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Agenda Ciudadana

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30 de marzo de 2011
Agenda Ciudadana
 

Diálogo Transectorial sobre Medio Ambiente

El grupo multisectorial acordó tomar acciones concretas durante el Diálogo Transectorial sobre Ambiente celebrado el 8 de octubre de 2010.

Durante el Diálogo se acordó crear un proyecto nacional de educación ambiental que abarque tanto a universidades como a medios de comunicación. (END/ Wanda Liz Vega)

HACIA UNA NUEVA ECOLOGÍA PUERTORRIQUEÑA

Con cada año que pasa los puertorriqueños extendemos más nuestra estadía en esta isla que llamamos Puerto Rico. En esta bendita tierra, de 100 por 35 como nos gusta decir, casi 4 millones de seres humanos diariamente producimos basura, generamos CO2, consumimos agua, gastamos energía, cultivamos (o no) la tierra. Esta actividad aumentará en intensidad y durará más tiempo porque la expectativa de vida del puertorriqueño promedio ha aumentado en los años recientes.

Esto pondrá una presión aún mayor sobre nuestros recursos naturales y sobre nosotros mismos.

Si pensamos en nuestra isla como lo que es, un organismo vivo del cual otros organismos vivos (nosotros) dependemos, entonces sería fácil suponer que cada acuífero que agotemos, cada árbol que cortemos, cada metro de corteza terrestre que removamos, es un atentado contra nuestra propia subsistencia.

El problema ambiental no es meramente físico, es uno mental. Por décadas hemos aprendido a explotar y dominar nuestro entorno ambiental en nombre del progreso. Nuestro esquema mental con respecto a cómo nos vamos a relacionar con nuestro entorno natural tiene que cambiar.

Advertía recientemente el filósofo francés Edgar Morin, que se acercaba el fin de la “lógica de la dominación” que ha regido tanto nuestra vida moderna, en todos los ámbitos, desde el económico hasta el social.

Con una biodiversidad definida, con unos recursos naturales definidos por nuestra geografía isleña, (preciados aún más, precisamente, porque son isleños) los puertorriqueños no podemos seguir viviendo como si estuviésemos en China, Rusia, Brasil o India.

Aquí los acuíferos se pueden secar, aquí todos los ríos pueden contaminarse, aquí todos nuestros corales pueden morir, aquí todos los bosques pueden morir, porque simple y llanamente, como isla, es limitada la propia capacidad regenerativa de nuestros ecosistemas. Y si se regeneran, lo hacen mutando las condiciones originales que los definieron, provocando así otros tipos de consecuencias ambientales.

Esta situación de degeneración ambiental tiene sus obvias consecuencias sobre nuestras propias vidas. Desde la puramente estética hasta de salud pública. Pensemos, si no, por qué tenemos más inundaciones repentinas que antes y la consecuente pérdida económica para residentes y agricultores. Por qué tenemos más casos de dengue o inclusive por qué reaparecen enfermedades que pensábamos erradicadas, como la tuberculosis.

Si consideramos que Puerto Rico está vinculado a un ecosistema caribeño, hemisférico y planetario, entonces sí debemos preocuparnos por los calores inusuales que estamos pasando o la intensidad y frecuencia de los huracanes que por suerte, aún no nos han tocado, pero que llegarán.

Culturas mucho más antiguas que las nuestras supieron ver al ser humano como parte integral de su entorno natural, pero a nosotros nos ha tocado vivir en otro modelo, uno que no necesariamente tenemos que aceptar.

Si en algo ha sido vocal la ciudadanía, con gran conocimiento de causa, ha sido en este tema. Reciclaje, agricultura sostenible, energía renovable, educación pública, calentadores solares, plantas de desalinización, todas son tecnologías disponibles y existentes, para consumidores y para industrias.

¿Cuál es el incentivo económico para su adopción? Bueno, bajo el modelo actual de explotación, poco o ninguno. Pero si pensamos en nuestra propia sustentabilidad, los hay y muchos. El primero es nuestra propia supervivencia.

Por suerte, hay una generación de niños, niñas y jóvenes, que han sido inspirados por adultos, padres, madres, maestros y maestras, que saben que tienen que “salvar el Planeta”. Esa es nuestra mejor opción. Tenemos toda una generación lista para asumir otra relación con nuestro ecosistema.

Por ellos, tomemos el reciclaje en serio. Por ellos, eduquemos a los adultos para que no arrojen basura a la calle. Por ellos, construyamos plantas desalinizadoras, parques fotovoltaicos y molinos de viento. Por ellos, protejamos nuestras cuencas hidrográficas y nuestros corales.

