(semisquare-x3)
Javier González (con el balón), quien ha jugado cinco de sus siete temporadas en el BSN con los Cangrejeros, promedió 10.12 puntos y 5.2 asistencias con los crustáceos el año pasado. (Juan Luis Martínez Pérez)

El armador de los Vaqueros de Bayamón Javier González sometió hoy una demanda de cobro ante el Tribunal de Primera Instancia, Sala Superior de San Juan, en contra del apoderado de los Cangrejeros de Santurce, Ariel Rodríguez, y en contra del presidente del Baloncesto Superior Nacional (BSN), Fernando Quiñones Bodega, por una deuda de casi $40,000 que el quinteto arrastra con el jugador de la temporada 2016.

El representante legal de González, Carlos Villa, solicitó en la demanda la cantidad de $39,608 por concepto de cobro de dinero por su participación con los Cangrejeros en el torneo de 2016, una cantidad no menor a $50,000 por daños y perjuicios, más la imposición de $10,000 por concepto de honorarios de abogados y gastos. El Nuevo Día obtuvo copia de la demanda con número de caso KAC-2017-0427.

Junto con Rodríguez y Quiñones Bodega fueron incluidos en la demanda las esposas, los apoderados miembros de la Junta de Directores del BSN y las compañías de seguros que pudieran tener pólizas con el BSN, Quiñones y con Rodríguez.

De acuerdo a la relación de hechos, Rodríguez fue presentado en el 2016 como candidato para sustituir al ahora ex apoderado de los Cangrejeros Ángelo Medina. Un Comité de Nuevos Apoderados recomendó favorablemente a Rodríguez como “nuevo apoderado-administrador” del quinteto santurcino, pero antes de ser aprobado como apoderado en propiedad tiene que pasar un año de probatoria.

“Durante la temporada 2016 la administración deficiente del nuevo apoderado-administrador, Ariel Rodríguez, en la administración de la franquicia de los Cangrejeros de Santurce, perteneciente al BSN, llevó al descalabro a la misma, teniendo que recesar para la temporada 2017”, reza la demanda.

“El demandante, Eduardo Javier González López, llevó un caso por incumplimiento salarial al BSN, y en una vista en rebeldía se determinó que el equipo de Santurce le adeudaba al demandante $33,608.00. El equipo de Santurce fue notificado de la vista y no compareció, fue notificado de la resolución y no pidió reconsideración ni sometió apelación a ningún foro, por lo que aceptó la deuda, según el BSN, es de $33,608.00”, añade el escrito.

De acuerdo a la demanda, como nuevo apoderado-administrador, Rodríguez incumplió con lo expuesto al Comité de Nuevos Apoderados y al Presidente del BSN, al igual que con lo pactado en el contrato entre el demandante y el equipo. Además de los $33,608.00, la demanda indica que a González también se le adeudan otros $6,000 por concepto de bonos pactados en el contrato.

El BSN fue incluida en la demanda porque “por conducto de su presidente Fernando Quiñones Bodega, son responsables solidariamente por ser los dueños de la franquicia Santurce Cangrejeros en conjunto con Ariel Rodríguez, nuevo apoderado-administrador del equipo de Santurce”.

Del mismo modo, la Junta de Directores también fue incluida en la demanda debido a que “al Ariel Rodríguez no cumplir con los requisitos del Comité de Nuevos Apoderados y del Presidente del BSN, no puede ser aprobado como apoderado en propiedad. Dicha aprobación podría constituir un fraude de acreedores, ya que Ariel Rodríguez no posee derecho propietario alguno y el BSN responde por ser el dueño de la franquicia”.

La demanda añade, además, que “los apoderados (Junta de Directores) pueden ser responsables ante el demandante al no haber hecho una investigación más rigurosa sobre la persona del co-demandado, Ariel Rodríguez. Los Apoderados no actuaron de manera diligente al no exigir garantías, fianza, seguros, certificados en prenda para el pago de los jugadores, por lo que le responden en su carácter personal y como miembros del BSN al demandante”.

Por su parte, Quiñones Bodega le dijo al reportero Jorge Figueroa Loza que no sabía si la liga había sido emplazada porque estuvo todo el día trabajando con el caso de los Caciques de Humacao.

"Yo llevo todo el día bregando con esto (el caso de Humacao), así que no sé si estuvieran emplazando a la liga como tal", dijo el Presidente del BSN. "La realidad es que los contratos que firman los jugadores con los equipos establecen de manera clara e inequívoca que el contrato es entre el equipo y su apoderado y el jugador, que quien garantiza el contrato en su carácter personal es el apoderado. La liga solamente organiza el torneo y es como un testigo de ese contrato, pero no es parte", dijo el letrado.

"Aparte de eso el reglamento  que le aplica a todos los jugadores, y es parte de los contratos, establece que la liga no es responsable de los contratos, sino que son los apoderados en su carácter personal y del equipo que lo contrató. Además, cada apoderado que entra a la liga firma un contrato con la liga en cual la releva de toda responsabilidad por sus contrataciones", añadió Quiñones Bodega.

"Así que si se está demandando a la liga la realidad es que no procede por el propio contrato que firmó el jugador, por el contrato que firmó el apoderado, por la reglamentación. Así que lo estaría presentando alguien que no tiene conocimiento de los reglamentos de la liga, o que no leyó el contrato o que tiene malas intenciones", enfatizó el Presidente del BSN.

El Nuevo Día intentó obtener una reacción de parte de Rodríguez, pero las llamadas no fueron devueltas.


💬Ver 0 comentarios