Sus gritos con voz de tono marcadamente grave y sus continuos brincos en la línea hacen retumbar las paredes del Coliseo Roberto Clemente, y de seguro pasa lo mismo en las demás canchas del país. Por momentos hasta parece a punto de un colapso, pero nada más lejos de la realidad.

Solo es que el español Francisco 'Paco' Olmos se vive a plenitud su trabajo, y así lo ha demostrado este año como dirigente de los Cangrejeros de Santurce en el Baloncesto Superior Nacional (BSN).

Se lo goza al punto de la monotonía, quedando relegado a un mundo centrado exclusivamente en las estrategias baloncelísticas sin tiempo para disfrutar su entorno social como haría cualquier turista europeo al encontrar las maravillas culturales y naturales de la Isla.

Olmos, quien estuvo solo en su debut en suelo boricua hasta la llegada anteayer de su esposa y dos hijos (niña de ocho años y varón de tres), respira y suda baloncesto a cada segundo, llevando su filosofía de juego colectivo, en ofensiva y defensiva, a todas las canchas que pisa.

Natural de Valencia y a punto de cumplir 43 años de edad el próximo 10 de julio, se ha ganado el respeto de su equipo y la afición en la Isla por su exitoso desempeño técnico en Santurce, llegando en cuarto lugar de la serie regular (20-16) con una franquicia que venía de un año de receso y, en principio, con un limitado elenco de jugadores.