Por la generación que viene, aprendamos a convivir con nuestros suelos, bosques y costas y dejemos de vivir de ellos.

Con nuestros niños y jóvenes, empecemos a reconstruir nuestro entorno y a movernos a una nueva ecología puertorriqueña.

 

Luis Alberto Ferré Rangel
Director
El Nuevo Día

 

Introducción al diálogo

Antecedentes

El primer decenio del siglo XXI ha estado marcado por grandes desastres naturales que han impactado al mundo entero: el maremoto en Tailandia, los terremotos en Haití y Chile, la fuga de petróleo en el Golfo de México, el derrumbe en minas de Chile, las cenizas producidas por la erupción volcánica en Islandia y el aumento del nivel del mar, entre otros.

Estos eventos no han ocurrido de forma fortuita, ni son sólo el producto de las transformaciones cíclicas de la naturaleza. Sabemos que la actividad humana y el aumento de la huella ecológica han incidido en estos eventos y, a su vez, nos ha puesto a re-pensar nuestro ordenamiento de vida.

El planeta se enfrenta a uno de los desafíos más grandes de toda su historia: su propia sobrevivencia en el tiempo. ¿Cómo conviven seis mil millones de seres humanos, usando los recursos naturales y garantizando que las próximas generaciones puedan disfrutar de ellas?

Naciones completas, organizaciones de todo tipo y la ciudadanía en general están preocupadas por su futuro y han iniciado una discusión profunda sobre su responsabilidad en reducir el impacto de sus actividades y evitar afectar más el medioambiente. Puerto Rico no es la excepción.

Hace 3 años los y las participantes de la experiencia de los Foros Ciudadanos presentaron problemas específicos que afectan a sus comunidades y a todo Puerto Rico. Reconocen la falta de acción gubernamental y expresan su desconfianza en las agencias que rigen el ambiente. Al presentar sus propuestas en la Agenda Ciudadana, han expresado su disponibilidad para contribuir al mejoramiento de la situación ambiental de Puerto Rico.

Las propuestas presentadas cubrieron los siguientes aspectos ambientales: la falta de conocimiento ciudadano seguido de la falta de controles y proyectos gubernamentales que dirijan a la gente hacia unas normas de vida en torno al buen uso del ambiente. Es por eso que las propuestas sugirieron establecer programas educativos, disminuir el impacto ambiental por medio del reciclaje sistemático, evaluar las agencias que velan por el cumplimiento de leyes ambientales, desarrollar el ecoturismo como alternativa educativa, fortalecer la infraestructura del país de forma sustentable, generar energía de fuentes naturales, establecer leyes rigurosas de protección ambiental, incentivar y crear cuerpo de vigilantes ambientales.

A tres años de haber presentado sus propuestas a los cuatro partidos políticos del país y a casi dos años de tomar las riendas, la administración gubernamental ha cumplido pocos o ninguno de los compromisos que contrajo, según varios autores de estas propuestas. Los ciudadanos y ciudadanas que coincidieron en una mesa redonda en El Nuevo Día, en la que se discutió el seguimiento - si alguno - que el Gobierno les ha dado, manifestaron que desde que comenzó el cuatrienio se percibe un retroceso en muchas áreas que estaban encaminadas a la promoción de la participación ciudadana y a la protección de los recursos naturales. Según se reseñó en la mesa: “iniciativas impulsadas por grupos comunitarios o por pasadas administraciones han sido desmanteladas”. A modo de ejemplo, citaron las enmiendas propuestas para la Ley del Karso, la desarticulación del Fideicomiso de la Tierra de las comunidades aledañas al caño Martín Peña y la reversión de la designación como reserva natural del Corredor Ecológico del Noreste.

Tras la denuncia, el grupo exigió transparencia y que se le dé participación a la gente. “Los ciudadanos condenaron que el programa de gobierno de la actual administración dejó fuera propuestas de educación ambiental, que suponen un cambio en el currículo de todos los niveles y redundarían en acciones a favor del ambiente. Reconocieron que el Gobierno tampoco provee la infraestructura necesaria para maximizar dichas acciones.

Por eso, una de las grandes propuestas que salió de la mesa redonda fue crear una infraestructura de sustentabilidad ambiental acompañada de un proceso de educación a la ciudadanía. De cara a los dos años que faltan para que acabe el cuatrienio, los ciudadanos tienen claro que no pueden depender únicamente del Gobierno si aspiran a mejorar la calidad del ambiente”. (El Nuevo Día, 10 de septiembre de 2010)

Este análisis y sus recomendaciones fueron avaladas recientemente por un grupo de expertos que, a la vez, evaluaron las diez propuestas de la Agenda Ciudadana 2008. Estos expertos propusieron, además, que “a fin de evitar que sigan perdiéndose iniciativas que garantizan la protección de los recursos naturales y la participación ciudadana, es imperativa la creación de nuevos espacios de discusión en los que se traten los asuntos ambientales de forma holística y multisectorial, en consenso y con respeto a la diversidad de opiniones. Le corresponde a todos los sectores de la sociedad, incluido el Estado, fomentar la creación de estos nuevos espacios, incluso, antes de que se susciten conflictos”. (El Nuevo Día, 23 de septiembre de 2010)

El Nuevo Día y la Corporación de Apoyo a Programas Educativos y Comunitarios (CAPEDCOM), en seguimiento al cumplimiento de las propuestas ciudadanas y análisis presentados por los pasados tres años, convocó al Quinto Diálogo Transectorial de Ambiente bajo el título: Acciones Transectoriales para Proteger y Fortalecer el Medioambiente.

Esta quinta publicación que presentamos al País pretende compartir el resumen de los trabajos realizados en este diálogo dedicado al tema Ambiente, celebrado el 8 de octubre de 2010 en la sede de la Universidad del Sagrado Corazón, en Santurce. Este proyecto es una iniciativa de El Nuevo Día, con la colaboración de CAPEDCOM y Telemundo Canal 2 con los siguientes objetivos.

 

Objetivos

1. Profundizar en las propuestas presentadas en los Foros Ciudadanos para atender los problemas ambientales y lograr acciones concertadas para viabilizar un ambiente sustentable.

2. Ofrecer seguimiento a Agenda Ciudadana en el tema de Ambiente.

3. Adelantar y promover estrategias e intercambio de saberes entre sectores a corto, mediano y largo plazo.

4. Fortalecer el diálogo deliberativo y la participación ciudadana para promover la Democracia Participativa.

 

Diálogo deliberativo

Se utilizó la propuesta metodológica conocida como Diálogo Deliberativo para promover la participación democrática, promover la reflexión, activar la creación de soluciones a problemas complejos, fortalecer el respeto a las diferencias y desarrollar destrezas de manejo de situaciones que están en conflicto. En el Diálogo Deliberativo, los grupos analizan los puntos a favor de una propuesta y los puntos limitantes de una o varias de las propuestas presentadas. La meta es lograr acuerdos para la acción que sean inclusivos y representan los intereses de todos los afectados y afectadas.

Para este evento, la Corporación de Apoyo a Programas Educativos y Comunitarios, CAPEDCOM, Inc., diseñó y facilitó dos diálogos transectoriales al que fueron invitados representantes del Gobierno, la empresa privada, la academia, el sector sin fines de lucro, los medios de comunicación y ciudadanos representantes de los Foros Ciudadanos. Luego se integraron los consensos de las mesas en dos plenarias con la meta de levantar estrategias y acuerdos transectoriales para la acción de todos los grupos participantes. (www.capedcom.org)

 

Medioambiente sustentable

Un medio ambiente es todo aquello que nos rodea y posibilita la vida con sus componentes físicos, químicos y biológicos. La sustentabilidad implica que hay que tomar decisiones sin sacrificar las posibilidades de las futuras generaciones reduciendo el impacto en los ecosistemas. Es un ambiente que es vital para toda forma de vida, donde el ser humano reconoce que tiene limitaciones y que por lo tanto debe actuar de acuerdo a esas limitaciones.

Un país con un ambiente natural, habitado y sustentable es aquel en el que podamos cumplir con las necesidades esenciales de hoy sin comprometer las de futuras generaciones, a través de la educación, comenzando con la concienciación de que somos un sistema, para que podamos asumir individual y colectivamente los roles y responsabilidades que se generan de la conexión con nuestro entorno.

Es garantizar un ambiente que perdure permanentemente mediante: su uso respetuoso, una visión de conservación, la reducción, renovación o reciclaje de desechos y el mejoramiento equitativo de la calidad de vida. Que el ser humano pueda alcanzar y logre su pleno potencial en armonía y felicidad.

