01-Jul-2008
Los mareos de Esasky y Drew
Cuando el estelar receptor de los Rojos de Cincinnati Johnny Bench sintió a los 35 años que su carrera había llegado a su fin, un joven prospecto jugador de las filas de los Rojos fue subido en 1983 para darle descanso a Bench, que ese año jugó más en la tercera base (42) y primera base (32) que como receptor (5 juegos).
Nicholas Andrew Esasky, un fortachón muchacho que fue drafteado por los Rojos de Cincinnati en la primera ronda, número 17, del sorteo del 1978, fue llamado a sustituir al ilustre Bench, que en 1983 bateó 12 jonrones y empujó 54 carreras, en su último año en las Mayores.
Bateador derecho, de 6'3” y 205 libras, Nick Esasky debutó en las Mayores un 19 de junio. Entonces Bench fue enviado a la inicial.
Los Rojos pensaron que habían encontrado el tercera base idóneo, que sería un longevo jugador, tipo Tany Pérez o Pete Rose.
Nacido en Hialeah, Florida, en 1960, Esasky bateó en su primera temporada 12 jonrones, bateó .265 y de paso logró hacer el equipo de novatos de la Liga Nacional.
Pero su nivel defensivo no fue el mejor. Además mostró cierta tendencia a poncharse, así que los Rojos lo convirtieron en primera base a tiempo completo en 1987.
No duró mucho con la organización. Para la temporada del 1989, fue cambiado a los Medias Rojas de Boston junto a Rob Murphy, por Todd Benzinger y Jeff Sellers.
Allí en Boston, Esasky, quien con los Rojos bateó jonrones en dobles figuras desde el 1983 al 1988, no se dejó amedrentar por el Monstruo Verde.
Se destapó en 1989 con los Medias Rojas, un año en que sería agente libre, asunto que estaba de moda por aquellos tiempos.
Con Boston en dicha campaña conectó 30 jonrones, empujó 108 carreras y bateó .277. A los 29 años, esos números decían que se asomaba una nueva súper estrella a las Grandes Ligas.
La agencia libre cobraba muchos interés esos días y Esasky decidió probar suerte en ella. Jugó la Loto y se sacó el boleto.
Boston no mostró mayor interés en retenerlo. Siendo Esasky de Georgia, Atlanta, los Bravos le hicieron una oferta de $5.6 millones por temporada. Esasky firmó por tres años, por lo que triplicó la cantidad.
Negocio redondo para él.
Pero, el destino le tenía reservado una sorpresa a él y a los Bravos. Días después del inicio de la temporada del 1990, Esasky sufrió una fuerte infección de oídos, que le causó un tremendo vértigo e incapacitantes mareos, que provocó el equipo lo sacara de la alineación.
En 1990 Esasky solamente jugó nueve partidos y el 21 de abril de 1990 jugó su último juego en las Mayores. Ese año bateó .171 (35-6) , sin jonrones ni empujadas. Una agencia de seguros pagó el dinero del contrato del jugador.
Dos años después de lidiar contra el vértigo, Esasky intentó retornar con Atlanta. Fue al Richmond, Triple A, y lució bien algunos días, esto mientras el mareo no lo atacó. Pero en realidad jamás se pudo recuperar. Todo se quedó en un intento.
En fin, que el vértigo deportivo acabó con la carrera de Esasky.
Pero, vea este caso.
El pasado 30 de mayo, el millonario jardinero derecho de los Medias Rojas de Boston, J. D. Drew, fue sacado de la alineación del equipo.
¿La razón?... horas antes del partido contra los Orioles de Baltimore, un fuerte vértigo lo obligó a recibir tratamiento médico.
Drew, quien firmó con Boston en 2007 como agente libre por la suma de $70 millones por cinco años, bateaba al momento .281, con 4 jonrones y 22 impulsadas.
Su primera campaña con los Medias Rojas (2007) fue decepcionante, no empece a que éstos ganaron la Serie Mundial. Drew solamente bateó 11 jonrones y empujó 64 carreras. Los fanáticos de Boston pedían más, es decir esperaban más.
Ese viernes en que le dio el mareo muchos bostonianos pensaron en aquel jugador llamado Nick Esasky.
Al día siguiente Drew no jugó, no porque no quisiera. Fue por decisión del manager Terry Francona. Regresó a la alineación el domingo.
¿Qué tomó Drew para combatir el vértigo en esos dos días?.Hasta el momento no lo sé. ¿Sería Bonine, Antivert, Dramamina, Gingo Biloba, té de gengibre?..vaya usted a saber.
Lo cierto fue que Drew volvió más que poderoso.
El recién finalizado el mes de junio, vio a Drew incrementar su poder ofensivo de una forma espectacular.
Bateó para promedio de .358, conectó 12 jonrones y empujó 27.
Se convirtió en el tercer mejor jonronero del mes de junio en la larga historia el equipo bostoniano. Sus 12 jonrones solamente son superados por los 14 que dio en junio del 1958 Jackie Jensen y los 12 que dio en junio de 1950 Ted Williams.
Además, desde junio de 1979, cuando Jim Rice sacudió 11 jonrones, ningún bostoniano había tenido otro junio tan caliente en la ofensiva.
Sus números en general, entrando julio, muestran a Drew bateando .303, con 16 jonrones y 49 empujadas y ni siquiera termina la mitad de temporada. Veremos hasta donde llega.
El vértigo en realidad no lo sarandeó como le hizo a Esasky, pero le dio un aviso.
Según estadísticas del Instituto Nacional de la Salud de Estados Unidos (NIH), los mareos y vértigos ocurren en un 70 por ciento de la población en Estados Unidos.
Pues sepan que al vértigo yo le tengo temor y respeto. Hace muchos años que lo sufro. Es como el que padece de migraña: Te inutiliza. Te saca de carrera. Eres nada.
Lo sé yo y lo saben al menos cinco reporteros deportivos que conozco, que son y han sido víctimas del vértigo deportivo. Ese que nos da cuando el estrés acumulativo se apodera de nosotros, mientras estamos trabajando en estas lides.
Entonces, por horas o algunos días, mientras los medicamentos trabajan en el cuerpo, no podemos funcionar, escribir, entrevistar, ni practicar deporte alguno.
Pero, así es la vida. Hay quienes sufren de otras condiciones y siguen su diario vivir. Y así vamos todos. Aunque a veces a uno le dan ganas de gritar !Maldito sea el vértigo deportivo!. Amén.