Una de las ventajas que tiene ser periodista es que, en varias ocasiones, uno lleva a cabo actividades que nunca hubiéramos hecho si tuviéramos otro trabajo. Por eso, cuando recibí una invitación para hacer una prueba de manejo del nuevo Nissan Maxima 2009 en la pista Ponce International Raceway Park, en El Tuque, no lo pensé dos veces para decir que sí. El truco estaba en que para llegar hasta la pista debíamos montarnos en un helicóptero para llegar hasta Ponce.
Quizás para aquellos que se han montado en varias ocasiones en un helicóptero, la experiencia le parecerá algo común y corriente. Sin embargo, para mí es todo lo contrario, es un momento sumamente emocionante y único. Son pocas las veces que uno puede mirar a Puerto Rico desde el cielo y disfrutar de toda su belleza natural.
Una vez en el aire, saliendo del Aeropuerto de Isla Grande, el tramo que normalmente cogería una hora en auto, nos tomó unos 15 minutos en helicópetero. Sobrevolamos por el Embalse Río La Plata, Naranjito, las Montañas de Corozal, Orocovis, Villalba y, finalmente, Ponce. Todo un espectáculo. Digamos que el trayecto en helicóptero fue (como dicen los norteamericanos) el “frosty” sobre el bizcocho.
Resulta que “el bizcocho” fue la prueba de manejo realizada en la pista de El Tuque a bordo del rediseñado Nissan Maxima, modelo 2009, en sus tres variantes 3.5 SV, 3.5 SV Sport y 3.5 SV Premium Package. El motor de los tres es el mismo: V-6, de 3.5 litros, que genera 290 caballos de fuerza y 261 libras/pies de torsión, con la transmisión CVT con Xtronic. La aceleración alcanzada en cada uno de los tres modelos es muy buena y no tiene que envidiarle nada a los autos cupés deportivos. Por algo, la empresa japonesa bautizó este vehículo como “el Deportivo de Cuatro Puertas”.
Sin duda, este es un auto que invito a probar y manejar, ya que fuera de su atractivo y moderno exterior, y toda la elegancia y comodidad interior, su desempeño en la carretera es su punto más sobresaliente. Una vez dentro, va a ser difícil querer bajarse del mismo.