 

PRINCIPIOS RECTORES Y ASUNTOS MEDULARES CONSENSUADOS

Indicadores y Principios Rectores de un Medioambiente Sustentable:

A Nivel Social

-Participación ciudadana. Que las encuestas que se hagan sobre las prioridades de la ciudadanía demuestren la existencia de una ciudadanía seriamente preocupada, educada, responsable y participativa en la protección del ambiente y sus recursos naturales.
-Existencia de foros de discusión sobre el tema en diferentes organizaciones e instituciones profesionales, no sólo en las universidades.

A Nivel Económico

-Aumento en la producción local de los alimentos que necesitamos consumir.

-Seguridad alimentaria.

-Reducción de las importaciones.

A Nivel Ambiental

-Reducción de la huella ecológica.

-Reducción del porcentaje de agua que se consume.

-Aumento en la calidad del agua, según las muestras que se toman para cumplir con los estándares.

-Disminución de la densidad de autos a través del desarrollo de un plan de transportación colectiva.

-Aumento en la cantidad de espacios públicos para proveer la alternativa de la movilidad peatonal.

-Reducción en el uso de combustibles fósiles y reducción en nuestra aportación en emisiones que causan el cambio climático (mayormente CO2).

-Reducción en la producción per cápita de basura y aumento en el porcentaje de reciclaje en el hogar y en los municipios; aumento en la inversión pública y privada para facilitar el reciclaje.

-Aumento en la cantidad de microempresas que usan como materia prima el reciclaje de productos, además de otras empresas verdes.

-Aumento en la ayuda económica del gobierno para estas empresas.

-Planificación de uso de terrenos.

-Identificación del porcentaje designado para conservación, áreas urbanas, suburbanas, agrícolas y vida silvestre.

-Aumento en la calidad del aire.

-Cumplimiento con todos los reglamentos y leyes ambientales por parte de todos los sectores del país.

 

ESTRATEGIAS Y ACCIONES ACORDADAS

1. Proyecto estratégico para un país sustentable.

-Generar un plan estratégico a largo plazo para el desarrollo sustentable que surja de los diversos indicadores, comprenda un proceso de diálogo continuo, que trascienda los cuatrienios electorales y que comprenda la participación ciudadana efectiva.

-A través de legislación, crear un cuerpo transectorial (Contralor Ambiental). La legislación exigirá que el cuerpo transectorial tenga el poder para revisar, aprobar y exigir cumplimiento con los planes estratégicos por sector. Los planes estratégicos serán por periodos de 6 a 10 años y garantizarán la implantación del plan de uso de terrenos para Puerto Rico. Será una oficina independiente para fiscalizar las operaciones de la Autoridad de Energía Eléctrica, la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, la Junta de Calidad Ambiental, y sus acciones y políticas. Este organismo garantizará la rendición de cuentas con participación multisectorial.

-Convocar a la Academia e institucionalizar un espacio de deliberación participativa hacia la creación de una visión ambiental para Puerto Rico. Organizar un grupo de trabajo transectorial para medir la Huella Ecológica de Puerto Rico y desde ese diagnóstico generar propuestas más concretas.

2. Ampliar y fortalecer la participación ciudadana.

-Reevaluar el proceso de presentación de proyectos o propuestas de desarrollo para que se asegure por legislación una participación ciudadana efectiva, incluyendo el que se hagan reuniones previas (al diseño del proyecto) con los distintos sectores afectados. Revisar profundamente la estructura que se acaba de aprobar de la participación en estos procesos.

-Revisar la manera en que se eligen a las personas que dirigirán las agencias para garantizar una mayor participación ciudadana y garantizar cumplimiento. Despartidizar estas agencias y que los nombramientos trasciendan periodos electorales.

-Que las ONG’s amplíen la participación de otras voces, de manera que haya mayor representación ciudadana.

-Creación y fortalecimiento de redes y alianzas entre distintos sectores para colaborar, investigar y educarse, entre otros.

-Fortalecer la resiliencia y la autogestión de las comunidades. Que entidades públicas y privadas asuman su responsabilidad social de capacitar a las organizaciones comunitarias en la identificación de recursos para trabajar en situaciones y asuntos ambientales desde la base de la comunidad.

3. Proyecto nacional de educación ambiental.

-Crear e implantar currículos de Educación Ambiental y Competencias Ciudadanas para la toma de decisiones informada, la responsabilidad con el ambiente y la defensa de los derechos ciudadanos para todos los niveles, incluidos los espacios laborales, cívicos y gubernamentales.

-Crear un grupo transectorial para redactar un currículo escolar para los niveles desde pre-escolar hasta cuarto año de escuela superior que debe ser aprobado por ley para impactar a los estudiantes, maestros, personal escolar, familia y la comunidad.

