Top de la pagina

Noticias

    Facebook Twitter Digg Google Buzz
23 de septiembre de 2011
2:14 p.m. Modificado: 2:23 p.m. Política
 

El Grito y Ramón Emeterio Betances

Prócer fue piedra angular del levantamiento armado. Fotos

Imagen del prócer boricua, Ramón Emeterio Betances.

Por Alba Y. Muñiz Gracia / amuniz@elnuevodia.com

El doctor Ramón Emeterio Betances fue una de las piedras angulares del Grito de Lares, el levantamiento armado con el que cientos de puertorriqueños intentaron sacar a Puerto Rico del mandato de España.

“Betances fue fundamental, fue el gran cerebro intelectual, moral, y militar del Grito de Lares. Lamentablemente no pudo estar en Puerto Rico porque tuvo que salir en urgencia del país a refugiarse en otro lugar y por lo tanto no pudo participar directamente pero sí tuvo un contacto directo con todos los revolucionarios dcel Grito”, expresó el historiador José Paraliticci.

“Betances se encargó no sólo de buscar dinero, pero también  de planificar la estrategia militar y de conseguir las armas necesarias para la revolución. Lamentablemente no pudieron llegar a tiempo, pero hizo toda la estrategia desde Santo Domingo”, agregó el profesor universitario.

Según Paraliticci, el Grito de Lares fue una reafirmación de la identidad de Puerto Rico como nación, y ayudó a impulsar cambios sociales posteriores como la abolición de la esclavitud y el que se permitieran partidos políticos en el país.

“Es la figura de un verdadero sabio político en el siglo XIX y con resonancia hasta el presente. Su acercamiento al grito habría que estudiarlo desde su trasfondo en Cabo Rojo en donde él vio en su niñez una sociedad con todas sus contradicciones sociales, significando con eso una sociedad dominada por el comercio exterior español frente a unos sectores hacendados dedicados a los cultivos comerciales como café, azúcar y tabaco y los agricultores subsistentes”, explicó el historiador Francisco Moscoso.

El también profesor de historia relató que Betances presenció los horrores de la esclavitud y la formación de la clase de los jornaleros, que llegó a ser la base de la clase trabajadora del país, “en un estado miserable y de privaciones de todo tipo”.

Betances estudió medicina en la Universidad de París, en Francia, una de las civilizaciones industriales más avanzadas del siglo XIX y donde ya en el 1848 se había abolido la esclavitud, 25 años antes que en Puerto Rico. Es en este periodo donde, junto a figuras como Alejandro Tapia, Daniel Rivera y Manuel Alonso, cobra conciencia de la situación política puertorriqueña.

Es durante la epidemia del cólera en los años 1855 y 1856, que cobró más de 25,000 vidas, cuando Betances trasciende como un personaje que lucha a favor del bienestar de los pobres, contó Moscoso.

“En ese momento, Betances está en Mayagüez y él, junto a otros médicos, se dio a la tarea de curar y salvar a la mayor gente posible. Las autoridades españolas empezaron a identificar a Betances como alguien problemático porque abrió la parte de atrás de su casa y lo convirtió en un  hospital para los pobres. Ahí  se ganó el nombre del 'médico de los pobres'”, explicó el estudioso.

Betances organizó de forma clandestina y secreta el levantamiento armado contra el régimen español, aunque el Grito de Lares ocurre mientras él y el abogado Segundo Ruiz Belvis se encuentran fuera de la isla.

“El Grito de Lares lo coge fuera de Puerto Rico porque un año antes el gobierno español aprovechó un motín de artilleros, de soldados españoles en San Juan, para acusar al liderato liberal que incluía autonomistas, reformistas e independentistas para mandarlos a arrestar”, dijo Moscoso.

Así que tanto él como Ruiz Belvis buscaban armas e intentaban aunar apoyo para la causa libertaria de Puerto Rico cuando las autoridades españolas descubrieron el plan  y los insurrectos se vieron obligados a adelantar la rebelión.

“Betances, en eso estaba más o menos preso en Saint Thomas porque las autoridades danesas le embargaron el barco con las armas y municiones que iba a traer. Betances no sabía que se estaba dando el grito cuando sucedió. Después del 68 se dio de alma y espíritu a luchar por la excarcelación de los presos, empezando por Manuel Rojas, el comandante del grito”, indicó.

Cargando..
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Primer paso:
Primer paso: