La distribuidora, que este año celebra su centenario, revela las estrategias que la han mantenido en ascenso aún en tiempos de recesión
Por Yalixa Rivera Cruz / yrivera@elnuevodia.com
Decir Méndez & Co. para muchos es pensar en una de las principales distribuidoras de licores y bebidas premium como Heineken y Johnny Walker, marcas con las que se les identifica y han crecido comercialmente.
Sin embargo, muy pocos conocen que la distribuidora también es la casa de otras marcas igualmente reconocidas como la salsa Ragú, el arroz Sello Rojo y los cereales de General Mills.
Y que además de ser una distribuidora de licores y provisiones, mantiene otras afiliadas que se dedican a gestiones empresariales completamente distintas. Este es el caso de su división de bienes raíces Méndez Realty Equities, Inc., Menaco Corporation, su división de limpieza industrial e International Shipping Agency, su empresa de manejo de carga.
Esta diversificación comercial es el resultado de la evolución de la empresa que este año celebra su centenario. Unos 100 años de crecimiento acelerado que le ha permitido a Méndez & Co. el desarrollo profesional y económico de unas cuatro generaciones de las familias Méndez y Álvarez, que al día de hoy toman parte activa en las decisiones de la empresa.
Méndez & Co. nació de la intrépida gesta del español Vicente Méndez, quien llegó a este país en el 1896, procedente de Asturias, España, en busca de forjarse un prometedor futuro.
En ese momento, Puerto Rico era vista por los colonos como un lugar inspirador, donde los sueños y las oportunidad para el que quisiera trabajar y tener una empresa propia eran alcanzables.
Una vez asentado en la Isla, a Vicente se le unió su hermano menor Emiliano y su cuñado, Salustiano Álvarez, el esposo de su hermana Natividad Méndez, y el hermano de éste, José Ramón Álvarez. Bajo esta cepa familiar en 1912 se fraguaron los orígenes de lo que hoy se conoce como Méndez & Co.
Primer viaje a Puerto Rico
Salustiano “Tito” Álvarez, actual presidente de la Junta de Directores de Méndez & Co. y el único representante de la segunda generación, recordó como en su primer viaje a Puerto Rico, en 1947, cuando tenía 18 años, se determinó el curso del resto de su vida.
“Llegué a Puerto Rico a los 18 años, luego de terminar el bachillerato (la escuela superior) para conocer a mis hermanos. Mi intención era estar un tiempo aquí y regresar a España a montar mi propio negocio”, relató el también padre de Luis Álvarez Fiol, actual vicepresidente de la división de licores de Méndez & Co.
Pero los planes que tenían sus hermanos para él fueron otros, a tal punto que le dijeron: “Tú te quedas aquí porque necesitamos sangre nueva para trabajar. Te quedas con nosotros, pero tienes que aprender inglés”, relató don Tito como familiarmente se le conoce.
Así, habiendo nacido en Asturias, adoptó esta Isla como su patria y a pesar del fuerte acento español que mantiene, aseguró sentirse tan puertorriqueño como si hubiera nacido aquí.
Hoy se cumplen 58 años desde que comenzó a trabajar en Méndez & Co. y hoy tiene el privilegio de trabajar aún en la empresa, junto a sus hijos, sobrinos, e hijos y nietos de estos.
El mayor de los Álvarez destacó que fue gracias a la visión de su hermano José Rafael “Pepe” Álvarez, padre de José Arturo Álvarez, actual presidente de Méndez & Co., que la empresa tomó un vertiginoso giro al este proponer la integración de los productos de marca, al ofrecimiento que ya tenían con los productos de especulación como eran la manteca de cerdo, arroz, bacalao y habichuelas.
Nacen las marcas
Es a partir de este momento en la década de los 50 que Méndez & Co. se consolida como una de las principales distribuidoras de productos de marcas con la venta de líneas como los jabones Purex, la línea de productos de papel Vanity Fair y las líneas de cosméticos Max Factor.
“Fue él quien dijo que teníamos que dedicarnos a hacer marcas porque los artículos de especulación se vendían solo cuando tenían buen precio, cuando no, no se vendían”, señaló don Tito.
Ese legado de desarrollo y expansión de las marcas es el que sigue hoy día su hijo José Arturo Álvarez Gallardo, quien aseguró que la empresa se mantiene muy activa en la búsqueda constante de líneas nuevas de productos para importar y distribuir en Puerto Rico.
Por su parte, Rafael Álvarez Sweeting, vicepresidente de la división de Provisiones e hijo de Álvarez Gallardo, sostuvo que la llegada también de los supermercados durante ese periodo, les ayudó a consolidar la prosperidad del negocio, porque la gente iba a estos centros de conveniencia a buscar los productos por sus marcas y no por precio.
“En ese momento Méndez deja de vender productos a granel para el consumidor al detal y comienza a ocuparse del empaque, servicio y el valor añadido que ofrecen las marcas”, expresó Álvarez Sweeting.
Esta práctica llevó a la empresa, durante las últimas tres décadas, a salirse cada vez más del mercado de productos de especulación para dedicarse a los que ha sido su fuerte desde entonces; el desarrollo de productos de marcas.
En tiempos de recesión
“El 2002 fue también una fecha importante porque adquirimos la firma de Carlos Malavé e incursionamos en el mercado de provisiones en frío, donde hasta el momento no habían tenido participación”, destacó Álvarez Gallardo.
También, durante este periodo la empresa optó por expandir la venta de su área de licores al añadir otros puntos de venta al detal y crear nuevas bodegas en Añasco y Ponce, adicional a la de Guaynabo.
“Son muchos los retos que hemos tenido que asumir a través de todos estos años, especialmente cuando llegó la recesión hace seis años”, explicó Álvarez Gallardo.
Según el portavoz, la filosofía de Méndez siempre ha estado anclada en no ser, necesariamente, los más grandes pero sí los mejores. Un modo de ver las cosas que conveniente les benefició durante el periodo recesionario.
Bajo esta filosofía, la distribuidora ha logrado que más del 70% de sus marcas en sus respectivos segmentos ocupen el primero o segundo lugar en la preferencia del consumidor, aseguró Álvarez Sweeting.
“Nosotros representamos marcas así que tratamos de convertirnos no en movedores de cajas sino en hacedores de marcas. Procuramos crear el ambiente necesario para que las marcas que creamos florezcan en el mercado”, añadió el presidente corporativo, quien lleva 15 años en el cargo.
Este ha sido el caso de marcas como Johnny Walker y Heineken.
Méndez & Co. actualmente tiene 526 empleados. Cifra a la que han llegado según ha ido creciendo la empresa, principalmente en el área de provisiones donde según José Arturo, se ha llevado el 40% de este crecimiento de empleados.
En área de provisiones de productos secos y refrigerados la compañía representa sobre 50 marcas, y distribuye cerca de 2,300 productos a una base de clientes que sobrepasa los 4,500, explicó Álvarez Sweeting.
Según el representante de la cuarta generación familiar, la buena reputación que les persigue basada en el trabajo hecho durante estos 100 años, les permite cada día ganar nuevas marcas y clientes.
“Realmente a veces se nos hace difícil poder distribuir todos los productos que se nos acercan. Tratamos de concentramos solamente en aquellos productos que sabemos tienen posibilidad de colocarse en una posición número uno o dos en el mercado”, dijo.
Para continuar siendo efectivos y vigentes en sus estrategias, la finalidad según el vicepresidente de Proviciones, es seguir buscando productos exitosos en segmentos en donde no tienen presencia, y mantenerse al día con la tendencia de preferencia de los consumidores.
“Al final, lo que determina qué vendemos es lo que busca el cliente puertorriqueño en las góndolas, y ahora mismo lo que busca el cliente es conveniencia. Productos de calidad, listos para comer o de preparación rápida y fácil”, comentó.
Juntos, pero no revueltos
Sin embargo, lo que respecta al área de licores Méndez & Co. le aplican otras reglas.
Esta operación se mantiene completamente a parte de la división de provisiones con un almacén separado, un grupo de operaciones y ventas distinto, y unas estrategias de mercadeo diferentes. Esta estrategia es, según su ejecutivo principal Luis Álvarez Fiol, uno de los aciertos más importantes que ha podido hacer la empresa a través de todos estos años.
“Esta diferencia ha sido importante, entendiendo que la naturaleza de licores es distinta al negocio de provisiones, a pesar de que en muchas ocasiones compartimos clientes”, sostuvo el hijo de don Tito.
Aunque por un lado el mantenimiento operacional bajo esta estructura de negocios representa mayores gastos para la empresa, por el otro logran según Álvarez Fiol ofrecer un mejor servicio a clientes y ser más files a cada una de las filosofías de las marcas que representan.
El vicepresidente de licores admitió que a raíz de la situación económica en ocasiones han evaluado la posibilidad de unir ambas divisiones para lograr eficiencias.
“Hemos analizado esta posibilidad buscando siempre el balance de lo que es económico y lo que es responsable desde el punto de vista de la atención de los productos”, dijo.
Esta forma de operar, también reafirma según el ejecutivo el compromiso que mantiene la empresa con cada uno de sus suplidores con los cuales más allá de un trato de negocio procuran mantener una estrecha relación que en ocasiones raya en la amistad.
Este es el caso de marcas como Heineken, que les acompaña desde el 1947 y con la cual la empresa ha construido un nombre y el reconocimiento del consumidor.
Hoy día el porfolio de licores de Méndez & Co. se distingue por ser en un 70% de bebidas super premium como son la champaña Viuda de Clicquot, la vodka Grey Goose y el escocés Johnny Walker.
Cervezas del Sur
Lo próximo para esta empresa, nacida de la herencia española, es el lanzamiento y distribución de una nueva cerveza “light”, que estará disponible en el mercado durante los próximos meses.
Sin revelar su nombre o dar detalles específicos, Álvarez Fiol, comentó que se trata de un producto local que será manufacturado en Ponce por Cervezas del Sur, una empresa en la que Méndez tiene una importante participación, junto a otros inversionistas.
“En este nuevo proyecto, nuestra división de licores tienen la responsabilidad del desarrollo de la marca. Tenemos a cargo la creación de su imagen, nombre, etiqueta, personalidad y el carácter de esta nueva cerveza, de manera que sea relevante para el consumidor puertorriqueño”, detalló Álvarez Fiol.
“Lo mismo que hicimos con Heineken en su momento lo queremos hacer con este producto, con la diferencia que ahora además tenemos una participación como propietarios”, explicó.
El proyecto cuenta con un 80% de inversionistas locales y 20% inversión extranjera, específicamente de Estados Unidos.
La cerveza se supone que va a entrar en el mercado para competir con la también cerveza local Medalla y Coors Light, las que respectivamente ocupan la posición número uno y dos en preferencia. en el mercado local.
Este nuevo proyecto cervecero evidencia el hecho de que Méndez & Co aún no sacia su sed de crecer, ni mucho menos su hambre de crear.
Y aunque hay múltiples generaciones, manejando una diversa cantera de productos, la visión de la empresa es simple y sencilla.
“Somos cuatro generaciones trabajando con mucha entrega y pasión. A pesar de que manejamos varias cosas a la vez. Todos sabemos lo que está pasando en cada división. Las decisiones importantes se toman entre todos porque a fin de cuentas Méndez & Co. es una sola empresa”, precisó su presidente, José Arturo Álvarez Gallardo.