-Incluir la educación de los legisladores y legisladoras, sus asesores, personal de agencias, las ONGs y medios de comunicación.

-Explorar experiencias de educación ambiental en otros países.

-Crear un centro de investigación ambiental independiente o por el contrario que los centros de investigación en las academias sean más eficientes en la proyección de las investigaciones.

4. Actividades económicas para la sustentabilidad alimentaria y la reducción de la contaminación.

-Ofrecer incentivos a los agricultores para que puedan aumentar la producción y competir con productos importados.

-Requerir que cada operación o negocio tenga un plan de manejo ambiental.

5. Acciones para proteger los recursos naturales.

-Reducir los pozos sépticos y hacer compulsoria la conexión de sistema sanitario para la construcción de casas. Asignar más fondos a la Junta de Calidad Ambiental (JCA) y el Departamento de Salud para la inspección de los pozos sépticos existentes.

-Desarrollar y promover un plan de transportación colectiva e incentivar su uso.

-Generar energía de más fuentes renovables viables para Puerto Rico.

-Crear más espacios de reciclaje en el hogar, trabajo y escuela y fomentar la educación en reciclaje. Investigar prácticas exitosas locales e internacionales. Crear, implantar y evaluar una infraestructura funcional, las leyes y proyectos de reducción, re-uso y reciclaje.

-Acelerar y apoyar la gestión de la JCA para el desarrollo de indicadores - métricas - de sustentabilidad y evaluar lo que se trabaja con la Agencia federal de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés).

-Evaluar el informe del Centro de Estudios para el Desarrollo Sustentable de la Universidad Metropolitana (UMET) sobre indicadores de sustentabilidad para los municipios para explorar su posible implantación.

6. Acciones que corresponden al gobierno.

-Adoptar los criterios del indicador de Huella Ecológica para medir la sustentabilidad y lograr llegar a la etapa progresiva de manera medular.

-Rehabilitar todos los edificios que están deshabilitados en los municipios. Invertir en los centros urbanos para vivienda y comercio mediante alianzas público-privadas.

-Formalizar mediante leyes el andamiaje reglamentario y la política pública relacionada.

-Fortalecer los organismos para que garanticen los cumplimientos de los parámetros e indicadores de sustentabilidad, por ejemplo, emisiones al agua, suelos, aire.

-Hacer requisito la educación ambiental, crear la infraestructura para que se aplique esta educación.

-Tipificar el incumplimiento de leyes ambientales y darle seguimiento en tribunales.

-Implantar la política pública y reglamentación existente. Hacer accesibles y divulgar las políticas públicas y reglamentos ambientales. Incentivar la responsabilidad ambiental ciudadana.

-Ofrecer incentivos a las industrias e individuos para que desarrollen tecnología dirigida a la conservación de agua y la producción de energía renovable.

-Establecer industrias para crear los productos de energía renovable. Incentivar las iniciativas ambientales, el empresarismo ambiental, las microempresas verdes y la autogestión.

 

Glosario

Huella Ecológica

La huella ecológica es un indicador agregado definido como “el área de territorio ecológicamente productivo (cultivos, pastos, bosques o ecosistemas acuáticos) necesaria para producir los recursos utilizados y para asimilar los residuos producidos por una población dada con un modo de vida específico de forma indefinida”. Su objetivo fundamental consiste en evaluar el impacto sobre el planeta de un determinado modo o forma de vida y, comparado con la biocapacidad del planeta. Consecuentemente es un indicador clave para la sustentabilidad.

Sustentabilidad

Describe como los sistemas biológicos se mantienen diversos y productivos con el transcurso del tiempo. Se refiere al equilibrio de una especie con los recursos de su entorno.

Economía Sustentable

La economía sustentable es aquella que logra sobrevivir a largos períodos de tiempo y necesita construir más que diezmar, no sólo su capital económico, sino su capital social y medioambiental. Sugiere que el verdadero desarrollo económico debe estar vinculado a la equidad social y la responsabilidad medioambiental. Desde este punto de vista, un desarrollo sustentable puede ser identificado al evaluar las acciones propuestas, sobre la base de si produce las “EME”: Economía próspera, Medioambiente con calidad, y Equidad social. El desarrollo sustentable es como una plataforma que se sostiene sobre estos tres pilotes. Si uno de ellos falta, la plataforma se desplomará.

 

Publicado el 20 de octubre de 2010.

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