Hace unos días dijo que la opción de un referéndum local en Puerto Rico, con la intención de adelantar el debate sobre el futuro politico de la Isla, estaba descartado.
Pero, el programa del PNP, contrario a lo pronosticado originalmente por Luis Fortuño, contempla la posibilidad de convocar a una consulta local si el Congreso no aprueba – como ha sido la norma-, la convocatoria a un referéndum en torno al status.
Fortuño, presidente del PNP y candidato a Gobernador, quiere revivir en 2009 una nueva versión del proyecto federal que impulsó sin éxito este cuatrienio, en el cual básicamente recogió las recomendaciones de la Casa Blanca de George W. Bush a favor de encaminar a Puerto Rico hacia la estadidad o su soberanía política (independencia o libre asociación).
Anteriormente había desechado la propuesta del presidente de la Cámara de Representantes, José Aponte, para convocar a una consulta local en la Isla – como la que se sugirió en 2005-, destinada a que el electorado boricua le reclamara a Washington atender el debate de status.
Pero, el programa del PNP abrió la puerta a un proceso local, si ganan las elecciones y la nueva propuesta a favor de una consulta regulada por el Gobierno federal vuelve a terminar descarrilada.
"De no lograr una consulta avalada por el Congreso en un período de tiempo razonable, el gobierno de Puerto Rico propondrá una consulta directa al pueblo sobre el status", indica el programa de gobierno del PNP.
La intención del PNP parece ser impulsar esa consulta local en 2011, si un proyecto parecido al 900 – a favor de un referéndum en el que se pregunte a los electores de Puerto Rico si quiere mantener o no el actual status territorial-, volviera a quedar engavetado.
