Cómodos y atractivos
Por Gabriela Pastrana / Para Por Dentro
Cada fibra de su diseño está enfocada en el confort. Es, precisamente, esta característica la que ha llevado tanto a los mocasines como a los ‘loafers’ a desafiar el paso del tiempo.
Las diferencias entre estos dos tipos de calzado son sutiles y, de hecho, es causa de confusión para muchos. Aclaremos este punto, el mocasín, que debe su origen a los indios en Norteamérica en su versión más fiel, es un zapato maleable completamente elaborado en piel. Para su confección originalmente se utilizaba solo una pieza de piel (no curtida) que luego era cosida. Hoy, la variedad de estilos pone a nuestro alcance mocasines con suelas de goma y otros materiales flexibles.
En contraste al mocasín, el “loafer” se crea de varias piezas de piel. Un rasgo que lo distingue es que no tiene cordones. Ya sea que prefieras un estilo sobre otro, lo cierto es que las opciones en el mercado los hace increíblemente atractivos.
Brillantes colores, estampados atrevidos, toques metálicos junto con otras ornamentaciones hacen de esta pieza de calzado un “must” este otoño.
Llévalos de manera casual con unos mahones tipo pitillo o lúcelos con un par de “shorts”, una mini o un vestido de corte “preppy”, tú decides.
Lo único que te podemos decir es que además de lucir chic caminarás a tus anchas gracias a la comodidad que te brindarán.