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La directora de cine animado, Alba García se encuentra en plena producción. Desde hace meses la artista dedica sus horas a construir el mundo de una joven inventora del futuro que al perder a su hermana gemela en un trágico accidente decide construir un portal para viajar a través del tiempo y así encontrarla.

Esa es la trama de Reflexiones en tiempo y espacio, cortometraje que García realizará completamente en stop motion, una técnica de animación que se destaca por simular que objetos inertes se mueven por medio de secuencias fotográficas.

El génesis de la historia no es nada agradable para García, pues surgió a raíz de un proceso de dolor personal tras perder hace ocho meses a una de sus estudiantes, quien junto a su hermana gemela comenzaron a tomar clases de arte con ella cuando apenas estaban en sexto grado.

“Eso me afectó mucho. Los artistas creamos de nuestras propias experiencias y fue la primera vez que perdí a un estudiante y ellas siempre fueron muy apegadas a mí. Por eso escribí el libreto sobre la inventora que crea este portal para encontrar a su hermana gemela”, afirmó García, quien reside en Nueva York.

García lleva seis meses trabajando en el proyecto y anticipa que por lo menos le quedan 10 meses adicionales de labor, pues el proceso es largo por tener que crear hasta el más mínimo objeto del mundo de Mia y Maya, nombre de los personajes. Parte de ello son sus expresiones.

“Todo va a ser en stop motion. El set está construido casi por completo. Los personajes van a tener como esqueleto unas armaduras en metal y ya empezamos a trabajar en sus cuerpos para hacerlos en silicon. Ya animé todas las caras en 3D en computadora y estoy esperando una impresora para imprimir 500 expresiones que se van a usar durante el cortometraje”, indicó la artista.

El trabajo de más de un año se resumirá en los 10 minutos que durará el cortometraje. La cineasta sabe bien que hacer la producción en dibujos animados o animación por computadora, técnicas que también estudió, sería más fácil. Sin embargo, como artista ha considerado hermoso involucrarse de la forma que lo ha hecho.

“El stop motion es una belleza visual, es algo que está allí. Es más artístico crear todo un mundo. Todo el tiempo tienes que estar creando en miniatura cada ropa, cada parte del pelo. Es quitarle un pedacito de la mente del artista y ponerlo en la película para que se pueda visualizar”, destacó.

La realización del cortometraje, además de requerir tiempo, requiere dinero pues son necesarios los materiales para crear cada objeto y otros gastos como la música y la mano de obra de otros artistas que trabajen en la producción.

Para dedicarse 100% a la realización de esta producción, García dejó de dar clases. De modo que para generar los fondos que la ayuden a terminar el proyecto abrió una campaña de “crowdfunding” en el portal de internet Kickstarter.com bajo el título en inglés: Time/Space Reflections: A Stopmotion Short.

“Soy una persona que trata bien a los artistas, así que tengo que pagarle al compositor, al editor, al corrector de colores, al que hace los créditos y esas son cosas que son caras. También tuve que comprar ese impresor 3D. El esqueleto del personaje tuve que ordenarlo a Inglaterra, que lo hace a medida. Los personajes van a ser seis pulgadas de alto y el set medirá 36” de alto y 76” de ancho, y tengo que cubrirlo bastante con un montón de utilería y cosas”, destacó.

García le está dando un incentivo a las personas que quieran donar dinero al proyecto, cosa que podrán hacer hasta el 12 de septiembre.

“Estoy dando parte del set, la maqueta que usé para crear el personaje. Estoy dando que el nombre de la persona aparezca en los créditos. Quedan dos incentivos de que voy a crear, que es un busto del donador. Para las personas que no tengan muchos recursos pero que puedan dar $15 o $25 se les dará una descarga digital para que puedan ver la película cuando esté terminada”, destacó García, quien combinará la técnica 3D con el stop motion.

La meta de la cineasta es culminar la película en junio de 2014.

Luego, el plan es someterla a festivales internacionales de cine y a la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood, entidad que concede el premio Oscar.

Ese es su principal objetivo luego de haber perdido la oportunidad de competir por una estatuilla dorada cuando era estudiante por su cortometraje The Happy Prince basado en el cuento de Oscar Wilde.

“Recibí una invitación, pero no entendí la carta y no tenía a nadie que me la pudiera explicar y me perdí la oportunidad de ganar un premio por no saber inglés. Eso me frustró tanto que los próximos 10 años me esforcé para aprender inglés. Tuve que mostrar mi trabajo como escultora y como moldeadora para que reconocieran que hacía buen trabajo. Ahora que mi trabajo es reconocido por el mundo, porque hay piezas mías por muchas partes, quiero mostrar cuál es mi trabajo de verdad, que siempre ha sido el stop motion”, concluyó García.


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