Al Roosevelt Baseball Camp asisten niños y niñas de 4 a 13 años.
Por Josefina Barceló Jiménez/ jbarcelo@elnuevodia.com
"Yo nací aquí (en Puerto Rico), pero nos mudamos (a Estados Unidos) y ahora vine en verano a casa de mis abuelos, Gladys y Ralph. Les dije que quería venir aquí (al Roosevelt Baseball Camp) pues yo juego sóftbol en Estados Unidos. Ya he aprendido aquí a batear, fuimos a la piscina en una excursión y pronto vamos al cine a ver Madagascar. ¡Me encanta!", contó Isabel Sofía Ayala, de 8 años de edad.
Neomar Santana, de 8 años, es otro de los niños que pasan su verano en el Roosevelt Baseball Camp, en Río Piedras. "Me gusta mucho este campamento de béisbol, me enseñan a jugar pelota. Yo estoy en un equipo y vine para mejorar. Lo más que me gusta es jugar pelota", aseguró.
El campamento, dirigido por Manuel "Piry" Vega, director ejecutivo de Roosevelt Baseball, una entidad sin fines de lucro organizada desde 1994, se celebra en la sede de esta entidad, en el Parque Roosevelt.
El campamento dura dos meses, junio y julio, y asisten niños y niñas entre las edades de 4 a 13 años. Comienza a las 6:30 a.m. y termina a las 6:30 p.m., 12 horas diarias. "Le resolvemos un problema a los padres que trabajan. La fortaleza del campamento es su currículo. Donde hemos dividido el parque de béisbol en cinco módulos de enseñanza: Infield, Outfield, Bateo, Picheo y Pared", explicó Piry Vega.
Los lunes, miércoles y viernes por la mañana los acampantes toman tres módulos y los martes y jueves los otros dos. En cada uno se asignan dos recursos. "Algunos de estos recursos tienen experiencia de haber jugado en las Grandes Ligas, como Orlando Isales, Otoniel Vélez y Nolín Ruiz", dijo el director ejecutivo.
Las clases de cada módulo son de 45 minutos y, los niños van rotando. Hay cinco grupos. Cada uno recibe semanalmente 105 minutos de cada módulo. "Eso nos lleva a que un niño puede consumir en bateo 600 turnos. Eso es lo que consume un primer bate en un equipo de Grandes Ligas en una temporada", añadió Vega.
En las tardes, los acampantes hacen diamantes de béisbol para realizar juegos, para aplicar las destrezas aprendidas en la mañana. Los martes van de gira y los jueves van al cine.
El campamento incluye las meriendas y el almuerzo, que son donados por el Programa de Comedores Escolares. Se dan charlas de motivación relacionadas con la disciplina. "Ya estuvo Edwin Rodríguez, el primer puertorriqueño que dirigió en las Mayores y también han estado 'scouts', escuchas de los equipos de Grandes Ligas", manifestó Vega.
Más del 50% de los niños en el campamento juegan por primera vez. Unos vienen a tener su primera experiencia en béisbol, otros para refinar destrezas.
Eddie González Cosme, 8 años, dijo: "Me gusta porque hacemos juegos, bateo y fildeo. Yo soy bueno bateando y pichando. Cuando sea grande quiero ser jugador de Grandes Ligas como Carlos Beltrán. El 4 de agosto comienza el programa regular, que dura diez meses e incluye dos torneos".
"Nosotros no recibimos fondos públicos. Tenemos un presupuesto de $250,000 anuales, que los sacamos producto de cuotas, venta de refrigerios e ingresos de los campamentos. Somos autosuficientes. Nosotros mantenemos el parque; para el municipio somos un facilitador", explicó Vega, quien lleva 52 años en este deporte, primero como jugador en su pueblo de Aguadilla y como precursor del béisbol. Actualmente es el apoderado del equipo AA de Aguadilla.
El propósito de Roosevelt Baseball es desarrollar el béisbol y sóftbol en jóvenes de ambos sexos de 4 años en adelante, con o sin destrezas en esas disciplinas.