Cincuenta familias participan en el Sexto Festival Suzuki del Caribe 2012
Por Josefina Barceló Jiménez / jbarcelo@elnuevodia.com
“Al pelo de la cola del caballo se le pone resina y sirve para hacer el arco de un violín. Tocarlo me da alegría”.
Así se expresó Jesús Emmanuel Rivera Torres, de nueve años, quien aprende a tocar el violín con el Método Suzuki. Al igual que Jesús, otros 49 niños y jóvenes, entre las edades de 3 a 18 años, participan del Sexto Festival Suzuki del Caribe 2012 que comenzó el jueves y culmina hoy en la nueva escuela Juan Ponce de León, en Guaynabo.
“Trabajamos formando un triángulo, niño, maestro y padre en la misma dinámica. El padre siempre tiene que acompañar a su hijo en las experiencias Suzuki. Es por eso que aquí participan 50 familias y ocho maestros, laborando desde las 9:00 a.m. hasta las 4:00 p.m.”, indicó Zeida García, integrante de la Fundación Gisela.
Los niños y los jóvenes están agrupados según sus destrezas. Cada uno va a su ritmo. El maestro da la lección y los padres observan. En ocasiones, ayudan a sus hijos.
Este es el caso de Aida Sosa, mamá de Luis Antonio Gómez, de 12 años, y de Manuel Antonio, de cuatro. “Los dos tocan violín. El grande empezó a los dos años y medio, y el pequeño al año y medio. Siempre estoy con ellos en las clases, pues lo que se hace aquí se repite en casa. Es un programa que une a la familia”, sostuvo Sosa, violinista de la Orquesta Sinfónica.
Además de las clases de violín, hay actividades complementarias de desarrollo musical general.
“Usamos el método de educación musical creado por Carl Orff, que integra distintos medios para hacer música y envuelve el lenguaje, el cuerpo y los instrumentos melódicos”, manifestó García.
Al mismo tiempo, hay maestros que se están capacitando en el método. Tal es el caso de John Jordán.
“Trajeron a un profesor de Argentina, Eduardo Ludueña, y es bien exigente. Estamos 23 horas en contacto con él: ocho de observación, de cómo da las clases a los niños, y 15 de pedagogía. Al final tenemos dos exámenes, uno para la Asociación de las Américas y otro con él”, aseguró Jordán.
“La idea es que, eventualmente, tengamos en Puerto Rico nuestros maestros entrenadores. Jordán, por ejemplo, está en el cuarto nivel de diez que son, para poderse certificar”, manifestó García.
Como parte del Festival, ayer por la tarde, los participantes ofrecieron un concierto en el Asilo de Ancianos Desamparados, en San Juan.
Hoy domingo estarán en concierto en la cancha de la nueva escuela Juan Ponce de León.
El Festival Suzuki del Caribe es un proyecto de autogestión llevado a cabo por la Fundación Gisela, dedicada a promover el bienestar común a través de una educación musical dirigida hacia la sensibilidad y la solidaridad.
“Esta fundación se crea en el 2005 al morir mi hermana Gisela. Ella era maestra de música y violinista. Siempre buscaba educar a los niños y a la familia. Era bien inspiradora. La familia, amistades, padres de los niños y colegas formamos la Fundación Gisela para darles continuidad a sus proyectos. Uno de ellos es el Festival Suzuki del Caribe”, puntualizó García.
El método Suzuki fue creado por el educador y filósofo japonés Shinichi Suzuki, quien creía que la habilidad musical no es un talento innato, sino una destreza que hay que desarrollar.