Lares
Lo que está sucediendo en el país con las intervenciones federales nos pone a temblar, pero no por el miedo a las agencias federales, sino a la crisis de valores sociales sin precedente. Casi a diario vemos cómo el FBI ha tenido que sacar la cara por el país atacando la corrupción en diferentes planos ya sea político, empresarial u otro vinculado al crimen organizado.
Y nos debemos de sentir mal y con coraje, pero no con las agencias federales sino con las locales que no actúan en contra de este grave cáncer que hay que extirpar de raíz.
Nosotros como sociedad, tenemos que indignarnos por la corrupción y cómo esos valores que nos enseñaron y, que aún nos enseñan, han quedado socavados por la avaricia y desenfreno por la obtención del dinero fácil.
Muchos dirán que la crisis económica nos ha llevado a eso, pero lo peor de todo es que la gran mayoría de los que están cometiendo estos actos son personas bien preparadas, académica y económicamente, no son los pobres de la comunidad del maguey o del residencial.
¿Qué debemos hacer como pueblo, familia y sociedad para luchar contra esta enfermedad? ¿Cuál es la cura o el remedio para este mal?
Tenemos que unir voluntades para establecer estrategias y proyectos que incidan desde los niveles elementales a universitarios, organizaciones de base comunitaria e iglesia, enfocando una campaña en contra de la corrupción y la pérdida de valores. Hay que rescatar nuestro terruño, juntos lo lograremos.
Directora
A un año de la masacre de perros en Barceloneta, estamos preocupados por el bienestar de las mascotas en Puerto Rico y la falta de un compromiso de parte de todos los sectores.
Más allá de este suceso que acaparó la atención pública, en nuestra Isla continúan ocurriendo situaciones de maltrato. Los sucesos de la masacre de Barceloneta desvelaron la falta de educación y sensibilidad hacia los animales.
El lado positivo ha sido que los ciudadanos se están educando más sobre el trato adecuado hacia éstos y están ejerciendo su responsabilidad ciudadana al denunciar situaciones de maltrato. Sin embargo, es imperativo que los dueños de mascotas ejerzan su responsabilidad manteniéndolas esterilizadas y asegurándoles su bienestar. Si hiciéramos esto no habría mascotas abandonadas, situaciones de maltrato, ni sobrepoblación de animales que luego tienen que ser entregados a los albergues o a grupos rescatistas.
El gobierno central tiene que asignar los recursos económicos para que los municipios y los grupos que trabajamos a favor del bienestar de los animales podamos continuar con nuestra labor.
Carolina
Los residentes de Country Club, en Carolina, confrontamos un problema serio de mosquitos. Hace varios años que le estamos solicitando al Municipio que fumiguen regularmente. Tras el fallecimiento de José Aponte no hemos recibido atención a este asunto.
En varias ocasiones le hemos informado al actual alcalde que las quebradas que rodean a Country Club están totalmente estancadas y sucias.
Hemos tocado muchas puertas y nadie nos escucha.
San Juan
Leí una noticia en la cual se acusa a Rogelio Figueroa del Partido Puertorriqueños por Puerto Rico de utilizar el título de ingeniero “ilegalmente”. Quisiera que el Presidente del Colegio de Ingenieros y Agrimensores de PR (CIAPR) me explique dónde en la ley que él cita dice que el título de “Ingeniero” es propiedad del colegio. Sepa usted que un ingeniero en este territorio de Estados Unidos es aquel que se gradúa de un programa acreditado por la ABET. Al parecer el presidente del CIAPR no entiende las leyes que regulan la profesión o marca. Este asunto de decir que Rogelio Figueroa no se puede llamar ingeniero me parece pura politiquería.
Al CIAPR le digo que lo que me ahorro en pagarle a su club social lo invierto en otras membresías provechosas. No me interesa la bendición de un colegio que lo único que parece ofrecerme es una casa club y una chapa para que la pegue en el baúl de mi carro. Entiendan que la agenda que el CIAPR quiere empujar a la trágala tiene muy poca utilidad entre los que practicamos la profesión.