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6 de diciembre de 2008
Política
 

Una Biblia rosa para el senador

De Castro Font estaría preso por lo menos de 7 a 10 días, dice su abogada.

 
La única visita que se le permitió recibir ayer a De Castro Font fue la de su abogada Lydia Lizarríbar, quien llegó a la cárcel federal a las 5:25 de la tarde para reunirse con su cliente. Tito Guzmán

Por Andrea Martínez / amartinez@elnuevodia.com

En su primera noche en la prisión federal, Jorge de Castro Font sólo hizo una llamada telefónica -a su esposa Lisandra Delgado- porque no tenía dinero para más, dijo ayer la hija mayor del senador.

Andrea de Castro, de 17 años y quien habló con este diario autorizada por su madre, Jessica Fernández, dijo que ayer se hacían los trámites para abrir una cuenta en la prisión para que el legislador pueda costear sus servicios básicos en el Centro Metropolitano de Detención en Guaynabo.

“Él está muy tranquilo, sabe que se va a apelar”, dijo la joven. Indicó que Delgado le informó sobre la situación de su padre en la cárcel.

La muchacha declaró que desconocía si su progenitor estaba recluido en “el hoyo”, es decir, segregado del resto de la población penal. Señaló que De Castro Font estaba asignado a la división 4-A de la cárcel con el número 32736069.

Apuntó que Delgado estaba ayer informándose sobre cómo contactar al senador y su horario de visitas.

De Castro Font se reunió anoche con su abogada Lydia Lizarríbar, en lo que fue la única visita que recibió ayer.

A su salida de la cárcel federal a las 8:05 de la noche, la licenciada dijo que su política no es hacer conferencia de prensa de sus casos, pero ofreció algunos detalles como, por ejemplo, que el senador “la pasó estupendamente bien en su primera noche. Se portaron muy bien con él”.

Lizarríbar agregó que De Castro Font se “encuentra muy bien... leyendo mucho. Tiene cinco libros ahí para leer”.

En cuanto a la visita de familiares no quiso abundar mucho, pero dijo que hay que seguir las reglas y “que aunque no vino la familia, vine yo”.

Indicó que hasta que no llegue la orden del juez, no podrá someter la apelación. Y que no sabía en qué área de la cárcel tenían localizado al senador.

De Castro Font, acusado de 31 cargos de extorsión y soborno, está encarcelado desde el jueves, cuando el juez federal Francisco Besosa determinó que el senador había violentado sus condiciones de libertad bajo fianza.

Mientras, Fernández, la ex esposa del senador, reveló ayer que sus tres hijos con el político prepararon un paquete para hacérselo llegar a la cárcel. Su hijo Jorge Adolfo preparó un “collage” de fotos de los tres y “Sofía le mandó su Biblia rosa”, dijo Fernández.

Agregó que pidió a los niños que entiendan a su padre si él solicita que no lo visiten. “Yo a él lo entiendo. Yo se lo dije a los niños, pues sé que él no quiere que lo vean así”, expresó la ex esposa.

Durante la vista de la fianza ante el juez Besosa, De Castro Font pidió que sacaran de la sala a su hija mayor, Andrea, porque no quería que lo viera esposado. “Yo les dije a los niños que tienen que rezar mucho”, dijo Fernández.

Añadió que ayer no envió a sus tres hijos a la escuela porque están muy afectados.

Andrea explicó que esperaban que su padre pudiera hacer más llamadas ayer por la tarde, pues estaban abriendo una cuenta para depositarle dinero en la institución penal.

“Él no tenía dinero, pues se lo quitaron” tras el arresto, indicó la joven.

Más temprano, Lizarríbar declaró a Telenoticias que solicitó la transcripción de la vista de revocación de la fianza, para usarla como “pieza fundamental” en la apelación. La abogada sostuvo que, en lo que se procesa la apelación, De Castro Font podría estar de 7 a 10 días preso. Su juicio empieza el 12 de enero de 2009.

El padre del senador, Adolfo de Castro, señaló ayer por la mañana que no había visitado a su hijo porque la esposa del senador iría y averiguaría el régimen de visitas.

El oficial de asuntos públicos de la prisión, Juan Segarra, dijo que no podía ofrecer información sobre De Castro Font, y que cualquier pedido tendría que ser por escrito al alcaide del penal. Los esfuerzos por obtener información fueron infructuosos.

Por otro lado, en una moción, Lizarríbar pidió a la Corte que se desestimen los cargos del 1 al 20 del pliego acusatorio, con el alegato de que el gran jurado que lo acusó no pasó juicio sobre elementos esenciales de la ofensa, lo que invalida los cargos.

La petición de desestimación toca los cargos de fraude electrónico para privar a los ciudadanos de los servicios honestos del legislador. Según la abogada, la acusación del pasado 2 de octubre falla al alegar que el senador “intencional y deliberadamente” participara en el esquema para defraudar.

La hija del senador informó la dirección para enviar cartas al penal al senador: MDC Guaynabo Metropolitan Detention Center, P.O. Box 2005, Cataño, Puerto Rico 00963-2005.

Joel Ortiz Rivera colaboró en esta historia.

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