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Haley Eckerman fue la mejor anotadora de las Leonas de Ponce en los cuatro partidos de la ronda de cuartos de finales. (Luis Alcalá del Olmo)

René Arrillaga Armendáriz, examinador designado por el presidente de la Federación Puertorriqueña de Voleibol (FPV) para atender la solicitud de apelación sometida ayer por las Leonas de Ponce, declaró "no ha lugar" la apelación y la moción en auxilio de jurisdicción  por lo que ahora el Tribunal Apelativo y de Arbitraje Deportivo (TAAD) del Comité Olímpico de Puerto Rico (Copur) decidirá el futuro de la franquicia.

Según supo El Nuevo Día, el juez presidente del TAAD, José Loubriel, designó al abogado Joseph LoPresti para atender la apelación. El panel colegiado que declaró, el domingo, inelegible a Haley Eckerman, citó en su resolución el caso de reserva estudiantil de Ana Sofía Jusino entre las Criollas de Caguas y las Changas de Naranjito.

En el escrito de seis páginas enviado por la FPV, Arrillaga Armendáriz sacó a relucir el hecho de que el equipo no impugnó las determinaciones de hechos del panel colegiado. 

Ponce indicó en la apelación que el panel erró al no tomar en consideración que la confiscación del último partido de la serie regular modificaría las posiciones finales de la temporada regular y la composición de los grupos en la ronda de cuartos de final. Por ende, las Leonas entienden que se debe confiscar solo el último partido de la temporada regular y jugar nuevamente los cuartos de final.

Arrillaga Armendáriz determinó que, primero, Ponce no cuestionó la validez de la descalificación de Eckerman ni la confiscación de los partios de cuartos de final, y reiteró que el panel resolvió aplicar su determinación a los cuartos de final basado en el Artículo 7 del reglamento que le da al Presidente la potestad para resolver cualquier situación no cubierta por las reglas "según la razón natural de acuerdo con los principios generales del derecho y los usos y costumbres aceptados y establecidos".

Dado que el reglamento no contempla ni ofrece una solución para un caso en el que, "luego de haber terminado un proceso posterior (cuartos de finales), la declaración de inegibilidad tendrá efectos en procesos posteriores (temporada regular), el panel resolvió que se confiscarían los juegos de cuartos de final utilizando la razón natural, los principios generales del derecho y los usos y costumbres".

"Si esta apelación se hubiera visto ya finalizada la serie final y hubiera un campeón, a nadie se le ocurriría jugar nuevamente toda la serie desde cuartos de finales. Decidir de esa manera es contraria a la razón natural. Volver a jugar la serie de cuartos de finales es premiar al equipo que jugó con una atleta inelegible y perjudicar a algunos equipos que ya clasificaron por derecho propio y tendrían que jugar nuevamente la serie para ver si clasifican nuevamente. Así también son perjudicados pagando jugadoras, refuerzos, canchas y otros gastos nuevamente cuando ellos jugaron sus partidos en ley", escribió Arrillaga Armendáriz en la resolución.

Mientras, Ponce también indicó que el panel erró al no considerar "que la inacción del supervisor de Torneo (Ángel Aja) es acción contributoria a la inelegibilidad de Eckerman y, por tanto, a las consecuencias de esta, imponiendo responsabilidad única y exclusiva al equipo de las Leonas de Ponce".

Arrillaga Armendáriz indicó que "aunque fuera cierto que el licenciado Aja aprobó el contrato de Eckerman el 9 de abril de 2017, eso no hace la determinación de elegibilidad de la jugadora final y firme. El Artículo XI, Sección 7 del reglamento indica que "la aprobación del contrato de una jugadora por parte del Director o el Presidente no legaliza la participación de dicha jugadora, ni la convierte en elegible".

"Además de lo antes indicado, hay todo un proceso para impugnar decisiones de la Liga y del Director de Torneo. Resolver como pretenden las Leonas de Ponce sería darle carácter final y firme a las decisiones del Director de Torneo y engavetar el reglamento y las impugnaciones de las decisiones del licenciado Aja como Director", añadió Arrillaga Armendáriz.

"En conclusión, el equipo de Ponce, que no impugna los hechos que hacen inelegible a la jugadora Eckerman pretende que se le permita jugar a Eckerman porque el Director de Torneo, alegadamente, aprobó el contrato y pretende que los demás equipos no tengan derecho a impugnar su inelegibilidad. Si esto se les decidiera en contra, la otra solución para este equipo es que se vuelva a jugar toda la serie de cuartos de final donde hay equipos que ganaron sus series por derecho propio y se pretende coartar sus derechos de jugar en las semifinales celebrando nuevamente una serie donde podrían ser eliminados", sostuvo el letrado.

"Esta solución a quien único beneficia es al equipo que no cumplió con los requisitos de contratación requeridos por la liga y perjudicar a los demás equipos ya clasificados que jugaron sus partidos cumpliendo todos los requisitos reglamentarios", señaló Arrillaga Armendáriz, al tiempo que declaró "no ha lugar" la apelación y la moción en auxilio de jurisdicción.


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