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Estilos de vida

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26 de noviembre de 2012
Mi bienestar
 

Cuando todo te da vueltas

El vértigo puede afectar significativamente el diario vivir y la calidad de vida de quien lo padece

 

Por Ileana Delgado Castro / idelgado@elnuevodia.com

Para el que nunca lo ha sufrido, puede parecer una situación sin importancia, algo a lo que no se le debe prestar mucha atención.

Sin embargo, para el que padece de vértigo es un tormento que le afecta significativamente el diario vivir. Y no es para menos. Especialmente, si se toma en cuenta que se caracteriza por la falta de estabilidad, pérdida de equilibrio, náuseas y vómitos. Síntomas que te pueden hacer la vida sumamente difícil.

“Hay una sensación de que todo da vueltas o que uno está dando vueltas”, señala el otorrinolaringólogo Héctor Arnaiz, quien destaca que puede ser causado por enfermedades o condiciones que afectan el oído interno o la parte del cerebro que controla el equilibrio.

El oído interno y el sistema nervioso

Experimentar vértigo es indicio de que algo no funciona bien en el oído interno o en alguna de las conexiones del mismo con el sistema nervioso central del cerebro lo que requiere se preste atención médica.

Según Arnaiz, esta condición puede surgir cuando hay un problema en el laberinto, un sistema de canales en el oído interno “que es el que le indica al cerebro en qué situación se encuentra la persona en cuanto a posición o velocidad” y el que provee el sentido del equilibrio.

“El vértigo posicional benigno es el más frecuente y sucede cuando hay una alteración en el laberinto. Los pacientes notan presión y dolor en el oído, pierden audición y sienten zumbidos”, advierte el especialista, quien dice que como el balance está conectado con el sistema de la visión, cuando la persona cierra los ojos y se acuesta, se estabiliza un poco la sensación.

Asimismo agrega que este problema puede incapacitar a la persona por algunas horas o días y en casos extremos, hasta por semanas.

La difícil sensación también puede ser ocasionada por algún tipo de problemas neurológico que afecte el centro de balance en el sistema nervioso central, señala Arnaiz. Es lo que se conoce como vértigo central.

“Se puede deber a cualquier condición neurológica, como un derrame cerebral o esclerosis múltiple. Generalmente, la persona siente vértigo, visión doble, dolores de cabeza intensos y la crisis dura por más tiempo”, indica el otorrinolaringólogo, mientras recomienda en estos casos visitar a un neurólogo con premura.

No es un mareo

El vértigo no se debe confundir con mareo. “Cuando una persona tiene vértigo, hay una alteración del sistema vestibular (oído interno). Mientras que el mareo es una alteración del equilibrio”, explica Arnaiz, tras indicar que siempre que hay vértigo existe sensación de mareo. Pero no siempre que tenemos sensación de mareo hay vértigo.

“Con el mareo te sientes en el aire, hay una sensación de liviandad. Y éste puede ser causado por un bajón de azúcar, una disminución o aumento de la presión sanguínea”, aclara el especialista, mientras señala que el tratamiento va a depender de la causa del vértigo.

Por ejemplo, en los casos en que se relaciona con algún problema neurológico, se trata primero la causa, según las indicaciones del neurólogo y del diagnóstico. Mientras que el vértigo posicional se trata con “agentes antivertiginosos”, como la meclicina (Antivert) por cinco a diez días. “Usualmente también se usa la vitamina conocida lipoflavonoide. Cuando el vértigo es bien severo, la droga de elección es el valium porque estabiliza el sistema casi de inmediato”, agrega.

Tipos de vértigo

• Vértigo postura Es el más frecuente, se caracteriza por cuadros agudos de segundos de duración al cambiar de postura o mover la cabeza.

• Laberintitis

Inflamación del oído interno que suele presentarse después de una alergia, resfriado o gripe, lo que puede afectar el equilibrio y la audición.

• Enfermedad de Meniere

Es un trastorno del oído interno que afecta el equilibrio. Entre los síntomas se destaca la disminución de audición, presión en el oído, zumbido y vértigo.

• Vértigos secundarios a tumores cerebrales.

Dan vértigo progresivo con síntomas nerviosos focales, ataxia, cefalea, disminución de audición, lesiones de movimientos faciales, alteraciones de la visión, etc. El consumo de medicamentos, como los anticonvulsivantes, y el alcohol pueden provocarlo.

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