Roberto Alomar reacciona indignado a la demanda que presentó una ex compañera que pide $15 millones y alega que el deportista la expuso al virus. Lee la demanda y mira la fotogalería
Por ELNUEVODIA.COM
Roberto Alomar reaccionó hoy con tristeza y dolor a la controversia surgida con relación a la demanda que una ex compañera sometió en la corte del estado de Nueva York y en el tribunal federal por alegadamente exponerla al Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH).
"Esto es un asunto personal y privado. Agradezco todo el apoyo que he recibido en los pasados días de mi familia, amigos y colegas en el béisbol. Estoy en muy buen estado de salud y les solicito que respeten mi privacidad durante este momento", expresó el ex intermedista de Grandes Ligas, según publicó Prensa Asociada.
"En cuanto a la demanda, está llena de mentiras y estoy profundamente triste de que alguien a quien quise tanto haga unas declaraciones tan terribles y trate de herirme de esta manera", añadió Alomar, quien hoy se encontraba reunido con su abogado en Nuevo York, junto a su actual compañera Maripily Rivera.
La demanda, originalmente divulgada por el diario The New York Daily News, fue presentada a nombre de Ilya Dall, de 31 años, quien alega que fue pareja sentimental del destacado intermedista varios años. La mujer reclama una indemnización no menor de $15 millones por daños emocionales.
Documentos presentados en el tribunal señalan que Alomar finalmente se sometió a pruebas médicas en enero del 2006 y al mes siguiente se demostró que es VIH positivo.
El abogado de Alomar, Charles Bach, manifestó a The New York Daily News que la demanda es “totalmente frívola”. Subrayó que “las alegaciones no tienen base”. El letrado agregó que “Alomar está saludable y prefiere mantener su condición médica privada”.
El Nuevo Día constató que Alomar fue demandado formalmente el 6 de enero por Dall en la corte federal, en el Distrito Este de Nueva York. Se trata de una demanda por “daño personal” que fue referida por la magistrada Joan M. Azrack a la corte del juez David G. Trager.
Alomar, uno de los más grandes peloteros en la historia de la Puerto Rico, se retiró en el 2005, con promedio ofensivo vitalicio de .300 y 2,724 imparables. Es considerado casi unánimemente el mejor segunda base defensivo de todos los tiempos. Es un doce veces "Todos Estrellas", dos veces campeón mundial, y 10 veces ganador del "Guante Dorado".
La demandante, Ilya Dall, establece que conoció a Roberto Alomar en abril de 2002. Relata en el pliego sometido en corte que ambos iniciaron una relación sentimental y en mayo de 2002 el ahora retirado pelotero de Grandes Ligas le aseguró que no padecía enfermedades sexualmente transmitidas. Eventualmente, según la demanda, Dall sostuvo relaciones íntimas sin protección con Alomar, en mayo de 2002.
Sobre la relación entre Dall y Alomar, la demanda explica que la pareja comenzó a convivir bajo un mismo techo y con los dos hijos de la joven, ya en febrero de 2005, en el estado de la Florida. Entre 2002 y hasta el año pasado la pareja convivió continuamente y residieron en distintos lugares entre Florida y Ohio.
Al inicio de 2004, el deportista comenzó a padecer aftas bucales y la condición se prolongó hasta el 2005, de acuerdo con la demanda. Ese año, cuando Alomar fue contratado por el equipo Devil Rays de Tampa, la pareja continuó junta y manteniendo relaciones íntimas ante la garantía de Alomar de que se había sometido a pruebas para detectar el virus de inmunodeficiencia humana y los resultaron fueron negativos.
El documento de 17 páginas indica que en marzo de 2005, Alomar se sometió a un examen físico realizado por el doctor Joseph Mace en Saint Petersburg, Florida. Como resultado del mismo, a la estrella de Grandes Ligas se le diagnosticó un desorden en la sangre, que podía vincularse al VIH. En ese momento, el galeno le recomendó someterse a pruebas de VIH, pero Alomar declinó, alegando que ya lo había hecho mientras estuvo con Tampa y los mismos resultaron negativos.
Según la demanda en marzo de 2005, Mace le prescribió un tratamiento para restablecer una deficiencia de plaquetas. En abril de ese año, Alomar sufrió problemas de visión y fatiga, entre otras condiciones. Ese año, se retiró como jugador profesional.
Mientras persistía su relación con Dall, en abril de 2005, Alomar le manifestó a su pareja que cuando tenía 17 años, "fue violado por por dos mexicanos después de un juego de béisbol en Nuevo México", revela también la demanda. En ese mes, Alomar padecía una tos persistente, fatiga extrema y permanecía en cama por días.
Eventualmente, presentó manchas blancas en la boca y garganta que su doctor vinculó con una infección del esófago, relacionada con el virus de inmunodeficiencia humana. El doctor Mace insistió en someterlo a pruebas de VIH. Mientras, le recetó un tratamiento anti hongos, precisa el pliego sobre daños a Dall.
De acuerdo con la demanda, Alomar rehusó someterse a la prueba que de forma reiterada le ordenó su médico. Mientras, Dall se sometió a una prueba de VIH y la misma demostró que no estaba infectada. A pesar de los quebrantos de salud de Alomar, Dall estableció que continuó manteniendo relaciones íntimas con su compañero, quien insistía en decirle “no tengo VIH”.
La demanda, sin embargo, destaca que Alomar mintió y engañó a Dall sobre su verdadera condición de salud, a pesar de que sabía o debía saber que podía ser VIH positivo o que tenía sida. Argumenta que insistió en mantener relaciones sin protección, poniendo en riesgo a su pareja.
En diciembre de 2005, la pareja se mudó a vivir a Nueva York, a la casa de la madre de Dall. Ese mes Alomar tenía fatiga, piel reseca, problemas para caminar y lucía palido. En febrero de 2006 fue atendido en un hospital de Cleveland por el doctor Carlos Pérez, quien le recetó medicamentos para herpes y le indicó que debía someterse a pruebas de VIH. Era la tercera vez que se le prescribía lo mismo, subraya la demanda.
Fue el 6 de febrero de 2006 que tras Alomar someterse al examen indicado, se comprobó que era VIH positivo, lo que le provocó una gran depresión al destacado deportista. Su compañera, mientras, se sometió a nuevas pruebas de HIV y los resultados nuevamente fueron negativos.
En febrero 15 de 2006, la pareja fue atendida por el doctor Steven Bass, quien tras someter a Alomar a nuevas pruebas, diagnosticó que padecía sida. A partir de ese momento, la demandante cesó relaciones sin protección con Alomar.
La demandante señala que al presente tiene fobia de padecer sida ya que las relaciones sin protección con una persona VIH positivo o con la enfermedad pone en alto riesgo a la otra persona con la que tiene intimidad. Recalca, además, que el demandante debió saber que padecía una u otras condiciones, pero insistió en continuar teniendo sexo sin protección, lo que describe como acción negligente de su pareja.
Además, la demandante señala que la situación la ha expuesto a severo daño emocional por el terror de padecer sida, una enfermedad para la cual no existe cura. También manifiesta en el documento legal su temor de que sus hijos puedan haber estado en riesgo. Por el severo daño emocional atribuido a Alomar, Dall reclama una indemnización en daños no punitivos no menor de $15 millones.