Cutting Edge Technologies promete una revolución global para la industria de hospitales
Por Marian Díaz / mdiaz1@elnuevodia.com
La industria de imágenes de resonancia magnética (MRI) es una de miles de millones. Genera más de $4,000 millones en ingresos anualmente y crece a un ritmo de 5% cada año.
Aunque el aporte científico de los MRI es valioso, la realidad es que el alto costo del equipo - la inversión ronda $1 millón por unidad- limita su disponibilidad en las instituciones hospitalarias, que aun si pudieran comprarlo, se enfrentan con un costo de mantenimiento prohibitivo.
Consciente de esa limitación, el físico Yong Jihn Kim, de origen coreano, ha ideado la manera de abaratar los costos de manufactura y del mantenimiento de dichos equipos.
Yong es el presidente y fundador de Cutting Edge Superconductors, compañía especializada en suplir cables de alta superconductividad a los equipos de MRI.
Posee un doctorado de la Universidad de Seúl, Corea y desde hace una década es profesor del Departamento de Física en el Recinto Universitario de Mayagüez, ciudad en la que reside.
Su área de especialidad es la superconductividad, tema al que le ha dedicado más de 20 años de investigación. Uno de sus proyectos lo llevó a desarrollar una técnica que aumenta dramáticamente el campo magnético de uno de los compuestos de los superconductores de transición de temperatura. Este descubrimiento podría ser la solución a los altos costos de los MRI.
El invento
En entrevista con Negocios, Yong explicó que hasta ahora, las máquinas de resonancia magnética se han construido con dos conductores para el sistema de enfriamiento, uno funciona con helio líquido y otro con electricidad. El helio líquido es muy costoso, lo que encarece la fabricación y el mantenimiento de estos equipos.
El invento de Yong, para el que obtuvo una patente en septiembre de 2010, hace viable que la máquina opere sin helio líquido, pues sustituye el costoso elemento por otro más económico e igual de eficiente.
“Esta es la próxima generación de MRI”, sostuvo Yong, quien indicó que ya ha tenido conversaciones con las principales compañías multinacionales que dominan el mercado de estas máquinas. Entre ellas figuran General Electric, Siemens y Philips.
Aseveró que Cutting Edge conquistará la industria de MRI, ya que será capaz de disminuir en un 30% el costo de producir la máquina y en un 40% los costos de mantenimiento.
“Vamos a acelerar el crecimiento del mercado de MRI, porque las máquinas serán asequibles hasta para los hospitales pequeños”, agregó el inventor.
La competencia
Yong conocía de la competencia de EnterPRize, pero nunca antes se había animado a participar. Confesó que, al menos, la primera etapa de la competencia -en la que solo se somete la idea del negocio- le parecía “algo muy simple, muy básico” para la magnitud de lo que él quería desarrollar.
Sin embargo, consideró participar en la segunda etapa de EnterPRize, en la que se requiere presentar un plan de negocios. Hace cinco meses tomó la decisión.
“El profesor me trajo la idea. Me habló de su idea de negocios y de su deseo de competir”, dijo Maricarmen Laboy, estudiante de Maestría en Mercadeo en la Pontificia Universidad Católica en Mayagüez y directora de Mercadeo de Cutting Edge Superconductors.
Laboy no es estudiante de Yong, pero lo conoció practicando el “snorkeling”, un deporte que ambos practican en la zona oeste.
La idea de negocios de Yong le pareció revolucionaria, por lo que no dudó en unirse al equipo gerencial de la empresa. El mismo está conformado por especialistas en diversas áreas, tales como la ingeniería, finanzas, mercadeo, y administración de negocios.
El modelo de negocios
Cutting Edge Superconductors planifica desarrollar el prototipo de los superconductores en la incubadora de negocios PR-Tec. A la misma vez someterá la solicitud de patentes para otros mercados internacionales, tales como la Unión Europea, Japón, China y Corea.
“Los prototipos podríamos tenerlos listos dentro de seis a 12 meses, si conseguimos el capital”, manifestó el físico.
Para la etapa inicial, la empresa necesita $2 millones, estimó Javier Mandry, director financiero de la empresa. Mandry, quien tiene amplia experiencia estructurando el financiamiento de empresas incipientes, indicó que esta cantidad de dinero se utilizará en su mayoría para fabricar el prototipo.
La compañía está en la búsqueda de inversionistas de capital de riesgo, así como fondos federales para pequeñas empresas especializadas en el área de tecnología.
Una vez, los prototipos sean probados por las compañías fabricantes, la empresa local aceptará preórdenes de estos clientes. Yong desea establecer la fábrica en Puerto Rico.
Estima que el primer año de operaciones podrá generar $500,000 en ingresos, y al cabo de siete años, la cifra podría alcanzar los $100 millones. La empresa podría generar 500 empleos, según sus proyecciones.
Confiado en que la demanda por esta tecnología será muy alta a nivel mundial, y que la planta de Puerto Rico no dará a vasto con la producción, la empresa venderá licencias a los fabricantes de las máquinas MRI.
Yong continuará dictando sus cursos de Física en el RUM, y eventualmente contratará a un ejecutivo para que administre la fábrica. Estoy muy entusiasmado con haber ganado el Premio y con poder contribuir a mejorar la economía de Puerto Rico”, expresó Yong, quien asegura sentirse mayagüezano.