08-Ago-2008
¿Unidad demócrata?
La presión que la jefatura democrata de Puerto Rico que apoyó a Hillary Clinton ejerce sobre el comité electoral de Barack Obama, en torno a los compromisos programáticos del Partido Demócrata de Estados Unidos con la Isla, coincide con las negociaciones que se desarrollan para acordar el papel que tendra la senadora por Nueva York en la convención presidencial democrata.
"Ellos estan todavia con la nostalgia esa de Hillary Clinton", comentó hoy Eduardo Bhatia, quien fue copresidente de la campaña de Obama en Puerto Rico, en referencia a los seguidores de Clinton que alegan que el senador por Illinois ha querido diluir sus compromisos con la Isla.
Sectores de la dirección del Partido Demócrata en la Isla – incluido su presidente Roberto Prats, el delegado Kenneth McClintock y el presidente del Comité de Programa, José Alfredo Hernández Mayoral-, han reclamado a la campaña de Obama que incluya en el programa de gobierno demócrata, además de una reafirmación de su neutralidad en el tema del status politico, una referencia directa a que se buscará darle a la Isla acceso igual que los estados en los programas federales como Medicaid y Medicare.
"Todos los compromisos que hizo Barack Obama con Puerto Rico siguen vigentes y aquellos que logramos esos compromisos no tenemos duda alguna de que Obama los cumplirá. La plataforma del Partido Democráta sobre Puerto Rico tendrá mucho más detalle de compromisos (sobre) beneficios para Puerto Rico que plataformas anteriores", indicó, por su parte, Francisco Pavía, quien a nombre del Partido Popular Democrático (PPD) codirigió la campaña de Obama en la Isla.
Pavía, como hiciera también el estadista pro Obama Andres Guillemard, advirtió, sin embargo, que "el documento de plataforma del Partido Demócrata no es un catalogo de todas las promesas como se hace con los programas de gobierno en Puerto Rico".
Mientras, también han revivido voces a favor de que se permita a los delegados de la senadora por Nueva York emitir un voto a favor de su precandidatura presidencial.
La propia Clinton alentó esos rumores recientemente, al indicar que puede promover que sus seguidores tengan la oportunidad de hacer una especie de "catársis" en la convención presidencial.
A Obama, sin embargo, le parece que no es momento de catársis, sino de que los demócratas trabajen juntos para "recuperar la Casa Blanca".
En medio de todo ese debate es que los seguidores de Clinton en Puerto Rico – en la víspera de la aprobación del programa de gobierno del Partido Demócrata, que incluirá un lenguaje sobre la Isla-, siguen presionando al comité electoral de Obama.
Hoy, el empresario Miguel Lausell, muy cercano a los Clinton y quien fue el representante oficial de la senadora durante las primarias presidenciales en Puerto Rico, dijo que se propone dejar su posición en el Comité de Reglamentos de la colectividad y descartó acudir a la convención de finales de mes en que se proclamará la candidatura de Obama.
Lausell dijo que el borrador del programa de gobierno demócrata indicaba hoy que Puerto Rico pudiera recibir una participación "equitativa" en los programas federales de salud, "sin las restricciones actuales en el financiamiento de Medicaid".
"Equitativo no es igual, ni siquiera ir poco a poco hacia el acceso igual (de Puerto Rico en los programas federales)", sostuvo Lausell, quien, como otros seguidores de Clinton, sigue resaltando que la senadora por Nueva York ganó la primaria de Puerto Rico después de comprometerse a conseguir la paridad de Isla en programas como Medicaid y Medicare durante el próximo cuatrienio.
Mañana se debe conocer el texto final sobre Puerto Rico, que tendrá 63 delegados en la convención presidencial de Denver, aunque sus residentes no votan en las elecciones estadounidenses de noviembre.
Pero, para un Lausell evidentemente disgustado, el reciente ‘tirijala’ sobre el lenguaje del programa de gobierno demócrata ha reflejado la "ausencia de compromiso" de la campaña de Obama con Puerto Rico y la comunidad hispana.
¿Unidad demócrata?