30-Jul-2008
Obama revisará órdenes ejecutivas de Bush
En el caso de Puerto Rico no es una sorpresa.
Barack Obama ha advertido a los demócratas de la Cámara de Representantes – según la publicación legislativa The Hill-, que si gana las elecciones de noviembre revisará "todas" las ordenes ejecutivas suscritas por el presidente George W. Bush.
Como consecuencia, bajo revisión estaría la orden ejecutiva que autorizó la creación del grupo interagencial de la Casa Blanca que permitió la presentación de dos informes que recomendaron terminar con el actual status y encaminar a Puerto Rico hacia la estadidad o la soberanía política. Esa orden ejecutiva daba seguimiento a otra del demócrata Bill Clinton.
Durante las primarias presidenciales, Obama – senador por Illinois-, se distanció de esos dos informes y se comprometió a que cualquier proceso en torno al futuro politico de Puerto Rico tendría como base el consenso.
"Rechazo expresiones hechas en los informes del grupo interagencial presidencial del 22 de diciembre de 2005 y el 21 de diciembre de 2007, en el sentido de que la soberanía sobre Puerto Rico puede ser transferida unilateralmente por Estados Unidos a una nación extranjera, y que la ciudadanía estadounidense de los puertorriquenos no está garantizada constitucionalmente", indicó Obama en la carta que le envió el 12 de febrero de 2007 al gobernador Aníbal Acevedo Vilá con el propósito de delinear sus planes sobre la Isla.
En esa carta, sin embargo, Obama advirtió que se propone crear otro grupo especial de trabajo – integrado por funcionarios del Gobierno federal y representantes de Puerto Rico-, pero destinado a estudiar cómo sacársele mejor provecho a las iniciativas federales en beneficio de la creación de empleos en la Isla.
Ese grupo de trabajo deberá rendir un informe – si Obama finalmente es elegido presidente-, a más tardar el 31 de agosto de 2009.
El candidato presidencial republicano John McCain ha respaldado los informes del grupo interagencial de la Casa Blanca.
Pero, evidentemente, una victoria de Obama permitiría reexaminar la actual política pública del Ejecutivo federal hacia Puerto Rico. Lo que quedaría por verse es cuan diferente – en términos de las opciones de status que tendría la Isla-, sería una administración Obama.