Pude tolerar el escuchar todo en el programa "Por la corona": cuando una de las candidatas a Miss Puerto Rico Universe que ignoraba el nombre del presidente del Senado de Puerto Rico, también el que otra, afirmara que una cirugía para agrandar los senos ayudaba a encontrar "un buen trabajo". Pero que Miss Juncos (Shamari Vázquez) no supiera quien era la Madre Teresa de Calcutta, era para convulsar.
Niña ¿dónde estabas metida? Durante años esta santa mujer estaba en boca de todas las misses que querían ser como ella, hasta se puso de moda en los concursos, después de la frase "la paz para el mundo".
Sinceramente, ya no sé que esperar, menos mal que lo que queda es el último grupo de candidatas para ser entrevistadas. El pasado sábado las caras de los jurados, en especial la de Omar Matos, eran de total desesperación y la de Sully Díaz de resignación.
¿Y qué me dicen de Miss Carolina, el Bronx (Gloria Almonte)? En su español chamusqueao respondió con el pecho henchido que su "heroe" era Jennifer López porque "ella salió del Bronx como yo y se crió con una madre soltera".
Pero peor que tener de heroína a JLo, fue cuando contestó que si ella fuera gobernadora tendría como plataforma de gobierno su proyecto de "Reina por un día" (maquillar, peinar y pintarle las uñas a alguna persona de bajos recursos) y ayudar a los perritos. Para eso pon un "beauty" y un refugio de animales, porque no llegarías ni a un mes.
Miss Villalba (Cindia Maldonado) se declaró como "una jibarita que le gusta darle comida a los pollitos". Pero botó la bola, y bien lejos, cuando dijo que le gustaba la música típica, y que los mejores exponentes de ese género a su mejor criterio eran Ricky Martin, Olga Tañón y Daddy Yankee. Cuando Omar le cuestionó si conocía a "El jíbaro", confesó ignorar su existencia. Santo Dios, pero qué jibarita tan atípica.
Sin embargo, tengo que felicitar a Miss Guánica, mi pueblo, por haber sido elegida como la mejor modelo de la foto en la gravilla. Es que las guaniqueñas sobrevivimos hasta en los terrenos más duros. Ajá, así somos.
Pese a todo les digo, que todavía hay esperanza, y si no miren a lo que ha llegado Sarah Palin, quien fuera finalista en el certamen de Miss Alaska en 1984.
