Jugando sin refuerzos, los Capitanes vencieron al bien reforzado equipo de Carolina el sábado para conquistar su tercer campeonato en el basket boricua.
Buster Figueroa, Bobby Joe y Pachy cargaron la ofensiva arecibeña en los comienzos del desafío y, faltando unos cinco minutos del segundo cuarto, entró a juego Keenan Jourdon que, sorpresivamente, no había visto acción hasta ese momento. Su entrada le añadió otra dimensión al ataque de los ganadores sumando cinco puntos en esa mitad y un total de 16 en el partido.
Hubo drama cuando Buster Figueroa falló dos tiradas libres faltando 14 segundos para los 40 minutos. Los Gigantes perdían por tres. En menos de cinco segundos Filiberto Rivera ya estaba en terreno ofensivo con el balón y cuando todos esperábamos el “bombazo” para empatar del “Fili” (ya había encestado 3), el carolinense optó por penetrar y buscar el canasto de dos. Y fue entonces cuando Buster hizo la jugada defensiva de la noche dándole un tapón a Rivera para sellar el triunfo de Arecibo. Mala decisión del “Fili” pero monumental jugada de Buster Figueroa que se quedó con el espectáculo anotando, reboteando y defendiendo.
David Rosario dirigió al equipo más difícil de dirigir y ganó el campeonato. Joel Katz vivió emociones como nunca había vivido y las disfrutó al máximo dándole a Carolina un subcampeonato de mucha valía. Además, Joel estuvo a ley de dos canastos para hacer historia y entrar en el libro de Guiness.
En la celebración hubo alegrías, tristezas y paz. ¿Qué más quieren?