Descubre este pequeño jardín, versión tropical de la Costa Azul francesa
Nanny Torres / Especial para De Viaje
Si de vacaciones románticas se trata, no se diga más, el destino es St. Barth. Este pequeño jardín en medio del mar, es una versión tropical de la famosa Costa Azul francesa.
Antiguo puerto de piratas, Saint-Barthélemy, como se le conoce en francés, es uno de los destinos preferidos por el ‘jet set’.
Lujo, sofisticación y playas paradisíacas, es la oferta. Caro... carísimo. Pero, no dejes que ese “pequeño” detalle te prive de, junto a tu pareja, darte cariño en este paraíso terrenal de playas de arenas blancas y mar verdiazul.
VIDA NOCTURNA
En St. Barth no hay casinos, pero sí mucha vida nocturna. Turistas y locales se encuentran con frecuencia en el Select, uno de los bares mas frecuentados de Gustavia, su capital, para tomar una cerveza.
Algunos restaurantes tienen un bar abierto para el aperitivo o después de cenar, y ofrecen animaciones musicales, el Ti St. Barth, La Plage, Le Bête à Z'ailes (Música en vivo), Nikki Beach. Con frecuencia son lugares muy animados.
Y si quieren mover el esqueleto, en la paradisiaca isla encontrarás algunas discotecas donde pueden tomarse una copita y bailar hasta el amanecer. El Yatch Club con sus “Live Screen conciertos” en el
puerto de Gustavia, Casa Nikki también en Gustavia y el Feeling en Lurin.
¿DÓNDE QUEDARSE?
Si es que no llegas en una embarcación, los hoteles son una opción. Unas treinta hospederías, de sencillas al gran lujo, están a tu disposición. Solo tres hoteles tienen más de 40 habitaciones y el resto, más o menos la mitad. Lo que te asegura tranquilidad y paz, elementos vitales para esa escapadita romántica.
¿Por qué crees que es de las favoritas de los ricos y famosos? Discreción, elegancia y lujo. Casi nada.
Los precios varían de moderados a muy caros y la calidad, de adecuada a trés chic! De mediados de diciembre a mediados de abril, los precios son de “temporada alta” y descienden en “temporada baja”, curiosamente en verano.
El costo de una habitación en un hotel tres estrellas fluctúa entre los 200 a 400 euros y si es cuatro estrellas, de 400 euros en adelante.