La historia de bateadores ambidextros en las Mayores incluye grandes luminarias, pero el jardinero boricua tiene luz propia
Por Jossie Alvarado / Especial El Nuevo Día
Batear una bola de béisbol es tan difícil, que con conectarla tres de 10 veces eres uno de los mejores. Aunque falles siete veces. No es algo que suceda en otros deportes.
Pero batear con ambas manos es doblemente dificultoso. Los llamados bateadores ambidextros en el béisbol se han disciplinado lo suficiente para mantenerse en el juego. Todos tienen su historia de cómo y por qué decidieron comenzar a batear a ambas manos. Refrescando la memoria a los fanáticos del béisbol, George Davis fue el primer bateador ambidextro en la historia de las Grandes Ligas. Este jugó para finales de la década de 1890 y principios de los 1900.
Era un campo corto veloz, de estatura que no alcanzaba los 5’ 10”. Para mediados de la década de 1930, tan solo el 6% de los jugadores de posición en las ligas mayores bateaban a ambas manos. A inicios de 1951, tan solo había ocho jugadores de posición ambidextros jugando. Entre ellos se encontraba un novato llamado Mickey Mantle, el más famoso bateador ambidextro en la historia del béisbol.
Para los 60, Mantle alcanzaba su notoriedad por sacar bolas por encima de la verja a ambos lados del plato. Otros que colocaron sus nombres en los libros fueron Tom Tresh, Reggie Smith, Maury Wills y el que posee la marca de hits conectados en toda la historia, Pete Rose.
En los 70 surgieron nombres como Roy White, Ken Henderson, Willie Wilson, Eddie Murray y Ted Simmons. Varios de estos extendieron su carrera hasta los 80 con mucho éxito.
Whitey Herzog dirigente de los Cardenales para finales de los 80, específicamente 1987, utilizaba una alineación de seis bateadores ambidextros, y sacaba mucha ventaja por la rapidez de sus jugadores. Entre ellos estaban Ozzie Smith, Terry Pendleton, Tom Herr, Vince Coleman, Willie McGee y el boricua José ‘Cheíto’ Oquendo.
Durante este periodo algunas de las figuras más reconocidas eran Chilli Davis, el segunda base Tony Bernazard, quien a su vez fue el primer boricua que conectaba de jonrón a ambas manos en un mismo juego en 1986, Rubén Sierra, Devon White, Tim Raines y Roberto Bonilla.
Ya para los años 90 jugaron cerca de 100 peloteros de posición ambidextros. En esta época comenzaron a dejarse sentir varios peloteros boricuas como el miembro del Salón de la Fama, Roberto Alomar, uno de tan solo cinco bateadores ambidextros en Cooperstown.
Este año, a inicios de temporada había un total de 91 jugadores ambidextros, incluyendo lanzadores, un dato que demuestra que 22 años después, la cifra se ha mantenido. Algunos jugadores reconocidos por la afición para los 90 fueron Carlos Baerga, Bernie Williams, Howard Johnson, Tony Clark, Todd Hundley, Ken Caminiti y a finales de la década, Jorge Posada, José Cruz Jr., y Chipper Jones.
En la cepa del 2000 hasta el presente encontramos unos jugadores que pueden batear con fuerza y combinar su velocidad, como los casos de José Reyes, Jimmy Rollins, Rafael Furcal, que despuntan por su rapidez, y los de Mark Teixeira, Carlos Santana, Víctor Martínez, Nick Swisher, Lance Berkman, entre otros, que brillan por su poder.
Cosecha boricua
Cerca de 30 bateadores ambidextros boricuas han jugado en 70 años de historia en las Grandes Ligas, el primero Santos Alomar padre en 1967. Aunque este debutó en el 1964, no fue hasta 1967 cuando comenzó su carrera como bateador ambidextro. ¿Porque a los 23 años de edad?
“Deseaba jugar a diario; los dirigentes para esa época buscaban poner a batear a derechos contra lanzadores zurdos, o a zurdos contra derechos. Tuve que hacer mis ajustes porque lo único que quería era jugar todos los días”, dijo Alomar, padre.
“Otros al igual que yo, como Larry Bowa y Don Kessinger hicieron lo mismo. Al finalizar la temporada me iba voluntario a la liga instruccional a perfeccionar mi bateo a lo zurdo, porque era un derecho natural. Estuve dos o tres años en esas. Luego venía a Puerto Rico y jugaba la temporada completa, y fortalecía mi cuerpo para poder aprender a utilizar mi lado derecho para escaparme de los pelotazos. Esa fue la parte mas difícil”.
En otros casos, muchos jugadores aprendieron a batear a ambas manos desde niños. Carlos Baerga, el primero en la historia que pegó dos jonrones a ambos lados del plato en una misma entrada, señaló hace algún tiempo que fue su padre quien lo convirtió en un bateador con ambas manos.
