going to a Funeral (Carney, 1999), Facing Change (O'Toole, 1995), Healing Your Grieving Heart for Kids (Wolfelt, 2001).

Adaptado del material publicado por la Asociación Nacional de Psicólogos Escolares, (NASP).

La autora, Yadira Sánchez, PsyD; es la delegada de NASP para Puerto Rico y psicóloga en la Academia María Reina.

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