Top de la pagina

Estilos de vida

Salud al Día
 

El arte de sanar

No sanar, para muchos, significa frustración, amargura y sufrimiento. Sin embargo, sanar es motivación, alegría, libertad, valentía y valor propio.

 
sanación
Para sanar, el primer paso es descubrir: lo que en medicina llamamos diagnosticar y para el resto del planeta sencillamente se llama escuchar.

Por José I. Almodóvar, MD

¿Te has sentido herida o herido alguna vez? ¿Te han lastimado u ofendido? ¿Quizás por el jefe, por un cliente, por tu pareja, por tus padres o por un desconocido que te tocó bocina y te gritó el peor insulto que jamás hayas escuchado? Cabe la posibilidad de que en el momento donde mayor esfuerzo estabas poniendo y cuando pensabas que actuabas de la mejor manera no sirvió y, como decía mi abuelo, “la embarras”. Quizás quien constantemente te hiere eres tú mismo en las maneras de actuar que no te funcionan y que te producen momentos indeseados con quien menos tú deseas. Pues, tal vez sería una buena idea sanar, curarnos y sentirnos bien.

No sanar, para muchos de nosotros, significa frustración, amargura, sufrimiento, ansiedad, venganza, desesperación, odio, coraje, agonía y hasta la muerte. No sanar se canaliza en coraje hacia otros, rencor, coraje hacia uno mismo o culpa. Sin embargo, sanar es motivación, alegría, libertad, valentía, nuevas oportunidades, valor propio, cariño, crear, hacer, vivir y ser feliz. Te pregunto, ¿en qué página deseas estar? ¿Deseas ser todo aquello que para ti trae no sanar o deseas liberarte y moverte a la sanación?

Pues, para sanar, el primer paso es descubrir. Lo primero que los psicólogos, los shamanes, los curanderos y hasta los médicos hacemos es descubrir qué es aquello que lastima a nuestro paciente. En la medicina lo llamamos diagnosticar, pero para el resto del planeta sencillamente se llama escuchar. Y escuchar se trata de oír las palabras y la melodía tras las palabras. Así podemos decir que “me da lo mismo, porque a mí no me importa lo que me dijo mi mamá” pero quizás lo que realmente escuchamos es que lo que dijo mami me hirió profundamente cuando me juzgó. Descubrir no solo implica que vamos a admitirnos que la ofensa ha ocurrido, sino también vamos a determinar cuánto o cuán profundo nos hiere. ¿No te ha pasado que, en ocasiones, cuando te levantas al otro día no parece tan horrendo lo que sucedió?

El segundo paso para sanar es perdonar. Y perdonar significa cancelar la deuda. Algunas personas confunden perdonar con ignorar la ofensa, con olvidar lo que pasó, o hasta con lo que significa reconciliar. ¿Cuántos hemos tratado de ignorar la ofensa? ¿Y qué pasó dos semanas después? Lo mismo ocurrió y no entendemos que sucedió. ¿Y qué tal los que decimos que olvidamos? De verdad se nos olvida, o lo guardamos para la próxima discusión. Y los que decimos que lo importante es la reconciliación, ¿alguna vez aprendemos lo que hicimos mal? Perdonar es una elección personal, consciente y de fuerza de voluntad. 

Y, finalmente, la sanación no puede manifestarse sin tomar acción. La acción trata de crear un nuevo mundo y una nueva perspectiva sobre la vida. La acción reestablece fronteras y relaciones, creando un ambiente saludable. Establecer fronteras de hasta dónde vamos a llegar con ese o esos seres que no nos permiten crecer. Quizás esto puede manifestarse con terminar relaciones que son dañinas. Acción tiene que ver con cambiar las perspectivas limitantes, porque tal vez es uno mismo el que no se permite crecer.

Tomar acción implica confrontar la ofensa, ver dónde fallamos, qué no vimos, para así aprender de esta. Si no aprendemos de lo sucedido, lo más probable es que nos siga pasando. A veces, tenemos que confrontar a la persona que nos provocó la herida para resolver las circunstancias que produjeron dicho resultado. Algo es siempre cierto y es que el grado de sanación está bien relacionado al grado de confrontación. Pero, siempre recuerda que esa confrontación parte de tu más profundo amor para sanarte y para sanar a quien te agredió. 

Mi invitación a ti, lector, es a que sanes lo que necesitas sanar, porque, sanándote, sanas al mundo completo.


El auto es Life Coach y tiene consulta en Almodóvar Aesthetic Surgery & Medical Spa. Para información, llama al 787-833-8393.

Cargando..
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Primer paso:
Primer paso: