NEW ORLEANS - Los jugadores de la línea ofensiva Alex Boone y Mike Lupati se quedaron solos en una esquina del camerino de San Francisco pensando en lo cerca que estuvieron de ganar el Super Bowl.

Entendieron rápido, bajo el techo del Superdome, ante la celebración de los Ravens, que su temporada se quedó corta del objetivo final.

Hace dos años estuvieron cerca de llegar al Super Bowl. Esta vez estuvieron cerca de ganar el Super Bowl.

“Duele. En este momento duele”, dijo Lupati. “No hay palabras para describir cómo me siento. Tenemos que ponerlo en el pasado, pero nunca debemos olvidar este momento. Tenemos que salir e ir a la próxima temporada a competir”.

Los 49ers van a la postemporada después de la derrota 34-31 en el Super Bowl y sabiendo que estuvieron cerca de los Ravens. Se mueven al futuro con la esperanza de mantener completo el equipo hacia la próxima temporada.

La pregunta principal es: ¿Qué harán con el segundo quarterback, Alex Smith?

Jed York, el CEO de los 49ers, dijo que contestará pronto la pregunta. A Smith le gustaría ser el mariscal principal en algún lado. Los 49ers creen que es justo su pedido.

El dirigente Jim Harbaugh y el gerente general, Trent Baalke, planificarán pronto la temporada del 2013, comenzando por el sorteo de jugadores en abril y buscando un nuevo equipo para Smith, quien fue un primera ronda en el 2005.