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13 de marzo de 2012
Ciencia y Tecnología
 

El ‘combustible’ que la mueve

Jesbaniris Bas Concepción crea biodiesel a partir de desechos de acueductos

 

Por Mario Alegre Barrios / malegre@elnuevodia.com

Hasta no hace mucho, soñaba con ser cantante y compartir el escenario con Celine Dion. No era una quimera, sino un objetivo, y para alcanzarlo estudiaba teoría y solfeo, piano y canto.

Hoy, Jesbaniris Bas Concepción se halla inmersa en un proyecto científico enfocado en producir biodiesel a partir de los desechos que llegan a las plantas de tratamiento de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados.

En el trayecto de un polo a otro, la joven de 17 años -estudiante de cuarto año en el Colegio María Auxiliadora, en Carolina- madura también la probabilidad de convertirse en ortopeda pediátrica, abanico de posibilidades que contempla con la mesura y el entusiasmo de quien sabe que de ello depende buena parte de su futuro.

“Tenía la ilusión de cantar, pero al mismo tiempo la ciencia siempre ha estado en alguna parte de mi mente”, apunta la estudiante, miembro de Los Duros -un grupo elite de estudiantes destacados en diversas materias, como discípula de la profesora Yiria Muñiz-, quien parece haber encontrado en la medicina su destino, pese al miedo que -de pequeña- le inspiraban los médicos.

Con una familia en la que proliferan los ingenieros, Jesbaniris señala que la medicina comenzó a ser parte de sus intereses luego de que un accidente la puso en manos de un ortopeda, para que le operase un dedo. “Tenía mucho temor y le pregunté respecto a todo lo que me iba a hacer”, recuerda. “Y todo sucedió según me lo había explicado. Ahí empezó a despertarse en mí la curiosidad”.

Antes de seguir dando paso a esa inquietud, Jesbaniris tuvo que elegir un tema para la feria científica de su escuela y su interés por la química la llevó a lo que llama su “proyectazo”, que descansa en la producción y caracterización de biodiesel a partir de los biosólidos en las plantas de tratamiento, en este caso, en las de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados.

“Esos biosólidos -explica- no son sólidos duros sino líquidos, dispersos en el agua. “Eso se tira a los vertederos para cremarlos, pero el resultado es muy contaminante”, añade. “Con este proyecto intento convertir esos desechos en combustible, en biodiesel.

Jesbaniris había leído respecto a esos remanentes líquidos y pensó que en ellos podría haber polímeros. Con la profesora Alice Díaz -de la Universidad de Puerto Rico- como su mentora, realizó algunos análisis y descubrió que en realidad había poco de ellos pero sí bastantes ácidos grasos, que son los constituyentes básicos del biodiesel, combustible menos contaminante que el diesel.

“Ya obtuve el biodiesel a partir de esos desechos –apunta-, ahora el desafío es producirlo en grandes cantidades. Estamos en el proceso de definir cómo. En la AAA no hay conciencia de esto, su único interés es eliminar ese ‘slush’ del agua, sin pensar que se le puede dar otro uso”.

Cada día, un desafío

No hace mucho, como parte de una asignación escolar, Jesbaniris tuvo que visitar un lugar en que se trabajase en alguno de sus intereses profesionales y fue al consultorio de un ortopeda.

Durante varios viernes asistió a la oficina del médico y pronto se dio cuenta de que se había enamorado de ese quehacer. “Me encantó ver cómo este doctor trabaja y trata a sus pacientes”, comenta. “También fui a tres operaciones y salí fascinada de la experiencia”.

La joven estudiante reconoce que en todo este proceso académico sus profesores han tenido un papel medular, convertidos en faros y referentes.

“Mi relación con ellos es estupenda y no puedo estar más agradecida. Sin ellos no estaría donde hoy estoy. A Yiria la conozco hace poco, pero ya casi estoy por decirle ‘tía’. En realidad ella, mi mentora y mi profesor en la escuela han sido como unos segundos padres”.

Con tiempo para correr cuatro días a la semana, Jesbaniris dice que en este país nuestro “la gente está sin norte” y que a veces le da temor estar en la calle. “Pero también sé que algún día me voy a morir, que me va a tocar, que eso no va a pasar antes o después, sino cuando sea mi turno”, acota. “Me concentro en vivir intensamente, en ayudar a los demás y en ver cada día como un desafío”.

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