“Mi padre me hizo ambidextro a los 11 años porque era fanático de Mickey Mantle”, dijo el ex Grandes Ligas.
El analista de MLB Network, Harold Reynolds, tiene su teoría al respecto. “El secreto en ser ambidextro es pegar exactamente igual a ambos lados. Pero es muy difícil encontrar tu identidad a ambos lados”.
La realidad es que unos jugadores lograron el acomodo desde muy niños, otros a mediana edad, pero muy pocos después de los 22 años. Sin embargo fueron exitosos en sus carreras. El miembro del Salón de la Fama, Eddie Murray, aprendió a batear a ambos lados cuando era un niño, practicando con latitas o cualquier otra cosa que le lanzaran sus hermanos.
La mayor parte de los bateadores ambidextros tiran a la derecha, pero otros como Lance Berkman, Dave Collins, Doug Dascenzo, Mitch Webster, Wes Parker, Melky Cabrera, Nick Swisher y David Segui tiran a la zurda.
Hay lanzadores que son relativamente raros. Entre estos figuran zurdos que batearon o batean a ambos lados, como Norma Charlton, Vida Blue, Johnny Vander Meer, el boricua Juan Carlos Romero y el venezolano Carlos Zambrano, quien lanza a la derecha y batea con ambas manos.
Las organizaciones de las Grandes Ligas han mantenido cierto dominio sobre las carreras de grandes lanzadores como Bob Gibson y Dwight Gooden, a quienes sus respectivos equipos les requirieron que solo podían batear a la derecha. Tanto Gibson como Gooden bateaban a ambas manos en sus inicios en las ligas menores. Tratando de reducir la posibilidad de que fueran golpeados por un lanzamiento, se vieron obligados a batear solo a la derecha.
Roberto Alomar, un bateador zurdo natural convertido a la derecha desde niño, tiene su historia al respecto.
“Definitivamente lo más difícil fue mantener el mismo “swing” tanto a la derecha como a la zurda. Tuve que practicar mucho el balance en las manos, aprender a escaparme cuando me paraba a la derecha. Aunque naturalmente soy zurdo al bate, escribo y hago todo a lo derecho. Hasta tengo más fuerza a la derecha, pero dominaba más cuando bateaba a la zurda porque nací así”.
Los números lo demuestran claramente con su promedio de por vida de .314 a lo izquierdo, y de .268 a la derecha.
“Había unas excepciones como cuando me enfrentaba al zurdo Jim Abbott. Tratando de descifrarle el “cutter” le comencé a batear a lo zurdo y tuve buenos turnos frente a el”.
Desde las pequeñas ligas, los entrenadores inculcan a ciertos jugadores a tratar de batear del lado contrario. La idea es que esta condición se convierta en una herramienta extra para el jugador, y pueda servir a su equipo al mismo tiempo. No hay una explicación clara sobre el por qué de los ambidextros en el béisbol. Algunos naturalmente derechos se han convertido por varias razones, entre ellas acercarse un paso y medio a la primera base.
De los mejores
Cuando se combinan rapidez, fuerza y consistencia, Carlos Beltrán ha demostrado que es uno de los mejores en la historia.
Puerto Rico ha dejado una gran huella en las Grandes Ligas cuando se habla de este difícil arte del bateador ambidextro.
Beltrán ha logrado varias metas personales, un sinnúmero de récords, series postemporadas, y premios en su trayectoria por el béisbol de las Grandes Ligas. Entre los bateadores de ambas manos, el manatieño Beltrán tiene logros propios en la historia del béisbol. Es el único guardabosque en la historia con al menos 35 cuadrangulares, 100 impulsadas y 35 bases robadas en una temporada. Esta gesta la alcanzó en el 2004, cuando, para ser más exactos, disparó 38 jonrones, impulsó 104 carreras y se estafó 42 almohadillas.
Es el único en haber conectado jonrones con las bases llenas en días consecutivos a ambos lados del plato.
Esto lo logró el 16 y 17 de julio de 2006, frente a Roberto Novoa, de los Cachorros de Chicago, y a Eric Milton de los Rojos de Cincinnati.
Además es tan solo uno de tres jugadores en la historia con ocho temporadas de al menos 20 bambinazos y 20 robadas.
Es el líder de por vida entre jugadores con 15 temporadas o más, en porcentaje de robos para un 87% (300 bases robadas, 44 ocasiones atrapado). Además es el primer boricua con 300 jonrones y 300 bases robadas en la historia. Entre todos los bateadores ambidextros en más de cien años, el puertorriqueño es el primero y único bateador ambidextro con al menos tres Guantes de Oro, 300 bases robadas y 300 jonrones.