Top de la pagina

    Facebook Twitter Digg Google Buzz
9 de diciembre de 2012
Puerto Rico Hoy
 

El ángel de mamá

El menor de sus tres hijos le inyecta alegría a esta madre y la hace ver la vida desde otro nivel

 

Por Rut N. Tellado Domenech / rtellado@elnuevodia.com

Manatí - “¿De quién tú eres?”, pregunta Maritza Santiago. Al escuchar esa voz tan familiar, su hijo Yeniel Seda Santiago se voltea hacia ella como si pudiera verla, abre la boca y muestra sus dientes con evidente alegría. Como el pequeño no puede hablar, ella responde por él: “¡Eres de mamá!”.

“Es un niño bueno y tranquilo. Dentro de su limitación muestra una alegría increíble. Es un ángel”, afirma la mujer de 31 años sobre el menor de sus tres hijos.

Yeniel nació con microcefalia, por lo que su cabeza es más pequeña de lo normal. El origen de su condición es una hemorragia cerebral que sufrió dentro del vientre de su madre, a los tres meses de gestación. Sin embargo, fue en el séptimo mes de embarazo que un ultrasonido reveló que la cabeza del bebé no se desarrollaba a la par con el resto del cuerpo.

“Lo tratamos en Centro Médico, donde di a luz. Los doctores decían que podía no nacer o que iba a durar horas, días o semanas. Gracias a Dios, lleva 11 años conmigo”, recuerda Maritza.

La microcefalia le provocó otras afecciones, como espasticidad (trastorno en que los músculos se mantienen permanentemente contraídos), hipoplasia de los nervios ópticos (desarrollo incompleto o defectuoso de los nervios ópticos) y retraso psicomotor severo. Como apenas puede masticar, se alimenta de majados de vegetales y viandas que le hace su abuela Virgen Mejías, de 62 años, mezclados con postres de bebé del paso 2. También toma el suplemento Pediasure.

El chico no camina, no habla, ni ve. Los sonidos son su conexión con el entorno. Reacciona con alegría a la música y a las voces de sus hermanos Melmary, de 13 años, y Bryan, de 12. “Él rápido los reconoce. La nena le lee cuentos. Ellos le dan masajes, le ponen música, me ayudan a bañarlo, a darle comida, se desviven por él y ríen juntos”, relata la joven madre. “A Yeniel también e encanta escuchar los muñequitos en la televisión hasta que se duerme”, añade la abuela.

El día a día no es fácil, pues Yeniel carece de una silla de ruedas apropiada para su tamaño y condición física. La que el pelotero Igor González le regaló cuando el niño tenía cuatro años ya no le sirve, por lo que mamá lo lleva a las citas médicas y terapias en un coche de bebé que le queda pequeño e incómodo.

“También le recomendaron una cama de posiciones y un ‘car seat’, pero la prioridad es la silla de ruedas, para que esté bien posicionado y no se le agrave la escoliosis (curvatura anormal de la columna vertebral)”, resalta la abuela. Virgen es quien cuida al niño por las tardes, en lo que Maritza trabaja como conserje a tiempo parcial. Los cerca de $200 quincenales que gana la madre y las ayudas gubernamentales son el único ingreso de la familia.

Pese a las dificultades Maritza sostiene: “Mi mayor satisfacción es tenerlo vivo”.

Cargando..
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Primer paso:
Primer paso: